27 de mayo de 2012

"Vocaciones": Camille O'Sullivan, "La música importa" (3 de 3)

Tercera parte de nuestra entrevista a Camille O' Sullivan, traducida por felicitas Soria. Recuerden que pueden conocer una pequeña introducción a la historia de vida de esta cantante irlandesa, junto con su música y sus cuentas en las distintas redes sociales, leyendo el encabezado de la primera parte de nuestra charla. También pueden disfrutar de la segunda parte de nuestra charla haciendo click aquí.


"La música importa/ Care for music" (3 de 3)


Este año, lo que hicimos con Feargal… él toca el piano conmigo. Escribimos canciones. Él es un gran músico. Escribimos canciones de “La violación de Lucrecia”, de Shakespeare. Usamos lo que escribió Shakespeare, pero nosotros escribimos las melodías. Y fue realmente interesante que por todos los años que nosotros trabajamos juntos, entendíamos que tipo de músicas nos conmovía y como encajaban. Nunca pensé que sabría cómo hacer eso. Pero una vez que lo intenté, fue posible. Y también fue interesante que yo nunca había pensado “Oh, he estado cantando ya hace años, ¿qué he aprendido?”; pero aprendés un montón estando arriba del escenario, frente a un público. Aunque estén en silencio aprendés como responden: lo que les gusta, lo que no, y lo que a vos te gusta. Y creo que eso fue lo que me hizo pensar en intentar escribir canciones. Y antes de que cumpliera los noventa.

¿Cuál es el nombre de tu pianista?

Feargal[1]. F –E… Dejame que te lo escribo…Él y yo hemos estado trabajando desde hace tanto tiempo ya, que él sabe cuando respiro, cuando voy a cantar. Sabe como tocar el piano para articular conmigo. Fuimos colegas durante cuatro años, hace una década, y creo que es algo espiritual. A ver, nos matamos estando juntos también, pero nos entendemos. Conozco a Feargal desde hace catorce años, y él es quien produjo mi primer show como solista. El escribió la música de ese show. Somos muy distintos. Yo vengo de una familia de dos, y él de una familia de trece niños. Está acostumbrado al caos, y sabe cómo manejar a una persona como yo, que soy muy emocional, y tiene los dos pies sobre la tierra. Y eso es una compañía perfecta para un cantante. No necesitás a alguien tan loco como vos; querés a alguien que te diga: “Camille, callate, escuchá la música, y hacelo.” Y cuando hago un show en Edimburgo, o en cualquier lado, es con Feargal con quien me siento para repasar las canciones y ver como las haré, y luego las discutimos, y recién después él trae a la banda. Y esa relación es uno de los motivos por el cual todavía estoy trabajando hoy. Si no lo tuviera… Trabajo con muchos otros pianistas, pero él y yo tenemos una relación especial, y si no lo tuviera, sería realmente difícil para mí. Ya es demasiado difícil crear esos shows, pero tener alguien a quien podés mirar, sin necesitar palabras, alguien a quien miras y ya simplemente sabés que piensa. Y estoy segura que no soy una persona fácil, porque soy dura, y siempre estoy pensando en nuevas ideas y cosas… Pienso que a veces puedo ser bastante explosiva. La banda a veces se queda “Ay, Dios mío…”. Y alguien que es nuevo en la banda ve que tenemos una relación distinta y no entiende. Y me pregunta “¿Por qué discuten tanto?”, y yo les digo “Es porque salimos durante un tiempo” y ahí entienden. Y una vez que saben que tenemos una buena relación laboral, que trabajamos codo a codo está todo bien, aunque a veces se asustan de nosotros. Pero esto es bueno, porque significa que hacemos buena música porque nos preocupamos el uno por el otro, nos queremos, y es lo mismo con el resto de la banda. Es muy importante que me gusten y que los quiera. Porque si no me gustan… Es decir, puedo trabajar con gente que no me guste, pero no lo disfruto, me siento desprotegida. Y con él… Si no te gustan, te sentís desprotegida, no cantás tan bien. Si tenés una banda en la cual se siente el amor, y amor en el escenario también, cualquier cosa es posible. Y antes de actuar es algo raro, porque todo es sobre esa noche. Y lo que pasa esa noche nunca se repetirá. La próxima noche puede ser buena, o brillante. La próxima noche puede ser una mierda. Y todo depende de las emociones de la banda. Es una cosa viva. El público es una cosa viva, pero la banda también. Y vos también. Esa noche te podés sentir deprimida, o haber tenido un día magnífico y de pronto tenés que ponerte triste. Todos los shows son distintos. Un artista es tan bueno como bueno fue su último show. Eso es la verdad.


Es estar al límite.
Es siempre estar al límite. Y si no es estar al límite, que de ahí es de donde viene mi miedo, es estar muy cómodo. Y eso es estar un poco muerto. A veces pienso que actuar es como estar de novios, o una primera cita. Si te ignoran, retrocedés. Pero si te aburren, no va a funcionar. Es como cuando conocés a alguien por primera vez. Si estas entusiasmada, lo demostrás. Eso pasa en el escenario. Con la gente del público.

Susana me pidió que te pregunte si sería posible que nos cantes algo a capella
Dios mío, que puedo cantar… Come sail your ships around me/And burn your bridges down/We make a little history, baby/Every time you come around/Come loose your dogs upon me/And let your hair hang down/You are a little mystery to me/Every time you come around/Come sail your ships around me[2]


[1] Feargal Murray.
[2] “The Ship Song”, de Nick Cave

"Vocaciones": Camille O´Sullivan, "Debo decirlo" (2 de 3)

Esta es la traducción de la segunda parte de nuestra entrevista a Camille O' Sullivan, cantante irlandesa. Pueden conocer una pequeña introducción a su historia de vida, su música y sus cuentas en las distintas redes sociales leyendo el encabezado de la primera parte de nuestra charla. También les adjuntamos un enlace a la tercera parte de la nota aquí.


"Debo decirlo/ I must tell it" (2 de 3)



Tomás Hoffmann: Sé que leí en algún lado lo que pensás sobre arquitectura y cantar y actuar. No te preguntaré sobre tu accidente automovilístico. Creo que has hablado lo suficiente sobre eso, y quien quiera saber sobre el tema puede “googlearlo”.
Sí, ahí se pueden enterar.

Leí también que en Irlanda hay muchos cantautores…
Y yo no soy una…

Sí, decidiste cantar canciones ajenas, que vos elegís. ¿Estoy en lo cierto? Es una elección.


¿Cómo elegís una canción, o cómo ellas te eligen a vos?
Mmm, cuando empecé, tiempo atrás, las canciones eran elegidas… hice un show llamado “Jacques Brel is Alive and Well and Living in Paris”[1] y eso me reintrodujo al Jaques Brel musical, con el cuál había crecido debido mis padres. Antes de eso tenía canciones pero como trasfondo. Y cuando hice ese show de pronto me di cuenta: “Dios mío, esta música es algo distinto”. Nunca había tenido una reacción así al rock, u otros estilos de música, y descubrí que me gustaban las canciones que tenían personajes, porque significa que uno puede habitar las canciones, te podés transformar en la canción, y transformar en algo más… En cierto modo te transformás en algo más y en cierto modo no. Lo que hacés son veinte canciones distintas con veinte personajes distintos; y todos ellos son vos, expresándote. Tu tristeza, ira, felicidad, sexualidad, amor, resiliencia. Y cuando canté a Brel me di cuenta que todas esas canciones emocionales son canciones que cuentan una historia. Son canciones que duran cinco o seis minutos, pero todas tienen emociones e historias. Y me conmovían. Y me alegraba que en todas ellas me pudiera expresar. Soy una persona muy expresiva; lloró un segundo, y al segundo siguiente río. Ya había cantado con anterioridad, y lo que debía hacer era cantar bien; pero con Brel no se trataba de eso. Era entender que esa historia significaba algo para mí y que debía contarla. Eso es que las canciones te elijan. Y vos después las elegís, porque debés aprender a adueñarte de ellas. Así que la canción te encuentra, y después vos la encontrás al ponerle tu personalidad y diciendo “Me he obsesionado con esta canción, debo ver si me puedo adueñar de ella y cantarla”. Lo que pasa es que la mayoría de las veces, la gente que canta canciones de otros intenta cantarlas como lo haría el artista original. Cuando elegís una canción, te debe conmover y debés pensar como traerla hacia vos y ver por qué te conmovió. Así que con Brel, el motivo por el cual me gusta su música… y con Nick Caves, y Tom Waits, y Radiohead y toda esa gente, es que tienen canciones, algunas de ellas muy melancólicas, otras muy tristes, otras bastante brutales, pero todas ellas muy sinceras. Y son muy teatrales. Si vas al teatro a ver a Shakespeare sabés que el final será algo muy bueno; y con Brel o Caves, sabés que hay algo que está algo roto, o mal. Y eso me gusta. No me gusta que me digan “Todo es maravilloso y vivieron felices para siempre”, porque es dudoso. Así que elijo canciones que reflejen mis dudas como persona. Y que si bien tengan esas dudas, tengan también rebeldía. Así que fue Brel años atrás cuando empecé a cantar, y luego Kurt Vile, algo más anticuado; pero la base de los shows que hago ahora y de los que hacía diez años atrás es la misma. Es tomar canciones que amás, convertirte en ellas, creer en ellas, verdaderamente creer en ellas, no pretenderlo, porque creo que el público se da cuenta de eso. Y si cantás algo por diez años, tenés que verdaderamente amarlo, creer en esa canción. Y lo que cambió en diez años fue que cantaba canciones más bien viejas, y luego miré mi colección de discos y vi a Bob Dylan, Leonard Cohen y Nick Caves y me dije “Un momento, estas canciones son como las de Brel.” Y yo siempre amé ese tipo de música. Ellos también cuentan historias, las historias de hoy. Así que eso fue el comienzo de buscar música que hablara de lo que pasa ahora, justamente lo que había en mi colección de música, ya está todo ahí; y el show se fue transformando lentamente en algo mas “rockero” y más moderno. Podría decir que la música de Caves es, después de Brel, la que siento más cercana al momento de actuar, tiene como esta tristeza... ¿Cómo es que dicen, “saudade”?

"Saudade” es “nostalgia”. “Saudade” es portugués.
En las canciones, si, es lo que siento. Creo que los irlandeses tenemos nostalgia y melancolía, y eso nos conforta. Y lo que es interesante es que conozco mucha gente que no les gusta ese tipo de canciones porque quieren ser entretenidos y complacidos, y que los hagan felices. Y a mí me hace muy feliz ir a lugares un tanto locos; y lugares oscuros y divertirme. Así que creo que elijo canciones que muestra que somos seres tridimensionales, complicados… no difíciles, pero sí que tenemos muchos lados. Y creo que del público, le pueden gustar las canciones tristes a algunos, a otros las graciosas, pero ellos se van a conectar con vos a través de las emociones. Yo creo que la gente que no se conecta con el show es gente a la cual no le gustan las emociones. No les gustan, y no les gusta que la música los conecte con ellas. Desearía en cierta manera ser simplemente una artista que se sienta y canta hermosamente, pero no lo soy, no puedo. Tengo que ser esta especie de criatura que vive las canciones. Pero lo interesante de sobre las canciones para las personas que no cantan, es que te transportan. Por dos o tres minutos creés que estás en otro lado. Mi vida privada es muy distinta que mi vida en el escenario, y esta criatura en la que me transformo soy yo, pero multiplicada por cien. Y la criatura que luego se baja del escenario se avergüenza un poco de lo que hizo la otra criatura ahí arriba. Estoy como “¡Aaaaah!”. A veces dudo. Y desearía ser más enigmática. Desearía ser lo opuesto de lo que soy, y la única razón por la que digo esto es que jamás subí al escenario para llamar la atención. Nunca tuve muchísima confianza, y por eso sufro muchos nervios antes de salir al escenario. Y aunque estoy aterrorizada antes de salir, una vez que estoy ahí, todo está bien. Y cuando salgo me digo “Ay Dios mío”. Porque cuando estoy ahí arriba no sé lo que hago. Soy como un niño. Simplemente hago cosas. No me importa cuando estoy ahí. Porque cuando todo va bien, es lo mejor del mundo. Es el antes. Las semanas, los días antes de subirme al escenario. Y estoy cómoda sabiendo que soy una artista. No una cantautora o cantante… lo intentaré algún día; pero soy una artista, una intérprete, y entiendo que eso es algo realmente bueno. Sólo que vengo de un país donde la gente piensa “Oh, no escribís tus propias canciones, así que sos “medio artista”. Así que ellos tienen que entender que es lo que pasa. Cuando ven el show se quedan “Oh, verdaderamente te adueñaste de la canción”. Es como cuando sos una actriz, y hacés Shakespeare o Kinley una y otra vez. Y si tenés canciones hermosas, escritas por otras personas, ¿por qué no habría de cantarlas? Tomar esa canción y tratar de presentarla… Me encanta cantar muchas canciones de hombres, pero como mujer es algo muy lindo presentarles un lado más emocional y vulnerable, y la vez esa parte masculina me permite ser ruda. Es presentar dos cosas a la vez. Probablemente nunca sea una cantante bonita ¡jajaja!


[1] “Jaques Brel está vivo y bien, y viviendo en París” (N. de la T.)

24 de mayo de 2012

Vocaciones: Camille O' Sullivan, cantante irlandesa (1 de 3)

Camille O' Sullivan es una cantante irlandesa que vive con pasión su vocación por la música. Los directores de nuestra publicación la conocieron por azar en el Fringe Festival de Edimburgo, Escocia, y quedaron impactados por su presencia en el escenario. En un post anterior de nuestro blog, consta el relato de aquel encuentro. Su intensidad no les dejó dudas: Camille debía ser entrevistada por Cita en las Diagonales. Llevó un tiempo pero se logró: Camille accedió a ser entrevistada por Skype, desde Edimburgo, en un día y horario convenido. Atendió al llamado sin dejar de ser fiel a su estilo personal: descontracturado, intenso y cálido a la vez. Y contó todo acerca de su relación con la música.

Les dejamos la primera parte de la entrevista. Pueden conocer su página web, su espacio en YouTube y su fan page en Facebook. La entrevista completa se encuentra también disponible en www.citaenlasdiagonales.com.ar. 

Agradecemos muy especialmente a Felicitas Soria, quien tradujo para nosotros esta entrevista. Disfruten de la segunda y la tercera parte de nuestra charla haciendo click en los enlaces.


"Habitar un lenguaje/ To inhabit a language" (1 de 3)


Tomás Hoffmann: Camille O’ Sullivan. O simplemente Camille. Cantante, actriz, artista. Quizás, una arquitecta de canciones. Camille, ¿Cuáles son tus primeros recuerdos de escuchar música?
Mis primeros recuerdos son de cuando yo era pequeña, de unos cinco años. Mis padres tenían una maravillosa colección de discos que mi hermana y yo solíamos escuchar en nuestro living. The Beatles, The Rolling Stones, Tchaikovsky, Debussy, Jack Brel, jazz. Es decir, un montón de canciones distintas. Y a mí me encantaban las hermosas tapas de los discos. De niña estaba fascinada por estas cosas circulares de plástico que producían música. Pero lo que era clave para mí es que la música siempre fue parte de mi casa mientras crecí, y para mí, eso era parte de mi vida. Si tenías ganas de llorar. O si tenías ganas de cantar o bailar, solo tenías que abrir la puerta del living, y el disco sonaría, y terminarías arrebatado por la música. Incluso ahora cuando escucho ciertas canciones de The Beatles, me lleva a mi infancia…porque recuerdo la primera vez que las escuché y me emociona. Las canciones me emocionan mucho. A veces mis papás me encontraban llorando mientras escuchaba una canción y decían “Esta niña es muy sensible”. Pero yo estaba muy abierta a las canciones; eran un lenguaje que yo podía entender. Y simplemente me encantaba oírlas.


¿Recordás qué canciones te hicieron llorar?
Mmmh... Ne me quitte pas, de Brel. Esa me hizo llorar. Y… “there are places I´ll remember all my life” [1], de The Beatles, y A day in the life y Yesterday. Y recuerdo no entender lo que las palabras significaban; y recuerdo no escuchar verdaderamente a los instrumentos, pero escuchaba la historia y sentía como que fuera la protagonista de la canción, que estaba en ella. Era una niña como muy dramática, pero también muy inocente… en el sentido de que creía que esa historia era real. Yo creía esa canción. Y por cuatro minutos pensaba que esa canción era algo que estaba sucediéndome a mí. Es muy fuerte. De niños fuimos muy afortunados porque nuestros padres nos dejaban escuchar música todo el tiempo.

En tus primeros recuerdos de cantar, en tu casa…
Sí. Más que nada cantábamos al mismo que tiempo que las canciones que sonaban… pero, sobretodo cuando tenía siete años, recuerdo que había una iglesia muy pequeña a la que solíamos ir, y cantábamos himnos religiosos…. Y el órgano y el piano sonaban muy mal, y la gente cantaba muy mal, nadie a tiempo, todos “Aaaaaahh”, los miraba pensando “Dios, no deberías estar cantando”, y yo era muy pequeñita y había una señora que me cuidaba… y lo que yo adoraba, no era sólo cantar, sino porque era algo puramente espiritual lo que sucedía. Estábamos cantando todos juntos, y había algo realmente poderoso porque, en vez de un clérigo dando discursos, de repente, cantar juntos sobre algo especial, en una iglesia oscura y polvorienta, con sólo treinta personas adentro, era muy emocionante. Y amaba que uno se sintiera conmovido por el canto, te sentías de una manera distinta, y en una iglesia… y en cierto modo, cuando canto determinadas canciones, como las de Nick Cave, que son para mí, como himnos, muy espirituales; recuerdo esos sentimientos de cuando era pequeña, y el sentido puro, casi monástico de esas canciones. No es acerca de ser un artista en el escenario, exhibir… es acerca de cantar esa canción como un regalo. Eso es lo que recuerdo de niña. No era solo por diversión. Cuando estaba en la escuela, empecé a cantar en obras teatrales, a cantar en escenarios. Y mi mamá me dijo que recordaba cuando cantaba en la iglesia. Mi papá no iba a la iglesia, pero mi mamá se acordaba, y me dijo “Tenías una hermosa vocecita. No era la mejor, pero cantás con sentimiento. Creés en las palabras.” Y me dijo “Supe en ese momento que amabas cantar.”

Con esos recuerdos, y esos sentimientos, me pregunto, realmente, cómo fue que estudiaste arquitectura.
Arquitectura, ¡sí! Creo que tenía el complejo padre-hija de adorar a mi papá, y querer complacerlo. Mi papá y yo éramos muy cercanos. Mi mamá era pintora, y yo amaba dibujar. De hecho, quería dibujar cuando creciera… y lo estudié durante un año. Pero mi papá había sido arquitecto antes de ser corredor de autos. Y fue una influencia tan grande en mi vida cuando niña… Realmente quería complacer a mis padres y hacerlos felices con mis decisiones. Y estaba muy asustada de herirlos. Me sensibilizaba el hecho de convertirme en cantante, y pensé que sería mejor complacerlos y convertirme en arquitecta. Y el problema fue que me encantó arquitectura, y fui sobresaliente como arquitecta, pero… ese fue el problema. Me encantó y me fue bien. Si no me hubiera ido bien, lo hubiera dejado antes, pero mi padre me dijo hace poco, y fue directo al punto… estábamos de vacaciones y él se disculpó conmigo. Le pregunté por qué y me respondió “Lo lamento porque siento que te obligué a hacer… no te forcé, pero te guié para que te conviertas en algo que… ¿Cómo podría saber que cuando eras tan pequeña, que actuabas en el living, o bailabas por toda la casa, o te transformabas en distintos personajes?… no sabía que querías ser artista de grande, pensé que sólo estabas haciendo cosas de niños”. Y mi padre se sorprendió mucho cuando empecé a ser artista. Porque… eran o los deportes o el estudio… y cantar y actuar era algo que ninguno de mis padres… ellos aman el canto, pero no lo entienden como yo, es otra cosa para ellos. Y ahora mi padre me dice “Es increíble. Siempre te vi como arquitecta, y ahora estás haciendo otra cosa, y ahora soy yo el que está entrando a tu mundo, yendo a los shows, o a teatros, algo que no hubiera hecho nunca antes, pero lo hago porque es mi hija.” Pero creo que esa es la razón por la cual me recibí de arquitecta. Y también como mujer me asustaba tener una profesión que no me permitiera sostenerme económicamente… al final lo terminé haciendo. Y mejor porque la pobre Irlanda está teniendo tantos arquitectos ¡jajaja! Así que creo que elegí la mejor profesión al final.


[1] La canción es “In my life”. (N. de la T.)

21 de mayo de 2012

VIII Congreso Mundial de la AMP: nuestro agradecimiento

El psicoanálisis de todo el mundo se congregó en Buenos Aires, del 23 al 29 de abril pasado en el Hotel Hilton de Buenos Aires, para recibir la VIII edición del Congreso Mundial de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP). Nuestra revista audiovisual de psicoanálisis y cultura tuvo en orgullo de ser invitada a participar de la exposición cultural que se organizó en paralelo al congreso.

La muestra de psicoanálisis y arte se desarrolló en el Espacio Bolívar con la participación de 26 expositores. Nuestra revista presentó sus trabajos en forma online y offline, ambientó el espacio de el atelier con tres televisores y sus respectivos ordenadores e incluyó la presencia de las Adelaidas, un espacio de arte propio. La propuesta destacada consistió en la difusión de nuestra entrevista inédita a Judith Miller, hija de Jacques Lacan.

Agradecemos la presencia y el apoyo de todo nuestro equipo de trabajo: Mauricio Giacomino (Diseno Gráfico), Carolina Barbiero, Marcos Xcella (Artista Plástico), Fernando Guzmán (Comunicación y Redes Sociales), Santiago Korovsky (Cámara y Edición), Fabiana Castaño (Desarrolladora de Proyectos Audiovisuales y Psicoanalista), Laura Panico(Comunicación Social), Laura Hoffmann (Médica), Pablo Hoffmann ( Médico), Guido Gallo (Editor, Guionista y Escritor), Lucía Jorge (Maquilladora), Julio Abdala (Empresario y Locutor), María Mora (Creativa), Niseas Giacomino (Maestra Jardinera), Mora y Claudio Peon (Ingeniero en Sistemas). Los creadores de esta revista somos Tomás Hoffmann (Director) y Susana B. de Hoffmann (Directora de Arte y Producción). La música de nuestro sitio fue creada por Ariel Azcárate.

Agradecemos en este video a quienes apoyaron muestro proyecto, especialmente a la comisión organizadora del VIII Congreso de la AMP y a los propietarios del Espacio Bolívar.


8 de mayo de 2012

Cita en las Diagonales presenta: Lic. Judith Miller, entrevista inédita (5 de 5)

Entrevista inédita a la Lic. Judith Miller (2003), hija de Jacques Lacan, realizada por Tomás y Susana Hoffmann, directores de Cita en las Diagonales.
Para conocer todos los detalles sobre el origen de esta entrevista, visite la primera de las cinco entregas en que hemos dividido esta nota.

Agregado: acceso a la totalidad de la entrevista
Nota 1: "Decisión del padre"
Nota 2: "Padre y Psicoanálisis"
Nota 3: "Acerca del Padre y de la Madre"
Nota 4: "L´Âne"
Nota 5: "La Guerra de Argelia"



Parte 5 de 5: "La guerra de Argelia"




...un efecto también del nombre Judith. No lo sabía. Quizá también del hecho que no tenía a esta época respeto para los documentos oficiales, porque sobre mis documentos no tenía otro nombre que aquel que yo tenía siempre. Eso es importante en la vida. He tenido que trabajar un poco con eso, de más adulta. En el momento de mi juventud fue la guerra de Indochina, y yo recuerdo la caída de Dien Bien Phu. El diario France Soir anunció la caída en letras muy grandes, y para mí fue una noticia buena, debo decir, porque estaba muy mal pensando que mi país, no mi patria, mi país, estaba haciendo una guerra en un país para ocuparlo. Para mí, la idea de patria era una idea que no podía compartir en mi muy burgués colegio, laico pero burgués, donde tenía amigas –era un colegio de niñas-. Cuando leí eso, mi reacción fue de decir “está hecho”. Una amiga empezó a llorar. Él tenía un hermano en Dien Bien Phu. Para mí fue terrible eso, porque el hermano es el hermano, pero no podía decirlo. “Es maravilloso tener un hermano muerto para la patria”, se es el discurso que se escuchaba la mañana de esta noticia. Pero tuve el impacto de un abismo entre dos amigas que hacen la misma carrera escolar, ante un evento histórico. Fue difícil para mí de entender que hay que decidirse si defender cualquier objetivo que tiene el país de uno.

La guerra de Argelia fue para mí decisiva, porque aprendimos al nombre de nuestro país cosas que no se pueden hacer. Mucha gente de izquierda tomó una posición muy moderada. Ellos trabajaron rápidamente con, entre comillas, los enemigos argelinos. Mi primo, mi hermana y yo misma hemos tenido muchas discusiones. No sabía exactamente qué estaban haciendo, pero un día me dije que yo, a esa gente que sostiene una posición decidida de ayudar lo que es el peor para mí, tengo el deber [de ayudarle]. Estaba en el año del fin de mi carrera escolar y leí Kant, el deber por el deber, y pude encontrar un hombre, a través de mi hermana -tenía 17 años-, un hombre de alta calidad, que me preguntó qué quería hacer. Le dije que no podía sostener más la mentira general. Un país que hace cosas así, que permitió la desaparición de 5 millones de personas... y él me explicó un poco y expuso la teoría moral de Kant. Quedé totalmente sorprendida. Él me dijo que conocía bien a mi hermana y que íbamos a discutirlo un poco. Esperé un día, el mismo hombre me dio una cita en un lugar de París, fue puntual. Fue una pequeña prueba, pero una prueba decisiva. Me dijo: estás en confianza, podemos pedir aquí una ayuda, y para mí fue el deber, el deber del ser humano. Eso me condujo lejos; he hecho cosas muy locas. De joven tuve el coraje para hacerlo. He conocido también la cárcel para mi hermana, para mi primo, que una señorita de buena educación no conocía. Es verdad que fue el fin de mi escolaridad y que tuve que dejar muchas amistades, porque en algún momento no se puede compartir nada con las amigas que no pueden tener interés o entenderte para las preguntas vitales que te querés hacer. Eso me condujo muy lejos pero es una formación también. La lógica de las cosas me ha conducido a salir de Francia al concluir mis estudios universitarios, con el permiso de mi padre y la promesa, porque él me lo pidió, de volver para finalizar mis estudios. Es verdad que durante 2 años fue muy joven en el 62, a los 21 años, en la soledad, en Argelia, como profesora de filosofía (tenía un diploma), durante esos años encontré cosas que no se pueden encontrar fácilmente. Es verdad que muy rápido, en julio de 1962, la pelea entre las (no se comprende) de Argelia, después en paz firmada con Francia, he visto desde la ventana de mi habitación, a la cima de la Kasbah, un montón de mujeres de blanco entre dos grupos militares que peleaban y pasando entre los dos diciendo “siete años es suficiente”. La duración de la guerra de Argelia fue de 7 años. Estas mujeres no tenían miedo de nada. Lo que es un señor que tiene que sostener un arma en las manos dispuesto a matar al otro o a morir, es verdad que es terrible eso a nivel físico incluso, he visto cosas que no se ven fácilmente, que te permiten reflexionar mucho también. Es verdad que hay una  pregunta para hacerse: qué haría si tuviera que matar a alguien. No estoy segura que pudiera hacerlo. Hay casos donde tienes que hacerlo. No sé si podría. Le conté eso a alguien hace poco tiempo, quien tuvo la necesidad de estar listo para matar y me dijo que él sí puede. Yo no podría decir si sí o si no. 



7 de mayo de 2012

"Vocaciones": Camille O'Sullivan, cantante irlandesa

Camille O' Sullivan es una cantante irlandesa que vive con pasión su vocación por la música. Los directores de nuestra publicación la conocieron por azar en el Fringe Festival de Edimburgo, Escocia, y quedaron impactados por su presencia en el escenario. En un post anterior de nuestro blog, consta el relato de aquel encuentro. Su intensidad no les dejó dudas: Camille debía ser entrevistada por Cita en las Diagonales.

Llevó un tiempo pero se logró: Camille accedió a ser entrevistada por Skype, desde Edimburgo, en un día y horario convenido. Atendió al llamado sin dejar de ser fiel a su estilo personal: descontracturado, intenso y cálido a la vez. Y contó todo acerca de su relación con la música.

Les dejamos las tres partes de la entrevista, junto con algunas frases seleccionadas, para que las disfruten...


"Habitar un lenguaje/ To inhabit a language" (1 de 3)


"Pensé que era un lenguaje que realmente podía entender, y que me encantaba escuchar".
"Escuché una historia y me encontraba adentro. Entré directamente a la canción".
"No se trata de ser un intérprete luciéndose en escena; Estás cantando para entregar una canción y darla como ofrenda".

"I thought it was a language I could really understand, and I just loved listening".
"I heard a story and I was right in it; I was straight in the song".
"It’s not about being a performer on stage and showing off; it’s really just you sing to deliver a song and give it as a gift".



"Debo decirlo/ I must tell it" (2 de 3)


"En Brel no se trataba de cantar bien, sino de comprender lo que significaba la historia y que tenía que decirla".
"Esa es una canción que te elige a ti y luego tú la eliges porque sientes que debe ser tuya".
"Como mujer, es agradable presentar un aspecto emocional vulnerable, y el lado masculino de la canción permite ser un poco más duro. Haces dos cosas".

"In Brel it wasn’t about singing well, it was about understanding: this story means something to me and I must tell it".
"That is a song that chooses you and then you choose it later because you have to own that song".
"As a woman it’s a nice thing to present a more emotional vulnerable side, and the male side of the song allows you to be a bit more tougher; you do two things".



"La música importa/ Care for music" (3 de 3)


"Feargul: hace tanto ya que él y yo trabajamos juntos, qie él sabe cuándo respiro, qué voy a cantar y cuándo tocar piano para acompañarme".
"Es bueno porque significa que se pueede producir buena música en escena porque te importa tu compañero".
"Si no es extremo, si tiene algo demasiado cómodo, sonará un poco muerto".

"Feargul: he and I have worked together for so long now, that he knows when I breathe, what I’m going to sing and when to play piano; to match".
"This is good because it means really good music can happen on stage because you care for each other".
"If it’s not on the edge, if something is too comfortable it’s going to be a bit dead". 


 

4 de mayo de 2012

Cita en las Diagonales presenta: Lic. Judith Miller, entrevista inédita (4 de 5)

Entrevista inédita a la Lic. Judith Miller (2003), hija de Jacques Lacan, realizada por Tomás y Susana Hoffmann, directores de Cita en las Diagonales.
Para conocer todos los detalles sobre el origen de esta entrevista, visite la primera de las cinco entregas en que hemos dividido esta nota.

Agregado: acceso a la totalidad de la entrevista
Nota 1: "Decisión del padre"
Nota 2: "Padre y Psicoanálisis"
Nota 3: "Acerca del Padre y de la Madre"
Nota 4: "L´Âne"
Nota 5: "La Guerra de Argelia"


Parte 4 de 5: "Acerca de mi padre y de mi madre"



-En el estilo de mi padre porque parece era particular. En Italia, en España, en cada viaje fuera de Francia, cuando él quería ver un cuadro, una estatua, un lugar, un libro, él podía hacer cosas locas para obtener lo que quería y nunca he visto obstáculo resistírsele. En situaciones completamente sorpresivas, él  lograba lo que estaba en su deseo en ese momento. Recuerdo la apertura de una iglesia cerrada, una vez que fuimos para ver un cuadro de [no se comprende], golpeamos la puerta, llamamos en la calle, hasta que por fin alguien nos dijo que la persona de la iglesia tenía su casa más lejos. Fuimos a su casa, hablamos con la mujer, ella nos dijo que su marido estaba fuera de Venecia. Por fin el hombre volvió y mi padre, muy gentil “señor, por favor, quiero ver”, el hombre dijo que no se podía abrir, que no tenía las llaves. “Sí, usted va a encontrarlas, sabe dónde están, yo puedo buscarlas”. Estaba enojado pero gentil, y cuando el hombre vio que la gentileza estaba limitando con la rabia, por fin logramos ver este cuadro. Muchas veces fue así. Él encontraba la forma, peleaba muchas veces, fuerte, por lo que quería obtener. Y no recuerdo fracasos.

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-Mi madre -se ve en los libros, lo he visto en mi propia vida-, era una mujer más que hermosa, graciosa; hasta su edad de 80 años, tenía una silueta de juventud y una mirada particular. Ella fue militante política pero a nivel artístico, con el Grupo Octubre, cosas así. Y creo que para hablar de ella, hay que hablar de su hermana mayor, que fue para mí durante... todavía lo es, una figura con impacto, porque esta mujer tenía una energía increíble. Conoció una muerte trágica, y ella pudo hacer sus estudios de medicina cuando su familia, el abuelo martenal, que era otro personaje también, tenía una familia muy pobre, y esta mujer Bianca ha encontrado los artistas a través del doctor Frankel y es así que sus pequeñas hermanas, Rose Masson fue la esposa de Henri Masson, Simon Piel, fue la esposa de Jean Baptiste Piel, quien tuvo un papel en la cultura francesa.
Mi madre tuvo una carrera artística con porvenir, pero la II Guerra Mundial la interrumpió de una manera muy fuerte y luego, al haber encontrado a mi padre, al conocerlo, luego renunció a esta carrera. Ella no retomó su carrera después de la guerra, cuando podría haber empezado a trabajar. Sintió nostalgia luego, diciendo que quizás no había tomado una buena elección, pero ella -que sostuvo un punto de vista siempre muy vivo a nivel del teatro, del cine, y ganó premios importantes hasta después de la guerra también-,  tenía puntos de vista muy decididos, como sus hermanas. Cuando las hermanas decían que no, era no para siempre. Sí era para siempre también, sin posibilidad de cambiar. Pero sin sectarismo, en el fondo de ellas mismas tenían opinión sobre todo y mi madre ha leyó -introdujo también- mucho, las obras de los poetas de la literatura. Conoció a mucha gente, a Jacques Prevert, e introdujo a mi padre a este medio. Hay que decirlo: mi padre deseaba eso también, pero pienso que conoció mucha gente a través de mi madre, y que los dos han tenido muchos amigos a partir de la vida común que han pasado antes de elegir, no sé bien por qué, [no se comprende] muy tarde. En esta época, mi madre era la esposa de Georges Bataille. Separarse de Bataille, a pesar de no haber vivido mucho tiempo juntos, fue una verdadera empresa de maniobras, cartas, nosequé. Eso tomó mucho tiempo y el casamiento ocurrió. Hoy sería mucho más fácil obtener eso, por suerte.
Mi madre es una persona que cuando escucho la música de la partida de campos, escucho las primeras notas de la música, estaba con la emoción de esa película, que es irresistible para mí. Ella ha tenido, creo, una relación muy especial con mi padre y he tenido la suerte de tener una hermana la hija de mi madre y George Bataille, Laura, que fue muy protegida por mi padre y que ha podido hacer lo que no he hecho, elegir el psicoanálisis como una actividad profesional. Debo decir que mi hermana me ha permitido confirmar la admiración, lo que he podido ver de la práctica de mi padre, ha producido desde mucho tiempo a ahora para el psicoanálisis como mi padre lo ha concebido, porque he visto también otra versión del psicoanálisis, el psicoanálisis que mi padre llamaba el falso, eso produce estragos duros, cuando el psicoanálisis no es animado de un rigor.

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-Es verdad que el casamiento de mis padres ocurrió muy tarde y no he tenido el nombre de mi padre mucho más tarde que el casamiento entre ellos, porque tenían que casarse y después mi padre tenía que reconocer a su hija. Era una vía muy impracticable en aquella época en Francia.
La elección de un colegio religioso fue impuesta, porque las escuelas religiosas en esa época eran privadas, y en una escuela privada un poco liberal donde se paga mucho se puede obtener que el apellido de una chica no sea el apellido legal en la práctica cotidiana, cuando el registro de las presencias de los alumnos tiene que ser leído, la pequeña Judith se llamaba Judith Lacan y no Judith Bataille. Así, he vivido con el apellido de mi padre sin tenerlo oficialmente hasta algunos meses antes de mi casamiento. Legalmente, he tenido el nombre Judith Lacan 5 meses, no más, porque han tenido que hacer maniobras para que mi padre pudiera reconocer su paternidad. En Francia es así, ¡muy desarrollado! (risas). 



2 de mayo de 2012

Cita en las Diagonales presenta: Lic. Judith Miller, entrevista inédita (3 de 5)

Entrevista inédita a la Lic. Judith Miller (2003), hija de Jacques Lacan, realizada por Tomás y Susana Hoffmann, directores de Cita en las Diagonales.

Para conocer todos los detalles sobre el origen de esta entrevista, visite la primera de las cinco entregas en que hemos dividido esta nota.

Agregado: acceso a la totalidad de la entrevista
Nota 1: "Decisión del padre"
Nota 2: "Padre y Psicoanálisis"
Nota 3: "Acerca del Padre y de la Madre"
Nota 4: "L´Âne"
Nota 5: "La Guerra de Argelia"


Parte 3 de 5: "L' Âne"



Ud. tiene participación fundamental en numerosas publicaciones del campo freudiano. En abril de 1981 sale el 1º número de la prestigiosa revista L' Âne. En dicha publicación Ud. tuvo un papel preponderante durante más de 15 años. ¿Nos podría explicar el origen del nombre de L' Âne? ¿Nos podría comentar cual eran sus objetivos, su orientación?
-La decisión de crearla fue un momento especial en la historia del psicoanálisis y hemos tenido que buscar un nombre a este magazine del psicoanálisis. Precisamente, magazine de psicoanálisis significaba que se hablaba a partir del psicoanálisis pero no solamente de psicoanálisis. Hablábamos del impacto del psicoanálisis en la cultura y también de lo que se hace en la cultura, que tiene interés para el psicoanálisis. Lacan ha tenido interés por disciplinas múltiples que parecían no tener ninguna vinculación con el psicoanálisis y que han tenido en su enseñanza un lugar más que importante. La lingüística no estaba vinculada al psicoanálisis hasta el momento en que Lacan enseñó Saussure, Jackobson, etc. Tuvimos que buscar un nombre y hemos preguntado a... uso el plural porque no estaba sola, estaba con Jaques-Alain Miller, que tenía la idea, algunos amigos, Alain [no se comprende].
Preguntamos a mi padre cómo nombrar a esta revista. Él respondió: denme propuestas, y rechazó a todas. Eran lindas propuestas. Y esperamos muchos días para empezar nuevamente una lista. Y en un momento familiar, un almuerzo en el campo, mi padre dijo “será L’ Âne a liste”. Qué será, ¿L’ Âne-a-liste”? Sí, me dijo. Le dije por favor, ¿se puede sacar el “a liste”? Mi padre dijo que era posible, y quedó “L’ Âne”. Es una elección de mi padre, con su bendición. Ahora está muerto, pero quiero decirlo en algún lugar: cuando salió el primer número de L’ Âne, lo enviamos a personas famosas de la cultura francesa y envié L’Âne a Blanchot y me recuerdo muy bien: él tiene una escritura muy discreta, muy regular, fácil de leer. Una cartita de tres líneas donde escribió: “L’ âme”. He recibido el alma.

Ud. es Dra. catedrática en Filosofía, enseña en la Sorbona. ¿Cómo articula su dedicación a la causa del Psicoanálisis con su interés por la filosofía y su enseñanza? ¿En qué puntos importantes se llevan bien la Filosofía con el Psicoanálisis?
-Elegí la filosofía y no el psicoanálisis. Escuché comentarios de textos filosóficos en el escenario de mi padre, que tenía una cultura filosófica profunda y una manera de atrapar los textos sagrados que no he encontrado en ningún otro lugar. Pienso que, cuando se dice que el psicoanálisis puede ser el remedio al malestar, se puede decir eso de otras disciplinas. Pero que la autenticidad de esta declaración, cuando se trata del psicoanálisis, viene en el hecho que el psicoanálisis a ningún nivel hace promesas de bienestar. Es una excepción. Estoy pensando qué otro discurso no lo promete, no habla del malestar, de disolverlo, de sustituir al malestar por el bienestar. Creo que no. Hay un abordaje diferente, único, que llamo auténtico, cuando me ocurrió de estar tomada por otros discursos que hacen promesas... no sé si es de bienestar pero sí de cambios radicales. Pienso que el cambio radical que produce, lo he visto, el psicoanálisis, la experiencia psicoanalítica, es caso por caso, pero es único y que eso tiene un impacto en la sociedad, cuando la sociedad no lo sabe. Puede saberlo o no saberlo, pero creo que es la peculiaridad del psicoanálisis, no prometer el bienestar.
Pienso que mi respuesta sobre la peculiaridad del psicoanálisis está un poco orientada por mi experiencia actual, mi trabajo en el campo freudiano desde 1998, que en el idioma del campo freudiano se llama la reconquista de la Europa del este, porque es verdad que en Europa del Este las promesas del bienestar, diferentes de las promesas de Norteamérica, fue hecho también: mañana será todo claro y fácil, hoy es duro y hay que trabajar, hacer lo que está esperando para mañana, y mañana siempre es mañana. Sucede que en Europa del Este, la novedad del psicoanálisis es también no tener un discurso de promesas para el mañana. El estilo del campo freudiano es hoy hacemos esto y veremos qué logramos en 10 años porque el trabajo analítico toma tiempo. Es verdad que una pregunta clásica: es la enseñanza de Lacan tiene efecto en países de idioma latino, y ocurrió con los países de idioma de otro origen, en los países de  Europa del este, hay un país que tiene idioma de origen latino que es Rumania, el campo freudiano hasta ahora no ha entrado en Rumania. Para mí es una apuesta personal, pero los otros países de Europa del este tienen idiomas que no son latinos. Lo que veo por el momento es que la tarea es inmensa pero de una cierta manera muy fácil, en cierta manera es un lado de la perspectivas del trabajo en aquella zona, porque el psicoanálisis está esperando, nosotros estamos esperando, y muy bien acogidos, porque a la sorpresa de cada uno, podemos decir, tenemos que decir, que el discurso analítico no asegura el bienestar en ningún nivel. No da recetas de cocina.