17 de junio de 2015

Rafael Pontes- Bio-Minificciones- Salamanca

Rafael Pontes


Cita en las Diagonales
Biografía: Rafa Pontes Velasco nació en Salamanca el 17 de noviembre de 1977. Doctor Europeus por la Universidad de Salamanca por su tesis "La puerta de la cárcel está abierta. La poética de Guillermo Samperio", en la actualidad trabaja como profesor de español en el Departamento de Lengua Española de Joint Forces Military University (Icheon, Corea del Sur). Ha publicado cuentos, ensayos y poemas en libros y revistas de Corea del Sur, España, Italia y México. 
Minificciones: "Princesa cuervo", "Dos gigantes" y "El beso". 



Princesa cuervo[1]
            Cada puesta de sol, la princesa despedía al resto de los cuervos y se sumergía en la contemplación del río. Digna y melancólica, soñaba con pedazos de tarta de queso  mientras raras ondas dibujaban matices de hidrógeno.
Un atardecer, la princesa descubrió a un sapo incipiente y tembloroso. Supo de su juventud y de su miedo por abandonar el agua. Otros atardeceres revelaron el dulce crecimiento de la pareja; ella en la lejanía de los árboles, él siempre en su hoja húmeda.
La princesa voló hasta la choza y pidió a la bruja que la convirtiera en humana. Su deseo se cumplió y, atrevida, se encaminó a besar a su príncipe azul. Ahora la mujer canta sabia y solitaria, con deliciosos graznidos que enternecen a los batracios sensibles.      

Dos gigantes
            La desigualdad de sus alturas nunca impidió el sabor cómplice de su amistad. El gigante podía describir con precisión los horizontes más lejanos. El enano analizaba los detalles minúsculos de la tierra. Fomentaban pasiones semejantes, desde puntos de vista diferentes. Se complementaban recíproca y reflexivamente.
Un día decidieron equiparar la estatura intelectual a la física para reflejar su amistad en un cuadro. Con la ayuda del sol que atiende lo grande y lo pequeño, se colocaron de tal modo que sus sombras lucían exactamente iguales.

El beso[2]

Escribiendo a su lado recuerdas el mar de besos, el mundo de besos y ausencia de besos, besos en todas su formas y fondos, besos de tornillo, besos en labios, besos en labio, besos en cuadros que se llaman besos, besos de colores y besos de la muerte, besos de pez y de paz, besos de besos, besos que en realidad son abrazos y sus necesarias ausencias, las ausencias de besos mientras ella lee su libro con esa mezcla pura de suspiros y paciencia, las ausencias que parecen aire y además lo son, las ausencias que son un despegue de labios y un leve apartamiento de brazos, las ausencias que separan un beso de otro mientras en un mundo ajeno ciertos farsantes de una obra de teatro derraman miel, miel en el mundo de besos ahora, miel extendiéndose, miel sustituyendo ausencias, miel disfrutada en lo más limpio de los besos, miel enemiga de las ausencias, ausencias que se desplazan y se marginan, ausencias disparadas fuera de los límites de la piel de su mundo, su mundo que ya es sólo miel y besos, su mundo que cambia de rumbo y piensa en términos de Edad de Oro y paraísos perdidos recuperados, su mundo que no añora las ausencias de besos mientras ella sonríe con la lectura, justo ahora que las ausencias se enfadan y se mezclan con otros seres llamados hidrógenos y oxígenos, justo ahora que las cosas se tuercen en el mundo de besos y miel, justo ahora que los besos sufren ausencia de ausencias manifestada en granos y erupciones alérgicas, en volcanes y meteoritos en y sobre los besos, ahora que ella escribe algo y el barco del capitán ausencia de besos decide reconquistar su mundo, el capitán con barba que lanza contra la miel ninjas en forma de estrella, lanza pecas y arcoíris con color de ojos de gato de ella, y la miel se aparta y se retira enamorada del arcoíris y de las pecas y de los ninjas y salen todos del mundo contentos de haberse conocido y fuera se deleitan hasta la insania porque dentro el antiguo orden se ha restablecido, porque dentro la moraleja podría ser virgencita quédeme como estoy, porque dentro podría no haber pasado nada mientras ella reflexiona, entrecierra los ojos, cejea y con ternura inédita asedia su libro, porque todo podría haber sido una boca con la miel en los labios por un momento.





[1] Esta minificción y la siguiente son mi pobre versión de las ideas originales de mi pintora favorita.
[2] Ella está en el corazón de este libro.