4 de noviembre de 2014

Elisabet Vivani-Minificciones - Kira. Argentina.

ELISABET VIVANI





M


 e llamo Kira, tengo ocho años, soy una niña normal, común y corriente.
Me gustan las mismas cosas que a todos los demás niños de mi edad,
Jugar, tener amigos, ir al parque…pero me sucedió algo especial y ahora
 Que soy grande puedo contarles todo esto que me paso.
Cuando todo sucedió, era muy chica, solo tenia seis años y nadie iba a creerme.
Todo lo que voy a contarles es verdad, y no quiero escuchar que digan “que todo es producto de
Mi imaginación”, porque tengo pruebas de todo lo que voy a decir.
Cuando era chica, ¿ya les dije que solo tenia seis años?, me gustaba mucho jugar en el jardín de
Mi casa, había muchas flores, el césped siempre estaba bien cortado, había muchos arboles altos
Que daban mucha sombra y otros que daban frutas, también hamacas y otros juegos que mis papis
Pusieron ahí para mí.
Me gustaba mucho estar ahí. Pasaba tardes enteras, ya sea verano o invierno,
Jugando a que era una científica famosísima que encontraba tesoros ocultos,  a si que pasaba
Largo rato haciendo pocitos en la tierra, (que después cuando mi mamá los encontraba ponía el
Grito en el cielo por haberle arruinado las plantas).

Una tarde estaba en el jardín, con mis instrumentos de excavación,(una cuchara que había sacado
Del cajón de los cubiertos, un vaso de plástico y varios palitos de diferentes tamaños), pensando
Cual podría ser el lugar donde me estaría esperando mi próximo tesoro, (hasta ahora solo había
Encontrado algún que otro pedazo de vidrio, otros de madera, bolitas de colores y hasta cosas
Mías que había perdido en otras excavaciones), cuando grande fue mi sorpresa al verlo por
Primera vez……


E
ra otoño, había muchas hojas en el patio y él se escondía entre ellas, era difícil distinguirlo
Porque tenia el mismo color marrón dorado que tenían las hojas, pero se veían muy bien sus
Ojitos que miraban tristes  y su gorrito rojo.
Nos estuvimos mirando muy quietos y fijamente por un rato, hasta que se acercó hasta mi y me
Dijo que tenía hambre.



y

o no podía creerlo, había soñado muchas veces con él, una vez soñé que mientras 
Dormía, él jugaba con mis juguetes y leía los libros de cuentos que mama dejaba
Sobre la mesa de luz todas las noches; otra noche soñé que se llevaba mi bufanda
Rosa, al otro día no la pude encontrar y entonces le conté el sueño a mamá, ella se rio y dijo que
Seguramente la había perdido al volver de la escuela.
Y ahora estaba ahí.
Le dije que no se vaya, que me espere ahí y fui corriendo hasta la cocina y le pedí unas galletas a
Mamá, ella me pregunto si quería que me preparara la merienda, pero yo le dije que no, agarre las
Galletas y salí al jardín y ahí me estaba esperando, en el mismo lugar donde lo deje, sentado sobre
La raíz del árbol de manzana, con su gorrito que casi le tapaba los ojos por completo, le ofrecí
Las galletas, me senté frente a él y me empezó a contar su historia:
Me llamo Rocco, como ya te abras dado cuenta, soy un duende, mi familia es muy numerosa,
Estamos en todo el mundo, pero muy pocos nos pueden ver, la mayoría son niños y muchos de
Ellos nos tienen miedo porque le cuentan historias horribles sobre nosotros, y no son verdad.
Nosotros somos muchísimos, tenemos padres, abuelos, tíos, primos y hermanos al igual que
Ustedes y también tenemos diferentes ocupaciones y trabajos, solo tenemos tres diferencias con
Ustedes, -vivimos muchísimos años, -no trabajamos por dinero, sino para ayudarnos unos a otros
y también a ustedes, -y no conocemos la maldad ni el odio.
Mi familia hace muchos años que vive en tu jardín, cuando los padres de tu abuelo compraron
Este lugar, hace muchísimos años, cuando solo era un lote vacio con solo este árbol de manzanas,
 Ellos ya vivían aquí, ellos vieron construir la casa y también crecer a tu abuelo, formar su
Familia y con el tiempo también vieron crecer y jugar aquí  a tu mama.
Me contaron mis hermanos mayores que tu abuelo era muy travieso, le encantaba hacer
Travesuras y se pasaba los días enteros jugando por aquí, el conoció a mis hermanos mayores,
Fueron amigos por un tiempo, pero después tu abuelo dejo de hablarles porque sus amiguitos de la
Escuela se rieron de el, cuando contaba las aventuras que pasaba con ellos.


E

Scucha, te voy a contar una de esas historias:
A tu abuelo le gustaba muchísimo buscar tesoros, igual que a ti, un día, después
De hacer mil pocitos por aquí y otros mil pocitos por allá, encontró algo muy
Especial: un cofrecito de madera, no mas grande que una nuez, estaba sin llave y cuando lo abrió,
Encontró algo muy hermoso, era un trébol de cuatro hojas, de un color verde oscuro y muy
Brillante, tanto, que había que entrecerrar los ojos para poder mirarlo.
Mis hermanos, que también estaban ahí, se miraron asombrados y sin poder creer lo que pasaba,
Habían encontrado el trébol mágico que había desaparecido hacia miles de años. Era muy
Especial, porque quien lo encontrara, podría pedir un solo deseo y al hacerlo, el trébol volvería a
Desaparecer, pero no era solamente eso, para que el deseo se cumpliera, tendría que pedirse junto
a alguien a quien uno quisiera mucho, y entonces se cumpliría.
T
u abuelo quedo muy serio al oír todo esto y decidió guardar el cofrecito hasta que llegara el
Momento indicado, después fue creciendo, olvidándose de nosotros y tal vez también se halla
Olvidado de su tesoro…
Ahora ve adentro, esta oscureciendo, yo te esperare aquí cuando salgas a jugar mañana, ah! Y no
Te olvides de traerme unas galletitas, si?

Apenas cruce la puerta de la cocina mamá me mando a bañarme, después, como todas las noches
Cenamos los cuatro juntos: mamá, papá, el abuelo y yo. La  abuela hacia unos meses que se había
Ido al cielo, todos la extrañamos mucho, pero el abuelo mas, se pasaba largos ratos en silencio y
Fumando su pipa y cada tanto una lagrimita se le escapaba y se le escondía en su barba. A veces,
 Yo le pedía su bastón y lo usaba para jugar, me imaginaba que era una gran reina y con el bastón
Saludaba a la gente que me aclamaba a mi paso, otras veces, le pedía prestada su boina a cuadros
 Y su pipa, (que nunca me daba), y jugaba a que era detective y a todos les explicaba que no tenia
Pipa porque un ladrón me la había robado y ahora la buscaba porque era una pipa mágica.
Siempre fue muy bueno conmigo y pasamos mucho tiempo juntos. Se llama Felipe.

 Papa es un hombre muy, pero muy especial, algo así como un Súper Papa, diría yo.
 Siempre tiene tiempo para todo, para trabajar, para ayudar a mamá, para jugar conmigo,
Para pasear a Cascote, (es mi perro, le pusimos ese nombre porque desde chiquito siempre le
Gusto estar sucio, lo bañábamos y el se escapaba y volvía todo sucio), para charlar con el abuelo,
Arreglar las cosas de la casa, sus días parecen que tuvieran más horas que los de las demás
Personas, el siempre tiene tiempo para todos y hasta le sobra para ayudarme con los deberes de la
Escuela si yo se lo pido, ES MI SUPER PAPA, se llama Bruno.

Y de mi mamá que puedo contarles?, que es la mejor!, ella me cuida mucho, me lleva a la
Escuela, me enseña canciones, me cocina cosas ricas, a veces me reta y yo me enojo, pero
Después, cuando pasa un rato y me quedo en silencio pensando en lo que paso,
Me doy cuenta de que lo que había hecho estaba mal y la agarro fuerte del cuello y le doy
Muchos, pero muchos besos. El cabello de mama es muy bonito, con muchos rulos que lleva
Atados en una cola, parecen un montón de campanitas que se van moviendo mientras camina.
Mi mama se llama Elena.

Esa noche, cuando me estaba por ir a acostar, le dije a mamá que no quería que  me leyera ningún
Cuento, que quería que lo hiciera el abuelo, los dos se sorprendieron, pero termino aceptando
Gustoso. Fuimos a mi habitación, me acosté, y cuando se sentó en el sillón y agarro el libro, le
Dije que no quería que me leyera, le pedí que me contara cosas de cuando el tenia mi edad. Me
Conto muchas cosas, sus juegos, como le gustaba jugar a los tesoros, sus amigos…pero nada me
Conto del cofrecito y los hermanos de Rocco.


A
 La mañana siguiente fui a la escuela, a nadie le conté sobre Rocco, aunque me moría de ganas.
Cuando llegue a casa con papá que me había ido a buscar, encontramos a mamá llorando en el
Sofá, ya no preguntaba nada, sabia porque lloraba, era porque la cigüeña estaba viajando mucho y
No podía traer un hermanito para mi y eso la hacia poner muy triste y había días que lloraba
Mucho, me acerqué, le rodee el cuello con mis brazos y le di un beso
Fuerte, fuerte; fui hasta la cocina, saque unas galletas del tarro y fui al patio un rato hasta la hora
Del almuerzo.
No lo veía por ningún lado, pero oía su risita, se reía de mi que no lo veía! El muy travieso estaba
Escondido entre el rosal!, le deje las galletas y volví con mama.

P
or la tarde, después de hacer la tarea del colegio salí a jugar al patio y ahí me estaba esperando:
-hola Kira! Volviste, te extrañe!, me dijo, Rocco estaba contento de verme de nuevo y yo también
a él, me senté a su lado y entonces le conté que la noche pasada había estado hablando con mi
 Abuelo, que me había contado algunas cosas, pero que no me había contado nada de ellos. Sus
Ojitos se pusieron tristes de golpe y me dijo que no importaba, que ya llegaría el momento justo.
Se quedo pensando y mirando fijo el solcito de otoño y me pregunto si me gustaría conocer a su
Familia, le dije que me encantaría y nos pusimos a planear como seria, irían a visitarme a mi
Cuarto cuando todos estuvieran durmiendo.

Entre muy feliz a casa y sin que mamá me diga nada me di un baño, estudie las lecciones del día
Siguiente y después cenamos. Esa noche le volví a pedir a mi abuelo que fuera el a mi cuarto.
Cuando ya estábamos acomodados, el en el sillón y yo en mi cama, le pedí que me contara de sus
Amigos, me dijo que no tenia muchos a esa edad, después le conté que en mis excavaciones había
Encontrado bolitas y otras chucherías y le pregunte si él había encontrado algo lindo; se quedo
Pensativo y se quedo callado unos minutos, estaba segura que iba a contarme del cofrecito, pero
Solo me dijo que había encontrado chucherías como yo.
Me dio un beso, acomodo mis cobijas y me deseo dulces sueños.

Quise quedarme despierta para esperar a Rocco y a su familia, pero no aguante y me dormí.

Empecé a sentir que alguien me tiraba las cobijas y me desperté, era Rocco. Me senté en la cama,
 el se sentó a mi lado y me pidió que observara la habitación: de detrás de las cortinas salieron
Rob y Paco, de la casita de mis muñecas Lolo y Marko y de mi mochila apareció Tomi.
Rocco me los presento y me dijo que ellos eran algunos de sus hermanos, que no habían venido
Todos porque eran muchos. Ellos eran muy parecidos, solo tenían algunas diferencias como para
Poder distinguirlos.
Yo había llevado a mi habitación algunos caramelos y algunas galletas sin que mamá se de
Cuenta, nos pusimos cómodos y empezaron a contarme: Rob, Paco y Lolo habían sido amigos de
Tu abuelo, dijo Rocco, el con el tiempo nos conoció a todos, como también nos vas a conocer vos.
Ellos extrañaron mucha tu abuelito cuando no quiso estar mas con ellos, es por eso que siguieron
Estando cerca, aunque el no los haya vuelto a ver.
Te acordas cuando se le perdió el reloj y después apareció en su mesa de luz? Paco fue quien lo
Encontró y lo guardo ahí, no había otra forma de devolvérselo, y la vez que desaparecieron sus
Pantuflas y aparecieron en la cucha del perro? Ese fue Lolo, y así podría contarte un montón de
Cosas que hicimos, todas con el propósito que nos recuerde, pero no hubo caso, no volvió a
Vernos nunca, y es por eso que estamos aquí, porque necesitamos tu ayuda, pero ahora ya es
Tarde, descansa y mañana nos encontramos donde siempre, y no olvides llevar galletas!
Ya estaba saliendo el sol y yo no podía dormirme, ¿en que podía ayudarlos yo?, ¿Qué era lo que
Podía hacer por ellos?, no se me ocurría nada.


M

Amá vino a despertarme como todas las mañanas y yo no podía abrir los
ojos, es que había dormido tan poquito!, pero ella pensó que estaba
Enferma y me dejo dormir y que faltara a la escuela, lo malo fue que
Cuando ya había dormido lo suficiente y estaba lista para ir a buscar tesoros al jardín, mamá
Pensó que podía tener una recaída y no me dejo que salga al patio por mas que insistí y llore, tuve
Que quedarme adentro de la casa.
Estaba aburrida, no sabia a que jugar, pensaba que Rocco estaba esperándome ahí afuera, tal vez
se enojara y pensaría que lo abandoné, pero bueno, no podía hacer nada.
Pensé que tal vez vendría a verme por la noche cuando todos dormían, pero no apareció,
Al día siguiente amaneció lloviendo y siguió el mal tiempo por tres días, y Rocco que no
Aparecía!, ¿Por qué no venia a visitarme?
Fueron tres largos días, aunque no pudo quejarme, mis amigas me vinieron a visitar, ellas son
Muy buenas, pero no les podía contar sobre Rocco, no me iban a creer, después le iban a ir con el
Cuento a sus madres, sus madres le iban a contar a la mía y todo iba a estar perdido, ya la
Escuchaba a mi mama en mi cabecita, diciéndome que los duendes no existen, que no debería
Tener esas fantasías y todas esas cosas que dicen las mamas cuando se preocupan por nosotros.

Pero Rocco si existía y ya nos volveríamos a encontrar cuando el buen tiempo regresara, mientras
Tanto había que conformarse con jugar a las muñecas con Paola o a los rompecabezas con Laura.

Fueron tres días larguísimos, asomándome cada rato a la ventana para ver si el sol se dignaba a
Aparecer y así poder salir al patio y a la mañana del cuarto día el sol salió.


E
ra una muy hermosa mañana, el sol estaba mas lindo que nunca, los pajaritos
Cantaban y estaban alegres de volver a sentir su calorcito en sus plumas después
De los días de lluvia.
Empecé a vestirme rápido, era sábado y tenia todo el día para jugar!!!
Cuando me estaba atando las zapatillas entra mamá, se sorprendió mucho al verme despierta y
Vestida, pero más me sorprendió ella a mi cuando me dijo que nos iríamos a pasar el fin de
semana a casa de tía Ester.
No podía ser!, esto era una catástrofe!, le dije a mamá que no quería ir, que quería quedarme para
Poder jugar en el jardín después de tantos días de lluvia, pero no la pude convencer, iríamos a la
Casa de tía Ester, ella también tenia un bonito jardín donde yo podría jugar, pero yo no quería ese
 Jardín, quería el mío, quería encontrar a Rocco.

Tía Ester es hermana de papá, es muy bonita, con su cabello largo y rubio, parece que tuviera
Mezclados rayitos de sol con su pelo, tiene ojos claros y  siempre usa perfume de jazmín. Tiene
Dos hijas: Sara, que es mayor que yo y a la que solo le interesa su computadora y Eva, la beba que
Nació hace algunos días.
También estaría el tío Luis, un hombre flaco, pero flaco, flaco, que tiene siempre una sonrisa
Pintada en la cara y muchos caramelos en los bolsillos.

P
ero , yo quería quedarme a jugar en mi jardín!!!!

Ellos también tenían un jardín muy bonito, pero, a diferencia del nuestro, aquel
Estaba en la parte delantera de la casa, era muy grande y tenia muchas flores que
La tía cuidaba mucho.

El viaje duraba una hora, pero a mi me pareció larguísimo, no llegábamos mas, los minutos no
Pasaban nunca, quería volverme a casa!
Pero cuando el auto de papa estaciono delante de la casa de tía Ester, no podía creer lo que estaba
Viendo, por un momento creí que lo estaba imaginando, cerré los ojos fuerte y los volví a abrir, y
Ellos seguían allí!, había un montón de duendes en el jardín!, algunos sacaban las hojitas secas de
 Las plantas, otros cuidaban el césped, algunos jugaban, no lo podía creer, estaba feliz!, de pronto
Me di cuenta que ya tenia que bajarme del auto, tía Ester  había a abierto la puerta de la casa y
Nos hacia señas para que entremos.

Eva, la bebita, estaba en el living, en una cunita llena de almohadones, yo nunca había estado tan
Cerca de un bebe tan chiquito, era muy bonita, mama me dijo que podía darle un beso, pero que
Tuviera mucho cuidado.
Su cabecita era muy redonda y no tenia ni siquiera un solo cabello.
Tía Ester le contaba a mama que era una niña muy buena, que casi nunca lloraba y que pasaba
Largos ratos riéndose solita y jugando con sus manitos, como queriendo agarrar algo.
Lo que ellas no sabían, era que Eva se reía de las morisquetas que le hacían los duendecitos que
Estaban en su cuna, y que ella los quería tocar, por eso movía sus manitos, pero yo no les iba a
Decir eso, seria un secreto entre primas, un secreto entre Eva y yo.
Sara salió de su habitación para saludarnos y se volvió a encerrar con su computadora.
Y yo aproveche que los mayores estaban charlando y me fui al jardín, me senté en el césped y los
Miraba, al principio me ignoraron, pero después, uno de ellos se dio cuenta de que los veía y se
Acerco hasta donde estaba sentada.

Fue un hermosísimo fin de semana, pase todo el tiempo posible en el jardín, charle muchísimo
Con los duendes, me contaron historias, me enseñaron canciones y me pidieron que le mande
Saludos a Rocco y a sus hermanos, porque era seguro que serian parientes lejanos.
Volvimos a casa después de cenar, me acosté y me dormí rapidísimo, a mitad de la noche sentí
Una caricia muy suavecita en la cara, pensé que era mama, pero no, era Rocco, le sonreí y me
Volví a dormir enseguida.
A la mañana siguiente fui a la escuela, pero al mediodía, no fue mamá a buscar, fue mi abuelito, y
Me dijo que no me preocupara, que ella estaba bien, solo que era uno de esos días en los que
Lloraba mucho.
Ese día no se levanto  a almorzar con nosotros, dijo que le dolía mucho al a cabeza, yo hice el menos ruido posible, acomode mis cosas y me fui al jardín.
Cuando salí, ahí estaba él, sentadito en la raíz del árbol de manzana, tenia la carita muy triste, y
Mirándome muy seriamente me dijo”ya no podemos esperar mas, tenemos que pedirle la nuez a
Tu abuelito y pedir un deseo, tu mamita esta muy triste”.
Esa tarde nos la pasamos pensando en la mejor forma de hablar con el abuelo y por fin,
Encontramos la solución.

E
sa noche, cuando todos estaban dormidos, Rocco y sus hermanos fueron a
Buscarme a mi habitación y después, todos juntitos y en silencio nos fuimos
Hasta donde estaba durmiendo mi abuelo, abrimos la puerta despacito y cuando
Me senté a su lado se despertó.
Se puso los lentes, se los saco y se paso las manos por los ojos y se los volvió a poner, sabia que
Los estaba viendo, pero no lo quería reconocer, después me miro a mi y  yo solo le dije que si con
La cabeza y me sonreí.

Pasamos un largo rato así, el abuelo no salía de su asombro y no pronunciaba palabra, hasta que 
Dijo ”siguen iguales después de tantos años, yo estoy ya muy viejo” y se puso a reír.

Abuelito, no vamos a andar con vueltas, le dije,  necesitamos el trébol mágico que encontraste
Cuando eras niño jugando a los tesoros como yo, es muy importante, tenemos que pedir un deseo
Para que mamá vuelva a estar feliz, todavía lo tenes?

s



in decir una sola palabra, sin tan solo mostrar asombro por lo que me estaba
Diciendo, se levanto de la cama, abrió al ropero, busco una caja color azul, la
Puso sobre la cama y de un rincón, debajo de un montón de papeles, saco una
Cajita muy hermosa, cuando la abrió, el trébol brillaba como un pequeño
Solcito….

El abuelo me hizo seña con su mano de que fuera a su lado, nos agarramos de las manos,
Cerramos los ojos y pedimos nuestro deseo, entonces, se sintió un ruido, como cuando se quiebra
Un vidrio, el trébol se partió, comenzó  a salir de él mas luz que nunca y en un segundo
Desapareció.
Bueno, dijo Rocco, ahora solo nos queda esperar…

Los días pasaban y pasaban, pero no veíamos ningún cambio en mamá, lo bueno era que ya no la
Habíamos vuelto ver llorar.
Un sábado, mamá estaba muy misteriosa, iba de aquí para allá, preparando galletitas y dulces,
Con una sonrisa que la hacia mucho mas bonita de lo que es, cuando le pregunte que íbamos a
Festejar, me dijo que era una sorpresa, que ya me iba a enterar y siguió muy misteriosa y
Sonriente acomodando todo.

Cuando llego papa y el abuelo yo ya estaba sentada a la mesa, esperando ansiosa el anuncio,
Entonces, papá y mamá se agarraron de las manos y nos dijeron: “dentro de unos meses va a
Llegar un bebe a casa”, de un salto llegue  a donde estaba mamá y le di un fuerte abrazo, y
Mientras estaba así, abrazándola fuerte, veo a través del vidrio a Rocco que estaba ahí, y con una
Sonrisa muy especial.

F

Ueron unos meses muy bonitos, donde cada día veía como iba creciendo la panza
de mamá, como se movía mi hermanito ahí dentro cuando yo lo acariciaba,
Ahora ya nació, se llama Tomas, es muy bueno, casi nunca llora y le encanta jugar con sus
Manitos y se ríe mucho aunque este solo, eso es lo que dice mamá, pero con el abuelito nos
Miramos y nos sonreímos, porque vemos que con Tomas, están jugando Rocco y todos sus
Hermanos.

Esta es mi historia, Tomas todavía es muy chiquito y no les va a poder decir que digo la verdad,
pero le pueden preguntar al abuelo.
Ah!, una cosa mas, si llegan a encontrar el trébol mágico, pidan algo bonito, algo que haga feliz a
No solamente ustedes, sino también a los demás, y si no lo encuentran, igualmente pidan algo
Bonito, que si lo desean con muchas ganas y con el corazón…también se les cumplirá.


                                                                                                                                      FIN.