30 de julio de 2013

Vocaciones. Silvia Tendlarz. Fotos usadas para la Entrevista.

Silvia Tendlarz, Tomás Hoffmann y Susana Hoffmann.
Cita en las Diagonales.
  Caso Aimée.
 Biblioteca Nacional de París

Eric Laurent





Jacques Lacan


























Vocaciones.Silvia Ons.Volver sobre sus pasos, si quiere lo que desea. Cita en las Diagonales. 2/2






Silvia Ons: Psicoanalista. Miembro de La Escuela de la Orientación Lacaniana. Miembro de la Asociación. Mundial de Psicoanálsis. Responsable de la Dirección del  Departamento  de Psicoanálisis y Filosofía del CICBA. Escritora. Interesanda en la Clínica en el Psicoanálisis sus fines y sus finalidades y además muy comprometida e interesada en los fenómenos del malestar en la cultura.
"Cita en las Diagonales" es una revista audiovisual de psicoanálisis y cultura creada por los psicoanalistas argentinos Tomás Hoffmann y Susana B. De Hoffmann. Pueden conocerla en http://www.citaenlasdiagonales.com.ar y enterarse de todas sus actualizaciones en https://www.facebook.com/Cita.Diagonales

28 de julio de 2013

Vocaciones con Nadia Carolina Ayala: Artista de Tela y Trapecio en Cita en las Diagonales. Próximamente.

Nadia Carolina Ayala Artista Tela y Trapecio


Nadia Carolina Ayala: Artista de Tela y Trapecio nos cuenta acerca de como encausó su deseo perteneciendo a los sectores  más vulnerables de  nuestra sociedad.
Próximamente en Cita en las Diagonales.
www.citaenlasdiagonales.com.ar

24 de julio de 2013

Vocaciones.Un ingenioso dispositivo llamado “Cartel”.Irene Kuperwajs Junio 2013 Escriben los Psicoanalistas.




 
Irene Kuperwajs





Un ingenioso dispositivo llamado “Cartel”
1-El Cartel como órgano de base de una Escuela
Lacan  introduce el Cartel como principio de funcionamiento de su Escuela en el Acto de Fundación de 1964 y la convierte en una herramienta privilegiada del trabajo en común de los analistas. ¿Para qué?  Para una elaboración de saber sostenida bajo la modalidad de “un pequeño grupo”. Podríamos decir que es un dispositivo que tiene una función respecto a lo epistémico referida a la formación de los analistas porque sirve para la investigación y el aprendizaje pero también tiene una función política ya que presenta al cartel como órgano de base de su Escuela.  ¿En qué consiste? Si bien es un grupo, el cartel no funciona como tal, no es un grupo de estudio. Intenta ir en contra de los efectos de grupo y de la masa, a los que llamó “obscenidad imaginaria” e intenta reducirlos, limitarlos.  En ese momento Lacan estaba muy interesado en estudiar y combatir lo que era la posición de los líderes y el fenómeno de las masas, las pandillas y sus efectos nefastos en las universidades…y en las instituciones analíticas. El cartel pone sobre el tapete la dificultad que tenemos para desligarnos de los fenómenos imaginarios de grupo y funcionar en el trabajo más allá de ellos.  Es decir que Lacan parte de su propia experiencia y toma como antecedente los estudios de Bion sobre lógica colectiva. Se trata de un pequeño grupo conformado por 4+1 participantes, que pueden ser tanto miembros como no miembros de la Escuela. No se les exige a los cartelizantes que hayan concluido su análisis para integrar un cartel pero se demuestra que en general tienen una probada relación al inconsciente.  Cuatro se eligen entre sí y luego eligen a un quinto que funcionará como Mas Uno que “si bien es cualquiera, debe ser alguien”.  La función del Mas Uno es crucial. No es un líder, pero  tampoco es uno igual que todos. Su función es la de seleccionar, causar el debate, y velar por el destino de ese producto final de cada uno, no colectivo. Se trata de que se pongan a cielo abierto los obstáculos, las crisis y el producto propio de cada uno. El cartel se inscribe en la Escuela en un catálogo de carteles que se renueva anualmente y los trabajos producidos en el cartel pueden presentarse en las Jornadas Nacionales de Carteles de la Escuela, que se realizan todos los años.  Los  carteles tienen la particularidad de que eligen un tema en común para investigar y discutir (un concepto psicoanalítico, un seminario, algún interrogante clínico) pero a la vez cada uno elegirá un “rasgo” particular que lo convoque especialmente. Se reúnen con una frecuencia según su decisión, en un consultorio o en un restaurante, pero al cabo de dos años de trabajo este cartel deberá despegarse.  Así convocaba Lacan al trabajo en 1980, en un texto llamado “El Sr.A”: “Vayan. Júntense varios, péguense unos a otros el tiempo que haga falta para hacer algo y disuélvanse después para hacer otra cosa… Se trata de que la Causa Freudiana escape al efecto de grupo que les denuncio .De donde se deduce que solo durará por lo temporario, quiero decir, si uno se desliga antes de quedar tan pegado que ya no pueda salirse….Además se necesita que junto con eso instaure yo un remolino que les sea propicio. Eso o el pegoteo seguro”.(1)
2-¿Qué sostiene el lazo entre los analistas?
 Frente a la soledad del acto analítico se impone un hacer lazo con otros con quienes poder compartir el peso de lo real de la práctica. Ese hacer lazo, nos lleva con Lacan, a una articulación entre el Cartel y la Escuela. Por supuesto que el cartel no es el único modo en el que hacemos lazo los analistas en la Escuela. Pero no hay que olvidar que cuando Lacan funda la Escuela, el cartel está en el centro de la experiencia.  El cartel como dispositivo de trabajo conjuga el lazo social que permite la producción con la palabra contingente de cada uno, con el rasgo propio, con su síntoma, con su nombre. Se opone a la burocracia y aloja la contingencia. Permite la producción de un saber no acabado, de cada uno con los otros. Es como afirma Lacan un pegotearnos para después despegarnos, a partir del producto, con la perspectiva de la permutación y la disolución. Para volver a empezar.                                                                         El cartel está atravesado por el lazo social en todo su proceso, pero de un lazo que no hace masa y se distingue del fenómeno grupal que se sostiene en el Nombre del Padre para poder hacer algo diferente: un trabajo de Escuela. El Mas Uno intentará asegurar la diferencia con el grupo desde su función de “agujerear las cabezas” sostenido en la transferencia de trabajo que hace posible que el trabajo se pase, se desplace.
3-¿Cómo articular en un grupo, el modo de gozar de cada uno y la solidaridad de un trabajo conjunto?  
Para Freud el pasaje del sujeto a lo colectivo es la identificación. Lacan no deja a la identificación solamente del lado del significante en el lugar del Ideal  sino que ubica un objeto en el lugar del Ideal e incluye al goce en la psicología de los grupos. Todo lazo social ocupa el lugar de una ausencia irreductible, se instala en el lugar de ese agujero. El lazo social está empapado de  la cuestión libidinal. El cartel presenta por un lado lo que entra en el lazo social y a la vez lo que no es colectivizable, al igual que el dispositivo del pase inventado por Lacan para demostrar cómo se finaliza un análisis y cómo se adviene analista. La lógica del cartel se apoya en un agujero de saber, se constituye alrededor de un vacío. Por esta vía es posible operar una transformación en la posición subjetiva respecto al saber en función de lo que de su goce cada uno está dispuesto a comprometer en una experiencia colectiva en su nombre.
El cartel es una experiencia a la que se entra porque se quiere saber, a la vez que se trata de producir un nuevo saber, de cada uno pero con los otros. Miller recuerda que conviene a la posición del analista no quedarse solo, sin Escuela, ya que tiende a defenderse del discurso analítico. El cartel entonces, como forma de lazo que resiste al grupo, al pegoteo, y a los fenómenos de masa, como una política del lazo, es una apuesta por las sorpresas del discurso analítico que conviene a una Escuela de psicoanálisis en la que “no se sabe” qué es un analista.
(1)   Lacan J., “El Sr.A”, en El Cartel en el Campo Freudiano, Eolia, Buenos Aires, 1991.
Irene Kuperwajs
Junio 2013

20 de julio de 2013

Vocaciones. Tamara Repetto en Cita en las Diagonales desde Génova.

TAMARA REPETTO


TAMARA REPETTO


“TIME OF RAIN”

The environmental installation involves all senses including olfaction, a sense that is often confined to a secondary role.  Water is the protagonist of this work as a vivifying element, mean of communication, channel of energy transmission. In this installation the visitor can experience synaesthesia. The accurate use of smells leads him through olfactory tales creating pathways of memory.

A cubic structure whose side panels consist of linear water flows offers a space for meditation and inspiration, a shelter from  what happens outside. Essences of flowers and clay accompany a multisensory walk.

19 de julio de 2013

Vocaciones con Tamara Repetto desde Italia Cita en las Diagonales.

 
Tamara Repetto
 
Vocaciones con Tamara Repetto desde Italia....Cita en las Diagonales.
Podés explorar su web: http://www.tamararepetto.com/artist.php
Sección Obras en:http://www.citaenlasdiagonales.com.ar/obras.php
Los esperamos amigos, y quienes quieran publicar en esta sección por favor mandenme un correo a info@citaenlasdiagonales.com.a
r, o aquí mismo por inbox.
Un Beso Grande!

Vocaciones.Silvia Tendlarz. Del contar de la abuela. Cita en las Diagonales.1/2.


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Silvia Elena Tendlarz. Psicoanalista. AME de la Escuela de la Orientación Lacaniana. Miembro de La Escuela de La Causa Freudiana. Doctora en Psicología en La Universidad DEl Salvador. Doctorado en Psicoanálisis en La Universidad de París 8. Escritora muy productiva. Intereses acerca de La sexualidad Femenina y sus formas de gozar, el Autismo y La Criminología."Cita en las Diagonales" es una revista audiovisual de psicoanálisis y cultura creada por los psicoanalistas argentinos Tomás Hoffmann y Susana B. De Hoffmann. Pueden conocerla en http://www.citaenlasdiagonales.com.ar y enterarse de todas sus actualizaciones en https://www.facebook.com/Cita.Diagonales

15 de julio de 2013

Vocaciones. Silvia Tendlarz. Contar para un destinatario, analista. Cita en las Diagonales. 2/2.


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Silvia Elena Tendlarz. Psicoanalista. AME de la Escuela de la Orientación Lacaniana. Miembro de La Escuela de La Causa Freudiana. Doctora en Psicología en La Universidad DEl Salvador. Doctorado en Psicoanálisis en La Universidad de París 8. Escritora muy productiva. Intereses acerca de La sexualidad Femenina y sus formas de gozar, el Autismo y La Criminología."Cita en las Diagonales" es una revista audiovisual de psicoanálisis y cultura creada por los psicoanalistas argentinos Tomás Hoffmann y Susana B. De Hoffmann. Pueden conocerla en http://www.citaenlasdiagonales.com.ar y enterarse de todas sus actualizaciones en https://www.facebook.com/Cita.Diagonales

Vocaciones.Una declinación femenina de la autoridad (*) Marco Focchi. Escriben los Psicoanalistas.



El mundo contemporáneo se ha habituado a una cada vez mayor presencia femenina enlos lugares de poder. Tenemos mujeres ministras, mujeres emprendedoras, dirigentes,
periodistas de relieve, formadoras de opinión pública. En Italia en este momento lapresidencia de la Confederación General de la Industria y la secretaría de uno de los
sindicatos más representativos son sostenidas por las mujeres; asimismo, la presidenciade la Radio Televisión Italiana (RAI), que es la agencia cultural más influyente del país. Enel mundo anglosajón tenemos la presencia decisiva de figuras como Ariana Huffington,
Ophray Winfrey, Hillary Clinton. Estados Unidos, Francia y China son las naciones con lamás alta concentración de mujeres de poder. Estamos viendo un hombre de color en lapresidencia de los Estados Unidos, no es difícil imaginar que veremos pronto a una mujer
en la conducción de la mayor potencia del mundo occidental.
Por un lado podemos decir que hoy día los medios conceden cada vez más atención alfenómeno de las mujeres en el poder, exhibiendo de ellas una proliferación de imágenes.
Por otro lado, tendremos que considerar que seguramente hay un crecimiento cuantitativodel poder femenino, si bien este fenómeno no resulta típicamente moderno. La historiaestá ornamentada por las figuras luminosas de emperatrices y reinas, de Teodora a Isabelde Castilla, de Isabel I de Inglaterra a Catalina de Rusia, por tomar solo las primeras quevienen a la mente.
¿Hay un estilo que podemos definir como femenino en la gestión? ¿O el poder es
simplemente un lugar de decisión operativo, en el cual siempre han podido ingresar las
mujeres particularmente enérgicas, que supieron superar los prejuicios y los obstáculos
materiales de su época para investirse de un rol administrado con una expresión y
determinación tal que les hizo destacarse por sobre la competencia masculina, en unterreno caracterizado por la connotación fálica? No es este, a mi parecer, el problemadecisivo y, sin duda, les cedo aquí gustosamente la palabra a los argumentos de diversas
En cambio, me parece más interesante interrogar las fuentes de legitimación del poder:
aquello que hace que un poder sea ejercido legítimamente y la autoridad que lo sostiene.
Sabemos que a partir de la modernidad la forma tradicional de la autoridad está en crisis.
Si queremos tomar una imagen representativa del desencadenamiento de esta crisis
debemos ir a la Dieta de Worms, en 1521, cuando Lutero declara, frente a Carlos V, quesolo puede obedecer a su propia conciencia. Carlos V, emperador por derecho divino, sólopuede decir: “Me debes obediencia porque Dios está detrás de mí para guiar las
decisiones que tomo por todos ustedes”. Lutero, escuchando sólo su propia conciencia, leresponde: “Dios está dentro de mí”. Es el primer paso para eliminar el fundamento sobreel cual se apoya la autoridad: “Dios no está detrás o sobre mí, está dentro de mí”, dice.
Después de este primer paso la disgregación de la autoridad tradicional ha sidoimparable, hasta arribar hoy día al escepticismo generalizado en la política, alabstencionismo masivo, al funcionamiento rutinario que delega todas las decisiones en los
procedimientos y la burocracia administrativa. No hay un vacío de poder en la sociedadoccidental, pero seguramente hay un vaciamiento de la autoridad, que trae consigo unprogresivo abandono de la responsabilidad, una generalización de la victimización, uncese de los mecanismos de transmisión en el seno de las instituciones educativas.
Ahora bien, de un lado surgen las invocaciones a un retorno salvífico de la autoridadtradicional; por otro lado, la pérdida de la credibilidad en la autoridad tradicional se vecompensada aferrándose a la certeza de la ciencia, que extiende desmedidamente eldominio racional en campos donde el sujeto, que no responde al cálculo, se ve puesto en cuestión, bajo la modalidad de las programaciones y los experimentos de losprocedimientos científicos basados en la evidencia (evidence based). En nuestros
debates sobre la declinación del Nombre del Padre entramos en esta vía, y pienso quetenemos algo para decir acerca del modelo caracterizado por la lógica masculina con elcual funciona la autoridad tradicional.
En la sociedad de la soberanía, la autoridad procedía legitimando el control del territorio.
En las sociedades disciplinarias todo se ha desplazado al control de los cuerpos. En lasociedad en la cual vivimos, donde en cada esquina de la calle hay una cámara de video,
el control se ha generalizado y, mediante la palabra imperativa lanzada al ruedo por los
medios, se designa quién es creíble y quién no. La prevención, saliendo del ámbitosanitario ha devenido un imperativo universal.
La lógica masculina de la autoridad siempreha funcionado prohibiendo y consintiendo, y el monopolio de la credibilidad en la sociedadde control ha asumido toda la prerrogativa con un penetrante efecto dedespersonalización.
¿Podemos imaginar un modelo distinto de autoridad de aquello implícito en la lógicamasculina del prohibir y el consentir y que tenga en sí mismo los rasgos de un rostrofemenino? Quisiera extraer de la antigüedad un ejemplo que me parece tiene todas las
cartas en regla para presentarse en el mundo hipermoderno. Plutarco cuenta unadivertida anécdota de la vida de César. César, habiendo llegado a Egipto para encauzar ladisputa dinástica de Ptolomeo, se establece en Alejandría, en el palacio de donde habíahuido Cleopatra. Cuando la reina egipcia decide presentarse al César, se hace llevar ensecreto al palacio por un siervo, envuelta en una alfombra. En el inolvidable film
Cleopatra, de Joseph Mankiewicz, la reina tiene el rostro irresistible de una Liz Taylor
apenas treintañera. Cuando el esclavo es llevado a la presencia del general romano conla alfombra en los brazos, un desconfiado César tantea el tapiz con la punta de suespada, pero Apollodoro, el esclavo, lo frena: “¡Se trata de un tejido muy preciado!”. César
ya impaciente tira con brusquedad del borde del tapiz para desenrollarlo y he aquí queCleopatra rueda afuera, enmarañada y espléndida, radiante de belleza y de despecho.
César, estallando en carcajadas, la ayuda a enderezarse y se apresura a despedir aApollodoro dándole instrucciones de que prepare una habitación para la reina. Pero,
cuando Apollodoro está por salir, Cleopatra lo intima: “¿Acaso yo te he dicho que tevayas?”. Luego, volviéndose a César, le dice: “Este es mi palacio César, todo lo que hay
aquí está sujeto a mi voluntad; yo no soy tu esclava, sino que tú eres mi huésped.”Se puede leer esta escena como una pulseada entre dos potencias que se confrontan,
donde hay una disimetría interesante en el movimiento con que Cleopatra da vuelta lasituación.“No soy tu esclava, tú eres mi huésped.” El acento recae sobre el lugar.
César controla materialmente el palacio con sus guardias pero, sin embargo, él está en elterritorio de Cleopatra; es tan sólo viniendo de ella como tal cosa puede tener lugar.La declinación femenina de la autoridad, que deseo proponer, es la siguiente: si en lalógica masculina la autoridad es aquella que prohíbe o consiente ejercitando así uncontrol, en la versión femenina la autoridad es esto que dona lugar, es esto que produceacontecimiento.La autoridad es un modo de tratar lo real; del lado masculino, la lógica es la ciencia de loreal. En esta perspectiva, el real se encuentra siempre como imposible. En la feminidad,
en cambio, lo real no es el residuo que resiste a la lógica, porque en la feminidad el goceno está focalizado en el falo, no pasa por la filiación lógica ni por las torsiones de la dialéctica. La legitimación no tiene necesidad de equilibrarse entre negación y afirmación,ni de tener bajo control una situación a fin de prevenir las sorpresas. Al contrario, todonace del gesto que sorprende, del acontecimiento imprevisto. Hacer acontecer y no prevenir el evento, es esto lo que preside a una forma de autoridad,
de la cual deberemos explorar sus recursos, antes que apelar a los tiempos perdidos
donde las águilas volaban altas en los cielos del imperio, o pedir auxilio a las certidumbres
de una ciencia que tiene potentes medios para tratar la materia inerte pero que seconvierte en estafa cuando queremos hacerle expresar en una fórmula los secretos del
goce.

La escaramuza y la dama

En cuanto a la relación que la autoridad y el poder tienen con lo real, el poder es muchomás pragmático, alude al lugar en el cual se toman decisiones. En este sentido es más
neutral respecto de la sexuación. No es a partir del lugar del poder como es puesta enjuego la discriminación fálica. El poder afecta al hecho de ocupar un lugar a partir del cuales posible dar una dirección a los acontecimientos. Pero es la autoridad el lugar quelegitima el hecho mismo de que puedan producirse acontecimientos políticos. Si el poder
es un lugar concreto de operaciones, la autoridad es más bien un lugar simbólico. Y aquípodemos ver las mutaciones de lo simbólico respecto del hecho que este lugar seconfigure según la lógica masculina, o fálica, o según la lógica femenina, o suplementaria.
Es con respecto al carácter fálico (los símbolos imperiales del soberano) que la autoridadse configura como prohibición o consenso, mientras que es con respecto al carácter
suplementario del goce femenino que la autoridad se configura como legitimaciónproductiva. Por ejemplo, en los salones del siglo XVIII, eran los literatos los queentrecruzaban las escaramuzas de sus discursos, pero esto era posible sólo porque las
damas, señoras del lugar, creaban el ámbito en el cual esto podía advenir y lo legitimabancon su presencia.
Otra cuestión concierne al movimiento con el cual Cleopatra da vuelta la situación en laque César quiere ponerla, sustrayéndose de su control y tomando la iniciativa. Es unmovimiento al revés. Hay algo de análogo en la mitología griega, y de esto nos hablaVernant cuando se refiere a la estrategia de la astucia. La Grecia antigua nos ofrece dos
modelos: uno es el del pulpo que con sus tentáculos inmoviliza al adversario, y se acercasin ser advertido gracias a su capacidad mimética. Esto me parece más afín a lamodalidad masculina que contrasta, bloquea, domina usando la fuerza. El otro modelo es
el del zorro que se ofrece como cebo al pájaro que quiere capturar, pero cuando elpredador, bajando en picada, está encima suyo, él da un salto dando vuelta la situación y
capturando a quien lo iba a cazar. Esta estrategia me parece más afín a la posiciónfemenina, donde la mujer se pone en juego a sí misma, ofrece su propia presencia, lapropia apariencia, no se mimetiza, para subvertir después a último momento la situacióncon un movimiento sorprendente.
* Exposición contenida en el volumen del VIII Congreso de la Asociación Mundial dePsicoanálisis El orden simbólico en el siglo XXI no es más lo que era. ¿Qué consecuencias para la cura?, que distribuye en estos días ed. Grama.