23 de agosto de 2015

Laura Nicastro- ARGENTINA- Minificciones y BIo

Laura Nicastro


C.V. 2014
Laura Nicastro

Laura Nicastro nació en Buenos Aires (Argentina), estudió Filosofía en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Residió dos años en Alemania y comenzó a publicar en los años ochenta.

Su obra incluye libros de cuentos -Los ladrones del fuego, Oyó que los pasos, Pueblos de Arena, Libro de los amores clandestinos, La Tigra-, microficciones -e-Nanos, Caleidoscopio-,  y novelas: Intangible y Jueves para siempre.  Sus textos aparecieron en varias antologías: Nosotras, vosotras y ellas, Mujeres con pelotas, Brevedades, Antología Inmigrante, Cuentistas Argentinos de Fin de Siglo (XX), Cartón lleno, ¡Basta! Cien mujeres contra la violencia de género, Lectures d'ailleurs (antología virtual auspiciada por la Dra. Caroline Lepage, Univ. De Poitiers) y fueron traducidos a diferentes idiomas. Además de otros, obtuvo el Primer Premio Categoría Cuentos de SADE por “Los ladrones del fuego“y el Premio Ricardo Rojas del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires por “Intangible”.

Setiembre de 2014.



ESTADOS
Un clérigo bendijo sus alianzas: ella se comprometió a no violar sus límites, él juró no invadirla.
Laura Nicastro
e-Nanos
Macedonia Ediciones, Buenos Aires, agosto de 2010.



PASIONAL
Esa noche, en la milonga, el desconocido la invitó a bailar. Ella aceptó. Se abrazaron y aunque nunca antes se habían visto (dijeron), se los vio moverse como si se conocieran desde siempre. Primero fue un tango, después vals, más tarde, milonga. Violando todos los códigos, se atrevieron a más y no sólo bailaron las cortinas musicales, sino que también se acariciaron, hubo un primer beso furtivo. Incluso permanecían conversando en medio de la pista, solos, hasta que volvían a enlazarse para bailar. A medida que avanzaba la noche, crecía el voltaje entre ellos.
Sonaron las notas finales. Los pocos que quedaban, los vieron irse juntos.
En la esquina se despidieron con un beso cordial. Después, él cruzó la avenida para tomar el colectivo. Ella subió a su propio auto y partió.

Laura Nicastro
Caleidoscopio
Macedonia Ediciones
Buenos Aires, setiembre de 2014.



VENGANZA

La cortejaba desde hacía un tiempo. Le ofrecía golosinas, le traía regalitos que ella aceptaba como todas las mujeres acostumbradas a la admiración masculina, coincidían en los eventos sociales. A menudo, salían juntos aunque –dadas las circunstancias imperantes- nunca solos. Ella era de pocas palabras, se dejaba tomar de la mano.
Pero una vez y desde lejos, él vio cómo ella admitía un beso de otro. Él se le plantó delante y con un temblor, mirándola a los ojos profundamente celestes que lo desvelaban, le dijo “o él o yo”. Ella, sin responder, se dio vuelta y se alejó caminando a paso firme, sin volver la cabeza.
Por eso, cuando él invitó a todos sus compañeros a soplar las seis velitas de su torta de cumpleaños, a ella, a la ingrata, la ignoró.

Laura Nicastro
Caleidoscopio
Macedonia Ediciones
Buenos Aires, setiembre de 2014.