4 de mayo de 2015

Ellos también tienen voz y voto - Neus Carbonell - Sección Niños - Cita en las Diagonales

Ellos también tienen voz y voto - Neus Carbonell - Sección Niños - Cita en las Diagonales

Massimo Bonato Vía Torino Corresponsal.


Bruciare una banca a parole o farlo sul serio. Violenza dell’ipocrisiaimages-(1)Massimo Bonato on 02/05/2015 - 23:39...
Posted by Cita En Las Diagonales on Lunes, 4 de mayo de 2015

Mercedes Sosa - Pensando En Tí

Feria Del Libro 2015


Te invitamos junto al el Stand de Letra Viva a conocer nuestra Revista Cita en las Diagonales que es lacaniana y trata de las Vocaciones.Te esperamos!
Posted by Cita En Las Diagonales on Lunes, 4 de mayo de 2015

Ángel Olgoso- Granada, España- Minificciones y Bio.

Ángel Olgoso


7  MICRORRELATOS


Ángel  Olgoso







EL  PAPEL


Encuentro en mi portal un papel que alguien ha roto en varios trozos. Está escrito a mano con letra diminuta: parece la enumeración de algo, una lista o quizá instrucciones, se trata en cualquier caso de una serie ordenada de párrafos. No hay en el mundo otro corrosivo equiparable al de la curiosidad. Intento recomponer los pedazos pero no encajan de ninguna manera. De pronto, aunque es mediodía, cae la noche. Me asomo a la ventana y veo la luna. Tras unos instantes, sale de nuevo el sol de junio pero comienza a nevar. Regreso ante el papel y, alarmado por la contemplación de tales arbitrariedades, busco atropelladamente otras combinaciones. Ni los bordes ni las líneas se corresponden. Afuera, las aves chillan enloquecidas mientras abandonan el pueblo en bandadas, unos leones rugen al arrimo de la sacristía, todos compiten con el disonante aullido de la tramontana, sobrepujada a su vez por el canto de las arenas que trae el simún de algún desierto. Se suceden los eclipses y las lluvias de sapos. Temblando, sin respiración, muevo una y otra vez los fragmentos, me esfuerzo desesperadamente en unir cada filo serrado, cada arista, cada rebaba del papel, como si con ello pudiera remendar derroteros incomprensibles o, al menos, mi propia confusión. En vano doblo y aliso irregularidades para hacer coincidir los trozos. Un tren recorre las estrechas calles desprovistas de raíles. Las olas de un mar desconocido suben por el valle, por los caminos de herradura, por los huertos en terraza, hasta batir contra las casitas de este pueblo montañés, y las guijas de sus playas ruedan inclementes sobre nuestros tejados de pizarra y nuestros patinillos. Hace años que soy viudo y, sin embargo, reconozco a mi esposa en esa figura que camina hacia mí con una sonrisa de desconcierto.





EL  PROYECTO


El niño se inclinó sobre su proyecto escolar, una pequeña bola de arcilla que había modelado cuidadosamente. Encerrado en su habitación durante días, la sometió al calor, rodeándola de móviles luminarias, le aplicó descargas eléctricas, separó la materia sólida de la líquida, hizo llover sobre ella esporas sementíferas y la envolvió en una gasa verdemar de humedad. El niño, con orgullo de artífice, contempló a un mismo tiempo la perfección del conjunto y la armonía de cada uno de sus pormenores, las innumerables especies, los distintos frutos, la frescura de las frondas y la tibieza de los manglares, el oro y el viento, los corales y los truenos, los efímeros juegos de luz y sombra, la conjunción de sonidos, colores y aromas que aleteaban sobre la superficie de la bola de arcilla. Contra toda lógica, procesos azarosos comenzaron por escindir átomos imprevistos y el hálito de la vida, desbocado, se extendió desmesuradamente. Primero fue un prurito irregular, luego una llaga, después un manchón denso y repulsivo sobre los carpelos de tierra. El hormigueo de seres vivientes bullía como el torrente sanguíneo de un embrión, hedía como la secreción de una pústula que nadie consigue cerrar. Se multiplicaron la confusión y el ruido, y diminutas columnas de humo se elevaban desde su corteza. Todo era demasiado prolijo y sin sentido. Al niño le había llevado seis días crear aquel mundo y ahora, una vez más en este curso, se exponía al descrédito ante su Maestro  y sus Compañeros. Y vio que esto no era bueno. Decidió entonces aplastarlo entre las manos, haciéndolo desaparecer con manifiesto desprecio en el vacío del cosmos: descansaría el séptimo día y comenzaría de nuevo.





           
                                              
                                                    CONJUGACIÓN

            Yo grité. Tú torturabas. El reía. Nosotros moriremos. Vosotros envejeceréis. Ellos olvidarán.





 LOS  RIVALES


Un desafío concertado a sable con punta, filo y contrafilo. Dos caballeros frente a frente, al atardecer, sin padrinos, médicos ni público. Sólo el juez de campo los ve lanzarse a fondo, sortear las acometidas, romper saltando en retroceso. Son buenos esgrimidores, de movimientos elegantes y parejo dominio, se conocen, se respetan, se han batido con frecuencia, azuzados por padrinos indignos que intentaban hacerles un cartel de duelistas. Hoy, una vez más, desean zanjar dignamente tan enojoso asunto. Pero ninguna estocada pone fuera de combate a los adversarios, unos rasguños a lo sumo, una caída, una rotura de arma, un cuerpo a cuerpo. Tampoco en esta ocasión se resuelve el lance. Cansados, aplazan el cruento ajuste, confraternizan. El manco, con la vieja camisa zurcida a la vista, parece menos hosco, más frágil y melancólico. El inglés, de temperamento lenguaraz y desenvuelto, se despide con ampulosos ademanes. Cien años después, en el mismo lugar, los dos caballeros descienden de sus landós e intercambian  corteses saludos. Una niebla helada desdibuja los perfiles del  prado. El juez mide el terreno, procede al sorteo, lee las actas, les entrega las pistolas de cañón rayado. A veinte pasos, con las armas en guardia alta, esperan la orden de fuego. Apuntan durante treinta segundos. Aprietan el gatillo: los tiradores permanecen en pie tras las detonaciones consecutivas. Un proyectil ha silbado sobre el manco y aún humea el impacto del plomo a los pies del inglés. Sin menoscabo de su insuperada reputación, con objeto de poner fin a esta absurda rivalidad en la que nadie ha recibido ofensas, los dos gallardos contendientes, Miguel de Cervantes y William Shakespeare, volverán a comparecer una y otra vez en el campo del honor.

                

                                     
                                      EN  UNA  EXPOSICIÓN


            El desconocido, como los que saben que pronto volverán al cauce mudo de la soledad, no dejó de hablar durante toda la tarde. Coincidimos en la valoración de los dibujos de José Hernández expuestos en la galería, y ello estableció una proximidad de algún modo amistosa. Había algo gallináceo en su aspecto de empleado que agita nerviosamente el   portafolios con una mano y arruga El Eco del Comercio con la otra. Yo apenas abrí la boca mientras fluía el curso de sus reflexiones y me aleccionaba en voz baja sobre morbosas patologías artísticas, antiquísimas creencias o los estigmas físicos de los mitos. No le presté especial atención hasta que un comentario suyo me provocó escalofríos. Dijo que las manos de los demonios no tienen dorso, que son palmas por ambos lados. Miré con cautela alrededor. No había ya público y la noche crecía tras el cristal de la entrada. De pronto quise evitar aquella conversación, aquella compañía, aquella sala de arte. Me despedí verbalmente del desconocido, que pareció quedar un tanto contrariado, entre la sorpresa y la curiosidad, a la espera tal vez de un gesto menos seco, de que le tendiera una tarjeta o estrechara su mano. Me alejé con las mías en los bolsillos del pantalón, de donde en ningún momento las había sacado, y reparé en lo mucho que me sudaban las palmas. Las cuatro.
                                               
                                           
CABALLEROS  DE  LOS  PUENTES

El lunes pagué a una prostituta para que pisoteara en mi presencia dos docenas de ostras abiertas con sus zapatos de tacón alto, que lamí a continuación.
El martes pagué a otra, casi una niña, para que me masturbara con estiércol fresco de caballo entre los dedos.
El miércoles alquilé a una nueva para que me vistiera y maquillara de mujer mientras yo enjabonaba y rasuraba el rostro de la joven.
El jueves prometí una elevada cantidad a dos prostitutas para que me siguieran por los callejones con el fin de defecar luego en sus bocas.
El viernes cloroformicé a una prostituta entrada en años y le coloqué sanguijuelas en la vagina hasta que éstas se saciaron.
El sábado me negué a pagar a la prostituta alquilada tras azotarla con varillas extraídas de un paraguas, aduciendo el desagrado que me produjeron sus inoportunos gritos.
El domingo dormí casi todo el día, besé a mi esposa, a mis hijas, a las doncellas de mi esposa y a la institutriz de mis hijas, paseé durante una hora por el parque con el confesor de la familia y cené después opíparamente en Casa Beristain, en compañía de los demás magistrados. Todos bebimos vino de peptona, el mejor confortativo de los debilitados, restablecedor de las fuerzas y del apetito.

  
LA  DERROTA


Para qué huir de ella. No puedes guardarte ni escapar. Antepone tu persecución a toda otra idea. Más pronto o más tarde, a la menor oportunidad, te atrapará. Con paso poderoso, como una sombra leonada, buscará hasta encontrarte. De nada te sirven la Capa de Invisibilidad y su caperuza cubierta de rocío, las Botas de Siete Leguas con las que corres treinta  y dos veces más rápido que el más veloz de los hombres, la Hierba de Glauco que hace saltar las cerraduras de todas las puertas, el Tapete de Rolando que te permite convocar cualquier alimento que desees, la Flor Mágica capaz de colorear y perfumar cada una de tus desdichas. De nada te servirán cuando ella -ávida, arrogante, burlona- cierre los caminos y te cerque con infalible celeridad. Puede que llegue sin aliento -es vieja y seca-, que su jadeo delate lo agotador de la incesante tarea que la ocupa desde siempre, pero no puedes albergar dudas sobre el desenlace.

 Reseña Biográfica:


Ángel Olgoso (Granada, España, 1961) es autor de los libros de relatos Los días subterráneos, La hélice entre los sargazos, Nubes de piedra, Granada año 2039 y otros relatos, Cuentos de otro mundo, El vuelo del pájaro elefante, Los demonios del lugar (Libro del Año 2007 según La Clave y Literaturas.com y finalista del XIV Premio Andalucía de la Crítica), Astrolabio, La máquina de languidecer (Premio Sintagma 2009), Los líquenes del sueño. Relatos 1980-1995 (finalista del XVII Premio Andalucía de la crítica), Cuando fui jaguar, Racconti abissali, Las frutas de la luna (XX Premio Andalucía de la Crítica), Almanaque de asombros, Las uñas de la luz y del poemario Ukigumo. Ha obtenido una treintena de premios y relatos suyos se han incluido en más de cuarenta antologías del género. Es, además, fundador y Rector del Institutum Pataphysicum Granatensis y miembro de la Amateur Mendicant Society de estudios holmesianos. Ha sido traducido al inglés, alemán, italiano, griego, rumano y polaco.





Cecilia Collazo- Arg -Poemas- Bio.

Cecilia Collazo


                         Al amanecer   (a la ciudad de La Plata
                                                                    en el 2/abr/13)


                                   Crecí en vos,
                                     y hoy te vi
                                con la boca abierta
                                  muerta de miedo                  
                                      ahogada
                                en tu propio vacío.

                          Cómo calmar tu angustia...
                         Caminamos como hormigas
                            perdidas en tu asfalto.
                                  Todos lloran,
                                       se lloran,
                                     te lloramos.

                                     Recordé
                                al andar el dolor,
                              el pincel de mi padre
                            decorando tus vidrios...
                                    Y estabas...
                                  tan hermosa!!

                      Hoy te vi, montada sobre el llano,
                               envuelta en tu río.
                                     Nada alcanza
                      para calmar la pena de tu gente.
                          Los que se han ido en ti,
                       esta noche lluviosa de otoño.

                            Ni los poetas podemos
                               drenar tanta locura,
                                    tanto océano,
                               tanta herida abierta,
                                     embarrada
                            al despertar esta mañana.

                                     Hoy te vi
                                         así,
                           y juro que no quería verte.                       



                               Algoritmo



                               De mi red tripartita
                             escucha, letra y canto.
                        Mezcla limpia de agua ardiente


                            No la uso cuando tengo sed.
                         Tampoco cuando tengo hambre.
                  No es necesidad biológica lo que abastece


                     Se reinventa, me recrea en cada puerto.
                        Gira en torno de la voz con zeta.
            Es una solución posible, mi posible solución constante.


                              Según la oportunidad
                  es nudo destapa hueco ó atrapa hueco,
                                contenedor de vacío.


                 No es tampoco a demanda cuando existe.


                        Es resultado que toma lo azaroso
                                     Ubica lo viable.
                                 Identifica lo que quiere.


Angustia

¿Cómo se hace
para tolerar
la angustia?

Se escribe, se escribe...

Insisto:
              se escribe!



Dar la vuelta                                                   (al cuerpo)          


Pegada a tus decires,
aprendí a dar la vuelta
a bancarme el hueco,
a tus caprichos constantes.

A sentir el dolor que acosa
la tensión del músculo,
        el cansancio,
        el desgano.

A la soledad intestinal abrumadora.
      Las heces amarillas.
    Una columna vertebral
      eternamente torcida.

Me dominabas, me ponías a tus pies.
Ahora te tengo, es decir te manejo,
te porto, te pongo a raya,
             a límite.

Camino de tu mano.
Y ante tu padecer
         estoy
 en franca retirada.


Con el hueco,
disfruto plenamente.
Soy mujer,
tengo un cuerpo.

No es saber del médico.
    Dar la vuelta,
es cosa de discurso.




 Ninguno más

Tengo un hueco en el cuerpo, un cuerpo en el hueco


Magnolias eran. Flores en primavera.

Cortadas antes del fruto o con el fruto marcado.



Hueso descarnado en el hueco.

La fosa limpia. Sucio el que te tira.



Verdes y azules te arrancan de la tierra

y te hacen más presente.



Herida que no sutura, costura que no se cierra.

No hay médico para la historia.



Patria sangrante sobre este piso de hombres bien conocidos,


 No quiero ningún desaparecido.


Ni agua del plata que te diluya, ni tierra que te acongoje


Ni hijos que se te resten, ni abuelos que aún te lloren.

Ninguno más que nos falte en el suelo de este campo.

No más desaparecidos. Ninguno. Ni Uno.
                                                                                 Seudónimo: Argentina


                                     Detrás


                            Detrás de lo que tu boca calla
              se encuentran las miradas, los gestos, los detalles.

                 Eso que no puede ser dicho y expresa a la vez.
                       Son formas, sin palabras, sin lenguaje.

               Lo guardado para siempre o desde hace mucho.

                              Lo diario, lo cotidiano,
                los sentidos, lo oculto detrás de la vergüenza.

                                 Listo a ofrecerse,
                     como si no supiéramos que ocurre.

                     Pero acontece, no puede ser tapado.
               Negro y rojo a la vez, es pasión y es tormenta.

                                Descubrir tu mirada,
                                  es mi única tarea.

                                    Ese encuentro,
                        es fuego que quema lo que toca.



                                                        El Resto





         He aquí
         mi obstáculo presente
         acechando.


         Cascote, escoria,
         canto rodado.
         Molestia oculta de caminante.


         Laberinto atascado,
         parálisis, retroceso,
         vuelta a emprender
         mi camino nuevo.


         Se achica, se agranda,
         se agrava, se ensancha,
                 se encoge.


       
         He aquí.
         siempre presente
         mi piedra en el zapato.





                                                  Escribo



            Escribo
             porque la palabra
             nunca dice lo que quiero.


             Porque los términos
             no recubren los destierros,
             los vacíos, los agujeros.


                                    Está Decidido




Ya no voy a dejar de escribir
ya no puedo.

Mi cuerpo pide poesía,
mi esencia la necesita.

¿Y si lo pretendiera?
tampoco podría.

Mi vacío
clama por ella.




             Poética despiadada
             que no nombra
             lo que porta,
             sólo acontece.

             Habla, se acerca,
             sigilosa sin alcanzar
             lo que pretende.


             Nombra y al nombrar
             nunca dice
             ciertamente
             cómo se llama lo que siente.




No soy Bella Durmiente de las letras,

Ni Guardián de la palabras.

Escribo con los pies, con el hueso,

con el carozo.





                                       Palabras Cosidas





De mis palabras
encerradas en un ataúd
cosidas en sus bocas.

Que no pueden salir
no puedo decir
que no puedo escribir.

Se me atraviesa el adjetivo
Se me suicida el sustantivo

¿Cómo jugar con las palabras?
Sin pelearme esta vez con el lenguaje.

Sarcófago en las letras
tienen las que escribo.

Si pudieran jugar a bailar,
a cantar en el papel.

Desacordonadas, sutiles,
desnudas, sensibles,
Libres de espíritu.




                                         
                                          “Prosa Descarnada”
                           (ó versos libres para el amor que siento).



 ¿Cómo podré hacer para olvidar
tu opaca voz  
que es mi recuento?

¿Puede llamarse verdadero amor?              
¿A ese timbre de tenue brillo
que sale de las sombras ?
¿A la emoción que enajena, divide
 y hasta me sofoca? 

Eres el punto de luz que viste mi vacío
dónde lo importante es tu rasgo sonoro
el cual me toca.

Descarnado silfo
que va surcando los recuerdos
de una ficción
que siempre va cayendo


Puedo cubrir ese vacío
con  poesía y canto
por que allí está, esa verdad
que he buscado tanto.

Como se deshoja una flor en el otoño
con mi objeto a cuestas sin angustia
lonjas de real que voy drenando.



                              Breve Reseña del Autor


Cecilia Elsa Collazo
(Platense)


Títulos

Maestra Normal Superior
Profesora en Psicología
Licenciada en Psicología
Esp. en Psicología Clínica

Psicoanalista



Participación en Talleres Literarios

En Poesía, con Patricia Bence Castilla. Editorial Ruinas Circulares.
Con Natalia Litinova y Javier Galarza.

En Narrativa, con Laura Galarza. Escritora Página 12 y otros.


Libros publicados

¿Qué escucha un analista? Grama Ediciones. Bs.As. 2007.

Psicosis y autismo infantil (Conceptos fundamentales y problemas clínicos). Editorial Letra Viva. Bs.As. 2013.


Poética Despiadada. Editorial Imaginante. Bs.As. 2013.

Éxtimos. (Cuentos, relatos y micro-cuentos).Editorial Imaginante. Bs.As. 2013.

La Rosa de Cobre. Ensayo Poesía y Psicoanálisis. Letra Viva. Bs.AS. 2014.

¡Viva Poesía! Poesía interactiva para niños. (en prensa)





Participación en Antologías


Finalista Concurso Letras Argentinas de Hoy 2011. Editorial de los Cuatro Vientos. Bs. As.

Finalista en Concurso Poetas y Narradores Contemporáneos 2012. Editorial de los Cuatro Vientos. Bs.As. 

Finalista en Poetas y Narradores Contemporáneos 2013. Editorial de los Cuatro Vientos. Bs.As.

Finalista Certamen Literario. Editorial Dunken. Bs.As. 2013. Antología Laberintos.

Invitación “Huellas a la Mar 3.” Ediciones Literarte. Bs.As. 2013.

 Invitación “Nueva Literatura Argentina 2013” Editorial de los Cuatro Vientos. Bs.As. (participación como autor destacado, medalla y diploma alusivos).

Invitación Antología “Tinta, palabra y papel 2013” Editorial La Hora del Cuento.
Córdoba.

Finalista en Concurso Literario en Poesía en Revista Guka. Biblioteca Nacional. 2014.



Otras publicaciones


Revista Virtual Literarte Argentina. (en poesía y cuento)  Año 2012.

Revista Literarte Soporte Papel. (en cuento) Año 12. N° 40.

Revista Palabras Diversas. España. (Micro-cuentos)

Revista Kundra. N° 7/2013, (publicación como poeta).

El Sigma. Portal Psicoanalítico en Internet. (Literatura y psicoanálisis)

Inventiva Social. blog de publicación literaria (en poesía)


Autora de los blogs: http//poeticadespiadada.blogspot.com
                                www.unsinthome.blogspot.com

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