23 de junio de 2015

Doug Berryhill- Estados Unidos- Obras- Bio





Cuando tenía doce años, mi hermano mayor volvió a casa después del servicio militar y trajo una cámara de visor directo de Alemania.. Quedé fascinado. Sentirla, los controles, las posibilidades que abrí. Empecé a sacar  diapositivas  en color.. Era mágico ver las imágenes que había capturado proyectadas en una pared.
Un tiempo después me hice amigo de un compañero de estudios cuyo padre era el fotógrafo de mi pueblo. Tomaba  fotos  para nuestra escuela. Una noche, mi amigo y yo fuimos al cuarto oscuro e imprimimos fotos de la chica que nos gustaba. Me encantó el proceso. La fotografía se me  metió en la sangre y allí ha permanecido  por cincuenta años.

He vivido y trabajado toda mi vida en un pequeño pueblo en el sur de Estados Unidos. Fue durante muchos años un área rural y  agrícola. Pequeñas granjas, pequeñas comunidades. Ya no es más así, pero han quedado restos de esa época, como antiguas reliquias que emergen de la arena. Quise captarlas en fotografías antes de que la arena las cubra totalmente, captando algo de  sus historias que siempre serán un misterio

Tomé la mayoría de las fotos muy cerca de mi casa. Algunas son de mis viajes. Pero todas fueron tomadas en el sur de Estados Unidos






















When I was about twelve years old, my older brother returned home from military service and brought a range finder camera from Germany. I was fascinated by it – the feel of it, the controls, the possibilities. I began taking pictures, using color slide film. It was magical to see images I had captured projected on a wall. Later I made friends with a fellow student whose father was the town's photographer. He took the photographs for our school. My friend and I went into his father's darkroom at night and made prints of the photos of girls we liked. I was enchanted by the process. Photography got in my blood, and it has remained there for 50 years.

I have lived and worked my whole career in a small town in the southern United States. It is an area that for many years was rural and agricultural. Small farms, small communities. It is no longer that, but there are still remnants of that time, like ancient relics protruding from the sand. I have wanted to capture those in photographs before the sand covers them, being sensitive to the stories within them that will always be mysteries.

Most of the photos here were taken close to my home. A few are from my travels. But all were taken in the southern part of the U.S.


Cuando tenía doce años, mi hermano mayor volvió a casa después del servicio militar y trajo una cámara de visor directo de Alemania.. Quedé fascinado. Sentirla, los controles, las posibilidades que abrí. Empecé a sacar  diapositivas  en color.. Era mágico ver las imágenes que había capturado proyectadas en una pared.
Un tiempo después me hice amigo de un compañero de estudios cuyo padre era el fotógrafo de mi pueblo. Tomaba  fotos  para nuestra escuela. Una noche, mi amigo y yo fuimos al cuarto oscuro e imprimimos fotos de la chica que nos gustaba. Me encantó el proceso. La fotografía se me  metió en la sangre y allí ha permanecido  por cincuenta años.

He vivido y trabajado toda mi vida en un pequeño pueblo en el sur de Estados Unidos. Fue durante muchos años un área rural y  agrícola. Pequeñas granjas, pequeñas comunidades. Ya no es más así, pero han quedado restos de esa época, como antiguas reliquias que emergen de la arena. Quise captarlas en fotografías antes de que la arena las cubra totalmente, captando algo de  sus historias que siempre serán un misterio

Tomé la mayoría de las fotos muy cerca de mi casa. Algunas son de mis viajes. Pero todas fueron tomadas en el sur de Estados Unidos