19 de junio de 2015

ADRIANA CECILIA CONGIU - Escrituras y La voce di un fiore


ADRIANA CECILIA CONGIU





ADRIANA CECILIA CONGIU
-Licenciada en Psicología.
-Practicante del Psicoanálisis en Santiago del Estero, Argentina.
-Directora de la Revista Parlêtre (Revista para la difusión del Psicoanálisis en la Cultura)
-Docente del Grupo de Estudios Psicoanalíticos de Santiago del Estero.
-Autora del libro “El inconsciente sólo pide decirse”. Ediciones Grama. Buenos Aires, 2012.

Nací en Santiago del Estero, durante la primavera de 1966. A los cuatro años comencé a concurrir como oyente a las clases de declamación de la Escuela de Música, Declamación y Danzas N° 1, ya que mi madre dictaba clases de audio-perceptiva allí, y yo la acompañaba. Estudié así piano y flauta durante algunos años hasta que el gobierno militar decidió intervenir el conservatorio para transformarlo en una escuela formal. Las nuevas normativas le amputaron poco a poco, todo espacio creativo, por lo que interrumpí así mis primeros acercamientos al arte.
En la adolescencia, ante la exigencia de cursar estudios secundarios comerciales (“Perito en Técnicas Bancarias e Impositivas”) decidí “salvarme” aferrándome a las letras. Me inscribí entonces, de manera paralela a la secundaria, en el Profesorado de Declamación. A los 18 años obtuve ambos títulos y comencé con la carrera que ya había elegido desde pequeña: Psicología. Cursé la Licenciatura en Psicología en la Universidad Nacional de Tucumán.
A los 21 años inicié mi análisis y simultáneamente mi formación psicoanalítica en la Asociación Psicoanalítica del Norte (actualmente Asociación Freudiana de Psicoanálisis). Al regresar a Sgo. Del Estero, luego de haberme recibido continué mi formación en carteles, algunos grupos de estudio, cursos con psicoanalistas ligados todos al Campo Freudiano de distinta procedencia. Fui miembro de la Comisión Directiva del Centro de Investigación y Docencia del Instituto Oscar Masotta de Santiago del Estero desde su fundación hasta el año 2011, cuando tomé distancia de esta responsabilidad para dedicarme de lleno a una publicación psicoanalítica.
Efectivamente, con un grupo de personas de diversos ámbitos de la cultura, concretamos este proyecto común: la creación de una revista en la que el psicoanálisis pudiera conversar con la cultura. Nació así Parlêtre, en Noviembre del 2007, como un propuesta independiente y con el anhelo de inscribir una nueva marca en la ciudad.
En la actualidad, llevamos 11 números editados. Hemos dado la palabra a muchos escritores santiagueños de diferentes profesiones, a psicoanalistas locales y foráneos y a lectores que se animan a confiarnos sus pensamientos y opiniones.
Durante el año 2012, resolví publicar mi primer libro con escritos sobre estas dos pasiones que me atraviesan: el psicoanálisis y las letras.
Es así que continúo apostando a estas dos elecciones que hice en distintos momentos de mi vida.

Adriana Cecilia Congiu

Octubre del 2014

Escrituras…

Lo que sabes son sólo pistas.
La música sigue inquietándome.

Pero no te alegres demasiado,
la escritura a veces, no es en
pentagrama.
Tampoco cuento los versos…
pero si busco las palabras.

Me divierte el mecanismo,
Y aunque no estén de moda los
gramálogos  y la dactilografía
no recuerdo demasiado….
Si anoto cositas en mi piano.
Y llevo la cuenta de esas
amapolas amarillas
que siempre están en
mi ventana.

Adriana C. Congiu, 23 de Septiembre 2014

La voce di un fiore  
Adriana C. Congiu
-¡Serás “piedra”!
Y la familia
Continuó el destino
y  la frialdad
de los que existen
sin palabras.

Aquí, no se habla.
Los rascacielos
son  tan altos…
Bien altos!
Y las veredas, todas
cementadas;
siempre rectas,
geométricamente
perfectas.

La ciudad ha sido
enclavada con líneas
“extremadamente puras”.
Pero no se habla.

Se camina hacia
adelante, hacia
el horizonte firme.
Si es posible en
dos por cuatro.
El valor medido
de sólo dos sonidos,
dos negras o….
silencio largo.

A cada compás no
le importa el pentagrama.

Y todo ocurre
sin palabras.

La piedra es terca.
La piedra, no habla.

Por aquellas angostas
calles empedradas
Un adoquín del
cordón, se ha
quebrado.
En su grieta, un
Nomeolvides
ha brotado.

Adriana C. Congiu,
15 de Septiembre del 2014.