24 de agosto de 2015

Susana Sánchez Bravo- Chile Valparaíso- Minificciones- Bio

Susana  Sánchez Bravo

Susana Sánchez Bravo, nació en Valparaíso, Chile.

Estudió en el Pedagógico Técnico de la ex Universidad Técnica del Estado. Su área de competencia es la Publicidad y la Comunicación. Se ha desempeñado como docente en universidades chilenas y extranjeras, entre ellas, el Politécnico Nacional de México y la Universidad de Oslo en Noruega, durante un exilio que se extendió por 15 años y tres países.
Sus trabajos literarios han sido publicados en  las antologías Cuentos  Chilenos, Editorial Kinkulén, Berlín;  Viernes con Bach, Editorial Pegasus, Ámsterdam, “Microscopios Eróticos”, de Ediciones Atómicas, libro que obtuvo el Premio Edición de la  Universidad de Salamanca, España. Algunos de sus cuentos han sido traducidos al holandés, noruego, inglés y alemán.
En Chile, sus cuentos han sido publicados en los libros objetos de la Editorial Ergo Sum que dirige la escritora Pía Barros, donde es profesora suplente de Taller.
En 2004, la Editorial CUARTO PROPIO, publica su novela “Espacios Condenados”. Editorial ASTERIÓN, publica en 2007, un libro de minificciones “Secretos Menores y non tanto”
Es miembro de la Sociedad de Escritores de Chile.
Ha sido invitada a dar lecturas de sus trabajos por la Universidad de Seattle, Was., por la Universidad de Irvine , L.A, California  y por la Universidad de Reno,  Nevada, durante el mes de enero del año 2007 .

Publica en agosto del 2011, OJO DE MEDUSA, novela que  recibió la Beca a la Creación
 Literaria del Consejo Nacional de la Literatura y las Artes2009
EL CÍRCULO DE LAS BACANTES, editada por Asterión en Abril del 2013
Es miembro del Comité Editorial de EDICIONES ASTERION.



Minificciones


 Noctívaga

 En las noches de menguante suelto el lazo que amarra a todas las que fui. Elijo una, a veces la más joven, otras, en la madura plenitud y las habito como a un traje de fiesta.
Nunca falla. Un macho maduro o adolescente lanza la invitación y la noche es nuestra.
A los primeros atisbos del amanecer, suelto su corbata y abro su camisa. Beso su cuello entre  suspiros y digo su nombre. Mis colmillos no provocan dolor, solo un espasmo de entrega y me lo bebo al seco. Lo dejo caer en el pavimento como una copa vacía, tan vacía como yo y tan cansada de beber sin que me beban.


Susana Sánchez Bravo





Nadie escucha a los niños

Cuchepina informó a la hora de almuerzo que a sus muñecas  les estaban saliendo dientes.
Festejaron la imaginación de la pequeña a carcajadas. Días más tarde amanecieron con los brazos y tobillos llenos de pequeños mordiscos y ya no les pareció divertido. Cuchepina, sospechosa, fue interrogada y condenada a dormir bajo llave en su dormitorio. La noche se pobló de pesadillas, la niña gritó hasta el amanecer y, ese domingo, al buscarla para desayunar, encontraron la cama llena de sangre y el esqueleto descarnado de Cuchepina sentado entre sus muñecas.


Susana Sánchez Bravo