25 de diciembre de 2012

"Vocaciones": Melina Seldes, "Más allá de la Identificación" (2/3)

Luego de una primera parte en la que Melina nos contó los primeros rasgos de su infancia en los que se fue demostrando la existencia de una vocación (que hoy la define como performer, coreógrafa e investigadora), presentamos este segundo extracto (bien breve, pero súper interesante) en el que ella reconoce la presencia fuerte de sus padres como mentores de su vocación pero destaca detalles que hacían prever su temprano nacimiento en algunas características de su juego de niña. Suena contradictorio, pero en su rechazo al movimiento (que hace que su hermano la califique humorísticamente como "la peor hermana del mundo") se puede observar el nacimiento de una reflexión por el movimiento que la empujará (¿o es al revés?) hacia las tablas.

Les dejamos el segundo extracto de la nota. Esperamos que lo disfruten. No olviden visitar nuestra web, www.citaenlasdiagonales.com.ar.


Melina Seldes, "Más allá de la Identificación" (2/3)


-Susana Hoffmann: Fue a los 19 años que te fuiste a estudiar al extranjero, ¿no? Qué chiquita. Pensé qué soporte tenés que haber tenido para poder viajar, formarte y tener la creatividad, la calidad artística que tenés.
-Melina Seldes: Quiero decir algo en relación a lo que acabás de decir, porque tanto como me interesa identificarme con mi mamá y mi papá en esto que te dije de aprender a generar un contexto para dar y recibir, más allá de un gran interés por una línea psicoanalítica también de diferenciarme y decir que en el movimiento me había cautivado desde antes y que fue si posible a los 19 años, por supuesto, gracias al apoyo y a la contención, pero había un algo más que me empujaba.

-¿Cómo jugabas con el movimiento? 
-Jugaba, justamente, a no moverme. Mi hermano me definía como la hermana más aburrida del mundo porque nunca me he sumado a la dinámica de su juego, moverse, moverse, moverse, sino que siempre he tenido la tendencia –más allá de que soy inquieta, no es que no lo soy- a no estar “pongo la muñeca acá, pongo la muñeca allá”. Recuerdo menos movimiento y más observar, o dar órdenes (risas).




"Vocaciones": Leo Chiachio y Daniel Giannone, "El 'Uno' de Leo Chiachio y Daniel Giannone" (2/3)

Segunda parte de nuestra entrevista a los artistas plásticos Leo Chiachio y Daniel Giannone. Recuerden que pueden recorrer la primera parte de nuestra charla (junto con una pequeña biografía de Leo y Daniel) aquí.

En este extracto, Leo y Daniel recordaron el lento proceso que los fue convirtiendo en "uno" (tanto a nivel pareja como a nivel artístico).

Su obra se creó, según nos contaron, a partir de un diálogo constante entre ellos, diálogo en el que abunda la diversión y la devoción por adentrarse en el trabajo.

También opinaron sobre un mote que parte de la prensa les adjudicó al denominarlos como "los artistas del exceso".


Leo Chiachio y Daniel Giannone, "El 'Uno' de Leo Chiachio y Daniel Giannone" (2/3)



-Susana Hoffmann: ¿Cómo se fueron haciendo uno y cómo se siguen haciendo uno?
-Leo Chiachio: El hacerse uno no es de un día para otro. Son como procesos lentos; por lo pronto, en el hecho creativo, en el pensamiento creativo, en la construcción de la imagen, en la construcción de un cuerpo de obra. Empezás a olvidarte de tu propio deseo como un deseo solo y hacés un deseo compartido, y a partir de ese momento empezás a ver cómo vas uniendo ese deseo y lo vamos llevando hacia algún lugar. Vamos haciendo este ejercicio. Después de 10 años, el ejercicio sale naturalmente. Entonces, desde ese punto de vista, decimos que somos un artista. Construimos de esa manera. Y ya nuestra vida es así. Aparte, a veces concebimos el mundo, en algunas cuestiones, diametralmente opuesto. Pero uno también es así.
Es como con uno mismo. Solo en el mundo. No somos contradictorios: nos unimos con nosotros mismos.

-Daniel Giannone: Esto, yo creo que también es posible porque nosotros estamos en un diálogo continuo todo el tiempo. Todo el tiempo estamos pensando cosas. Nos acostumbramos un poco a eso, también. Decimos las cosas en crudo y ahí vamos elaborando todo.
A mí me parece que hay algo que siempre nos gusta a nosotros que es la parte productiva, la producción del trabajo, es la parte que a nosotros más nos interesa, porque es donde suceden estas cosas. Nosotros estamos constantemente dialogando, hablando, las ideas van, vuelven y van tomando forma, es como un trabajo en sinergia constante que ahora, a distancia, vemos que es como que le hemos incorporado… está tan incorporado en lo cotidiano de nuestras vidas.

-Leo: Era como un juego para nosotros. ¿Viste los chicos que dicen: “dale que ahora somos esto, dale que ahora somos esto otro”.

-Daniel: creo que también lo que facilitó esto, y facilita, es que nosotros la pasamos muy bien estando juntos. Una de las cosas que nos sucedieron desde el primer momento es que veníamos de tener dos talleres, con un trabajo muy solitario, muy individualista, muy de trabajar con lo que uno pensaba que era lo correcto o no, y nunca había otra mirada. Lo que nos pasó es que cuando empezamos a trabajar juntos, la pasamos muy bien.  Y nos divertíamos. A la vez, que era un momento que nos estábamos empezando a conocer el uno al otro. Nos  conocimos y hubo una propuesta concreta de trabajar para un evento que en ese momento era un open studio, un estudio abierto que se hacía en la ciudad de Buenos Aires, en la tienda Harrods. Ahí trabajamos con un proyecto juntos y lo que  nos pasó –hacía muy poquito que nos conocíamos- dijimos: vamos a hacer algo juntos. Y la pasamos bárbaro. Nos divertíamos, escuchábamos música. No era su taller ni el mío: era como otro. De hecho fue otro lugar. Justamente, lo que habíamos planteado era hacer algo que no podíamos hacer en ninguno de nuestros dos estudios, sino en otro lugar, y así fue. Fuer a partir de ese otro que fuimos dos.

-Susana: Leímos mucho en relación a esto que no sé si es o no exceso, pero que lo definen como “los artistas del exceso”.
-Leo: nosotros tenemos la posibilidad de trabajar casi todo el día con nuestra obra. Poder vivir, además de dar algunas clases en la facultad… nos podemos dedicar bastante tiempo. Y sí somos excesivos con el lenguaje de la idea, de las cosas, del poner, y el bordado ya nos lleva a eso. Porque también son proyectos que, a veces, son como medio ridículos. Como esas empresas que dijimos “bordemos toda una tela, pero bordémosla de pé a pá: toda”.

-Daniel: Yo creo que hay algo que hay que ver con una actitud que nosotros tomamos desde el trabajo y cuando nos ponemos, cómo nos ponemos frente al trabajo. Nosotros pensamos que el arte es todo en nuestra vida. Nosotros estamos todo el tiempo trabajando en el taller y el taller fue tomando nuestra casa. Toda la casa se convirtió en un taller, prácticamente. Entonces, trabajamos con varias telas simultáneamente, no trabajamos con una, que también eso tiene que ver y ayuda a todo esto porque no es que estamos pensando en comenzar y terminar un trabajo: trabajamos con 5 o 6 en forma simultánea, donde todas las telas están en grandes mesas y van pasando de la mano de uno al otro. Lo que sucede cuando trabajamos es como que nos olvidamos del todo de lo que estamos haciendo. Como que lo único a lo que le prestamos atención es a la pequeña superficie que nos deja ver en aro de bordar. Trabajamos ahí como si eso fuera lo único que importa. Cuando corremos el aro, eso pasa a ser lo que importa. Esa sumatoria es exceso, yo creo.

-Leo: además, la importancia de cada espacio y de cada elección: los materiales, los hilos, el punto que vamos a usar, es eso.

-Daniel: A veces nos reímos porque estamos bordando, por ejemplo, una mariposa, y nos detenemos en ella como si fuera, en  un trabajo de tres metros, lo más importante. Pero esos momentos son parta nosotros lo importante. Es como la idea de convertir a esa mariposa en una joya.

-Leo: es probable, y siempre para nosotros es poco. A veces decimos que “ese agujero no se llena”, entonces hay que seguir bordándolo y ya está vivimos con eso, y por eso es poco.  








20 de diciembre de 2012

"Vocaciones": Leo Chiachio y Daniel Giannone, "Antes de ser 'Uno (1/3)

Daniel y Leo son "uno", tanto en lo personal como en lo profesional. Se conocieron hace 10 años y, desde entonces, son pareja y comparten una obra artística en conjunto. A pesar de que provienen del campo de la pintura, decidieron trasladar su experiencia hacia campos distintos, como el bordado y el trabajo en porcelana. Como resultado de una década de trabajo, forjaron una obra sólida y  prolífica que les valió el reconocimiento tanto del medio local como del extranjero. Algunas de sus obras más destacadas pueden recorrerse en su web, www.chiachiogiannone.com.

Susana Hoffmann entrevistó a Daniel y Leo durante más de una hora. Charlaron sobre su infancia, relataron cómo fueron descubriendo su vocación artística, reflexionaron sobre su vida personal y recorrieron muchos temas más. En este primer extracto, contaron cómo fue el camino, desde su infancia hasta conocerse y terminar siendo "uno". Los dejamos con Susana, Daniel y Leo.

Biografía artística (fuente: Blog de Daniel y Leo)
Desde el año 2003 realizan obra en conjunto. En el año 2005 y 2008 reciben el Subsidio Fondo Cultura B.A. Programa Metropolitano de fomento de la Cultura, las Artes y las Ciencias. En el año 2006 reciben el Primer Premio del Salón Nacional de Rosario. En el año 2007 reciben el Premio Platt. En el año 2008 reciben el Premio 10 años de Bola de Nieve y sus proyectos son seleccionados para participar en el LIPAC (Laboratorio de Investigación en Prácticas Artísticas Contemporáneas) en el Centro Cultural Ricardo Rojas. En 2010 son invitados por el MACRO, Museo de Arte Contemporaneo de Rosario a participar del Programa de Residencias de Artistas en Industrias en donde llevan a cabo el proyecto "Ekeko" realizado en las instalaciones de la fabrica de porcelanas Verbano. 2010 reciben el Primer premio “Primera edición del Premio Hotel Colonial Salta a las Artes Visuales”. Premio otorgado por el Hotel Colonial Salta en el MAC Salta - Museo de Arte Contemporáneo de Salta. 2012 obtienen el Premio Konex a las Artes Visuales - Arte Textil - Diploma al Mérito.


Leo Chiachio y Daniel Giannone, "Antes de ser UNO" (1/3)



-Susana Hoffmann: Leo Chiachio, Daniel Giannone, artistas plásticos con una larga trayectoria, con una obra muy original, muy particular, muy especial. ¿Cómo eran ustedes antes de ser “uno”?
-Daniel Giannone: Yo soy Daniel, soy cordobés, tengo una formación académica un poco especial porque estudié economía y también filosofía y arte. Fui pasando de un mundo al otro, pero siempre tuve claro que el arte era el lugar donde yo quería estar. Si bien tengo la formación académica de pintor, siempre me atrajo mucho el tema de los oficios. De hecho, tanto Leo como yo tenemos papás que tuvieron oficios. Y siempre me gustaron mucho todas las cosas que tuvieron que ver con manualidades.
Me eduqué en un colegio casi pupilo de monjas. Ellas me enseñaron a bordar. La tarea de manualidades era algo muy importante en la jornada diaria del colegio. Desarrollé desde chico todo el tema de telares, bordado, etc., que olvidé por muchos años hasta que en la escuela de Bellas Artes volví a trabajar de nuevo todo lo que era trabajo manual, pero específicamente con el tema de grabado, la pintura, otros lenguajes.
Cuando nos conocemos con Leo, hace 10 años (nosotros somos una pareja en la vida y en el arte), decidimos trabajar con algunas técnicas que tuvieran y no tuvieran que ver con de dónde veníamos. Aquí surge el tema de no trabajar con la pintura, no trasladar nuestro oficio de pintor, sino usar otras técnicas, como por ejemplo el bordado, la porcelana y alguna otra que estamos usando ahora.
Fui a un colegio muy tradicional de Córdoba en donde estábamos separados por un murallón los varones de las mujeres. Mi madre siempre estuvo muy delicada de salud –de hecho, falleció muy joven-, y creo que quería que estuviéramos juntos los hermanos. En un momento, las monjas comenzaron a recibir varones. Yo soy el primer varón de ese colegio de monjas. Pasé a estar en un grado de 40 chicas y 2 varones. Tenía 6 años cuando esto sucedió. Ahí comencé con el tema de las manualidades. Siempre digo que es como que tuve un jardín de infantes de 7 años, en vez de un solo año.

-Susana: ¿A qué te gustaba jugar?
-Daniel: Me gustaba mucho todo lo que era trabajar… me gustaba jugar, pero me gustaba más todo lo que era trabajo de manualidades con papel crepe, picar papeles, dibujar, trabajar con cerámica o con plasticolas de colores. Me gustaba mucho todo lo que era (lo hemos retomado en nuestra obra) el tema de los materiales escolares. Aún hoy a veces me pasa que cuando estoy bordando… es como un mantra, bordar. Son momentos de mucha concentración en donde yo veo que a veces, hasta me puedo ver en esa mesa de cuando era chiquitito, jugando, trabajando, dibujando, cortando y pegando. Era un chico bastante introvertido. Tímido. Me gustaba mucho pasar ese tiempo en silencio, con cosas. Creando.

-Susana: ¿Por qué la ruta que emprendiste al principio fue tan diferente de ese gusto infantil que tenías por las manualidades, los bordados, el papel crepe? ¿Qué pasó allí?
-Daniel: Mi papá tenía una fábrica y yo soy el hijo varón mayor. Había como un mandato, que no sé si escuché o creí escuchar, de lo que debía hacer. Hasta que un día descubro por casualidad que existía la escuela de Bellas Artes (risas) y entré. Empecé a cursar las carreras en paralelo y a asistir a talleres. Empecé a darme cuenta que el lugar en donde realmente era yo y me sentía feliz era lo que tenía que ver con las manualidades y el arte. Yo no lo llamaba arte, lo llamaba manualidades, hacer cosas.
Fue así que me fui metiendo cada vez más hasta que en el 98 me di cuenta de que tenía dos mundos que ya no podía sostener más. Tuve una promoción como gerente en mi carrera (trabajé para empresas) y me dije que ese era el lugar donde no quería estar.
A partir de ese momento, me empecé a organizar para estar en el lugar donde quería estar, que era en mi taller, pintando todo el día.

-Leo Chiachio: nací en Lomas de Zamora, una familia obrera, tengo un hermano mayor. En mi casa nunca se habló de arte, música, nada de eso, y yo no entiendo todavía cómo se me ocurrió pintar. Son esas cosas de la naturaleza que suceden. Me crié con primos y todos ellos eran más de jugar a la pelota y yo era más de leer un libro. Por suerte, mis viejos fueron lo suficientemente piolas, dentro de sus límites, para dejarnos hacer a mí y a mi hermano; y uno de los mandatos que teníamos, que también fue bastante tenso, de cierta manera, era que seamos felices. Está buenísimo que nos digan eso pero después hay que llevarlo a cabo y es tremendo.
Jugaba mucho, tanto en solitario como con mis primos, en el barrio, en el barro (en esa época no habían calles asfaltadas). Pero, paralelamente, me iba a estudiar pintura a una profesora de barrio. Era mi lugar, era lo que necesitaba hacer. En ese taller copiaba fotos, copiaba revistas. No sé si me daba cuenta en ese momento, pero sabía que era lo que quería hacer.
Mi viejo me regaló una guitarra a los 10. Fui a dos clases y, cuando volví, le devolví la guitarra y les dije “vayan a tocar ustedes”.
Mi hermano y mis viejos me apoyaron en lo que quería hacer. Estudié pintura; a los 14 años fui a un taller de cerámica en Temperley y ahí es donde descubro verdaderamente lo que era el trabajo de taller y el trabajo creativo, los procesos creativos. Estudiaba en ese momento con gente grandísima para mi (gente de mi edad actual, 40, 40 y pico, pero que eran grandísimos para mí en aquella época). Tener esa experiencia de compañeros extra generacionales estuvo buenísimo. Y ahí me mandé a la escuela de Bellas Artes.


19 de diciembre de 2012

"Escriben los analizantes": Uriel Alejandro Ramos Ruiz, “Del espejismo de un padre al deseo de devenir analista”

Hola, mi nombre es Uriel Alejandro Ramos Ruiz, quiero darle las gracias a Susana Hoffman por darme la oportunidad de publicar este pequeño comentario- entrevista en su revista Cita en las Diagonales, que se ha vuelto un espacio importante para la cultura y el psicoanálisis a través de la web, tengo 21 años y me gusta mucho la música principalmente géneros como rock y metal, de hecho hace poco mas de un año unos amigos y yo teníamos una pequeña banda de metal y realizábamos algunas tocadas en los confines de la ciudad, yo era uno de los guitarristas y en su momento fue muy divertido, también me gustan los deportes principalmente el futbol, jugaba en algunas pequeñas ligas de mi localidad y en los campos deportivos en compañía de mis amigos, hoy sigo tocando guitarra de vez en cuando y jugando futbol esporádicamente, he cambiado esas cosas por la lectura, me gusta mucho la filosofía y adentrarme en el camino trazado por Freud y Lacan, bueno quiero comenzar esclareciendo ciertos puntos de referencia, en primer lugar no soy psicoanalista ni tampoco me considero por el momento aspirante a ello, pero me voy a permitir en esta ocasión situarme como “alguien que tiene responsabilidad con el discurso psicoanalítico” sencillamente.

Vocaciones llaman.

Después se les da forma, ¿de donde provienen los llamados que hacen que se elija un quehacer para toda la vida?, me pareció muy interesante esta cuestión que se plantea en la revista, mas sin embargo es preferible que no tratara de empapar de “razón” una pregunta de resonancia tan personal como esta, al intentar darle un “sentido” o una “respuesta”, así que decidí modificarla para poder hacer alguna referencia en alusión a lo que se plantea, mas bien y necesariamente seria ¿de donde provino el llamado para hacer que yo eligiera un quehacer para toda la vida?, bueno al igual que los Exógenas del Talmud en la religión del judaísmo, la respuesta se fue esclareciendo letra por letra.

Recuerdo que la brújula para mi encuentro con el psicoanálisis fue la identificación que tuve con en ese entonces mi profesor de la facultad de psicología Iván López González, de cual siempre me pareció muy interesante sus clases acerca de la filosofía de Hegel y de Kant, sin embargo el despertaba en mi un sentimiento de alineación bastante singular, que evocaba en mi, por tratar de hacer alguna referencia “una imagen vagarosa ceñida de ensoñaciones” así como Augusto trataba de describir las sensaciones que le provocaba Eugenia en la obra de M. Unamuno “Niebla”, recuerdo que en un principio lo imitaba mucho y como él es psicoanalista decidí seguir sus pasos, el impartía un pequeño taller de lectura acerca de Lacan, el cual contaba en ese entonces solamente con seis miembros y al que decidí unirme una vez que supe de su existencia, esta misma “posición de Analista” de Iván me llevo a acudir a análisis con el.

Varias sesiones después y una vez encontrado el tiempo pude ver detrás de esta curiosa idealización que yo coloque en el, lo cual es algo muy personal en verdad pero estoy dispuesto a compartírselos, en ese momento por distintas situaciones en mi vida, yo demandaba una presencia paterna, y sin darme cuenta había elegido que el tomara la posición de “ser mi padre”, eso explicaba el porque una vez que tuve este momento de certeza a posteriori, Iván paso de ser una figura paterna a ser mi analista y mi amigo.

Una vez que supe “los porqués” de mi primer encuentro con el psicoanálisis, que comenzó como una forma (por tratar de explicar algo) de estar cerca de un “espejismo paterno”, tuve que poner sobre la balanza las cuestiones de ¿si en verdad deseaba continuar estudiando en el taller de lectura? y ¿si en verdad deseaba ser psicoanalista?, con el paso del tiempo entendí que había una conexión muy poderosa entre yo y el psicoanálisis, una pasión ferviente de devenir a Analista, así que decidí quedarme.

El pequeño taller de lectura con apenas seis miembros se transformo en Taller de Lectura Freudiano Lacaniano de Cd. Guzmán Jalisco México., que si bien hay que reconocer en su justo lugar las influencias del psicoanalista Antonio Sáizar Nova, también debemos reconocer que el mármol a tomado forma a través de nuestros propias manos y las de cronos, ya que nos hemos abierto camino a nombre propio hasta llegar actualmente a tener 45 miembros del taller y una demanda creciente día a día.

Se habla constantemente de “síntomas”, de “súper ego”, de “pulsiones”, de un “Otro”, en fin de un mundo de jerga a través de los “conceptos” que si bien nos pueden orientar para tratar de dar sentido a las diferentes expresiones de la subjetividad, al final de cuentas no nos dicen nada, la única forma de quizás darle sentido a las almas es a través de su propio discurso, nadie puede hablar mas allá de los confines de su propia locura, no hay certeza absoluta en esto, o por lo menos nunca he conocido a alguien que pueda decirme que la ha encontrado, solo hay momentos de verdades propias, soluciones momentáneas, el psicoanálisis es “aquellos de lo que nos habla el paciente cuando esta sentado en el diván” tal como lo diría Jacques Lacan.

Muchas Gracias. Uriel A. R. R.

18 de diciembre de 2012

"Vocaciones": Melina Seldes, "Caja de resonancia de palabras" (1/3)

La vocación de Melina Seldes nació como una relación entre el movimiento de la danza y una reflexión profunda acerca del sentido de las palabras. A partir de estos vectores, se fue volcando hacia algunas profesiones que hoy la definen como performer, coreógrafa e investigadora, pero, como podrá comprobar todo el que escuche las tres entregas de nuestra entrevista, esos espacios difícilmente agotan el sentido de su búsqueda personal. Los invitamos a escuchar a Melina en esta primera parte de la nota, titulada "Caja de resonancia de palabras".

Biografía de Melina Seldes (extraída de la web de Estudio-lem):
Performer, coreógrafa e investigadora nacida en Buenos Aires. Magister en Teatro físico (Ma in Physical theatre) de la Universidad de Londres (Royal Holloway) en 2007 y Lic en Arte con especialización en creación de danza (dance-maker) ArtEZ Instituto para las Artes, E.D.D.C en Arnhem-NL, 2005. Es performer-colaboradora estable de la compañia Suiza-PiccoliProduction en Zurich, para director-coreógrafo escocés Angus Balbernie en el Reino Unido. Desde el 2008 es miembro fundadora del grupo de performance Crap Girls con sede en Madrid, Colonia (Alemania) y Buenos Aires. Comparte su investigación acerca de la interpretación escénica "El arte de las intenciones" en LEM, Teatro Nacional de Escocia, Dance House Glasgow (Escocia), K3 centro coreográfico (Alemania), en Madrid, Atenas e Iquique-Chile. Es miembro fundador de la red internacional de artistas Fingersix www.fingersix.com

Melina Seldes, "Caja de resonancia de palabras" (1/3)


-Susana Hoffmann: aquí estamos con Melina Seldes, que es performer, coreógrafa e investigadora. Y entonces, ¿cómo comenzar la entrevista de hoy? Hemos escuchado que sos tan cuidadosa del uso de las palabras y de ese espacio tan mínimo que generás en relación a la composición de tu arte que seas vos quien decida y elija las palabras con las cuales querés presentarte hoy. 
-Melina Seldes: Con esta voz que no me acompaña. Interesante para el silencio. Creo que me invita a ponerle énfasis al movimiento de la palabra, ritmo, dicha, sino a la resonancia de la palabra. Y me parece que si me tuviera que presentar hoy diría que soy una caja de resonancia de palabras, que entreno para eso –tanto para poder producir una resonancia en otro, pero siempre y cuando mantenga la resonancia y la provocación de las palabras en mí-. No sé si elegí la danza o la danza me eligió a mí. Creo que por mi formación tal vez por mi esencia entiendo al mundo desde el movimiento.

-Susana: Vamos un poco a la historia. Yo te podría preguntar en este momento así: ¿cuáles fueron tus primeros resonadores en esa caja? ¿Cuáles fueron tus primeras palabras y cuáles fueron tus primeros pasos?
-Melina: (Se toma un tiempo para reflexionar). No sé si los puedo abrastraer a palabras. Me parece que la marca más fuerte es la experiencia de encontrarme con la reacción de otro. Si pienso en mis primeras expresiones de movimiento y demás, siento que me ha asombrado y alimentado lo que el otro producía a partir de lo que yo hacía. Eso me retroalimentaba. En mi casa, al salir de la pileta a los 8 años como si fuera una señora elegante para que mi papá me sacara fotos o bailando… siempre me parece que ha sido provocando movimiento en el otro. Y los primeros pasos… preferiría no definir el origen. No buscarlo. Me limitaría saber de dónde vienen las cosas.

-Susana: ¿Cómo es una hija de un padre que la saca de la pileta y le saca fotos? Un padre psicoanalista, una hija de una madre psicoanalista, artista, ¿cómo se construye esa caja a partir de esos resonadores que articulan lo íntimo, lo propio?
-Creo que si tuviera que –hoy, después de lo vivido, no mucho pero algo es-, diría que el generar un ambiente para dialogar y esa firmeza en que se tiene que poder, de la manera que sea, poder dialogar con un otro, creo que es lo que más podría rescatar de tanto de mi papá como de mi mamá, el generar ese contexto en donde el diálogo y el intercambio han sido siempre elementales. Más que el incentivo a bailar, porque el incentivo estaba en mí, de ir, y ellos después me llevaron. Pero en la esencia es eso. Es el valor al diálogo.

17 de diciembre de 2012

Obras: Ramón Mioletto

Cita en las Diagonales nos permite relacionarnos con personas apasionadas, con vocaciones fuertes, y difundir su obra desde nuestro humilde espacio. Fue gracias a Facebook que conocimos a Ramón Mioletto, entrerriano, estudiante de psicología y fotógrafo aficionado (aunque, al ver la calidad de sus fotos, nos dan ganas de redefinir qué es ser un aficionado). Los invitamos a conocer su trabajo en nuestra sección "Obras". Realmente, vale la pena: http://www.citaenlasdiagonales.com.ar/obras.php.

Autobiografía
Inicié mi formación primaria en la escuela numero 21 Juan Benjamín Terán de la ciudad de Paraná y completé mis estudios secundarios en la Escuela de Comercio Nº 1 Justo José de Urquiza de la misma ciudad.

Al término de mis estudios secundarios y al momento de elegir un horizonte universitario, me incliné por Licenciatura en Psicología, carrera que se dicta en la Universidad Autónoma de Entre Ríos, formación que continúo actualmente.

Mi acercamiento a la fotografía fue hace pocos años impulsado por la necesidad de capturar momentos fugaces en consonancia con lo que sentía en ese momento. Los lugares con poca luz, esos espacios donde casi no llegaba, eran los que mas me atraían. Comencé con sombras dentro de una habitación y lugares oscuros para luego volcarme de lleno a plasmar paisajes nocturnos y a la astrofotografía.

Aquí van las fotos y una pequeña biografía, estoy ansioso por verlas publicadas. Muchas gracias Susana. Beso Grande.

Ramón Mioletto

(Todas las fotos en http://www.citaenlasdiagonales.com.ar/obras.php).



Meetings and quotations at the diagonals

Cita en las Diagonales (*)

When you are meeting someone, you never know what to expect.

To quote (another way to call someone else’s words to us, to meet those words again) is another way in which Jacques Lacan talks about interpretation in the area of Psychoanalysis: Not without faults; not without symptoms.

Well. We analysts pretend to get involved in those matters. Why pretend they do not engage us? Faults meet each other in a certain frame: they find each other, they seek each other, they deduce each other, they build each other, and they may be dealt with each other from their own detours, their intended solutions, the acts they push forward: the inventions. Inside these, the most diverse symptoms can be found. We analysts, without wanting to respond for each fault, consider that the most curious methods of satisfaction, the symptoms, are “chosen”.

In chance, in chaos, in different circumstances, in places, in language, in the coordinates where the traumatic appears, choices are made. In each of us, we have to “choose”. And this does not mean that people may consider themselves entirely owners of those choices, although they do bear responsibility for them. But eventually, there are chances to “unchoose”, or produce more dignified realisations.

You can choose “No”; but you cannot “not choose”. This means that you can realise, in a good way, what you do choose. This applies to different cultural works. What we call the “activities” much more than the titles or subtitles. Tell me what you do, and from what or where you do, show me how you do it.

We are interested then, in trying to define, to emphasise, to investigate the most wide-ranging circumstances of choosing those realisations. Those are our compasses in these diagonals that we invite you to build and walk.

So, it will be about launching an “unfinished” magazine, not closed, but open regarding its construction, which we hope be woven with renewed threads and skeins of contributions.

We decided to start with vocations –a most important matter regarding its election and development– and will approach the coordinates that governed them. It will be valuable to consider each one of the testimonies for the chapters of that section of the magazine. In other section we will show the woks of our interviewees and close ones. We will show writings related to Psychoanalysis and culture, the subjects of our magazine.

In diagonals you can be stuck, get muddled up, become disoriented. But you also get, over and over, the chance to create shortcuts, and establish more genuine bonds with the faults and works of others. Thus, this magazine of meetings and quotations.

(*)Note from the Translator: A “cita” can be a meeting, a date, or a quote. Tomás’s text constantly plays with the different meanings of the word to explain the ethos of Cita en las Diagonales.