25 de diciembre de 2012

"Vocaciones": Melina Seldes, "Más allá de la Identificación" (2/3)

Luego de una primera parte en la que Melina nos contó los primeros rasgos de su infancia en los que se fue demostrando la existencia de una vocación (que hoy la define como performer, coreógrafa e investigadora), presentamos este segundo extracto (bien breve, pero súper interesante) en el que ella reconoce la presencia fuerte de sus padres como mentores de su vocación pero destaca detalles que hacían prever su temprano nacimiento en algunas características de su juego de niña. Suena contradictorio, pero en su rechazo al movimiento (que hace que su hermano la califique humorísticamente como "la peor hermana del mundo") se puede observar el nacimiento de una reflexión por el movimiento que la empujará (¿o es al revés?) hacia las tablas.

Les dejamos el segundo extracto de la nota. Esperamos que lo disfruten. No olviden visitar nuestra web, www.citaenlasdiagonales.com.ar.


Melina Seldes, "Más allá de la Identificación" (2/3)


-Susana Hoffmann: Fue a los 19 años que te fuiste a estudiar al extranjero, ¿no? Qué chiquita. Pensé qué soporte tenés que haber tenido para poder viajar, formarte y tener la creatividad, la calidad artística que tenés.
-Melina Seldes: Quiero decir algo en relación a lo que acabás de decir, porque tanto como me interesa identificarme con mi mamá y mi papá en esto que te dije de aprender a generar un contexto para dar y recibir, más allá de un gran interés por una línea psicoanalítica también de diferenciarme y decir que en el movimiento me había cautivado desde antes y que fue si posible a los 19 años, por supuesto, gracias al apoyo y a la contención, pero había un algo más que me empujaba.

-¿Cómo jugabas con el movimiento? 
-Jugaba, justamente, a no moverme. Mi hermano me definía como la hermana más aburrida del mundo porque nunca me he sumado a la dinámica de su juego, moverse, moverse, moverse, sino que siempre he tenido la tendencia –más allá de que soy inquieta, no es que no lo soy- a no estar “pongo la muñeca acá, pongo la muñeca allá”. Recuerdo menos movimiento y más observar, o dar órdenes (risas).




"Vocaciones": Leo Chiachio y Daniel Giannone, "El 'Uno' de Leo Chiachio y Daniel Giannone" (2/3)

Segunda parte de nuestra entrevista a los artistas plásticos Leo Chiachio y Daniel Giannone. Recuerden que pueden recorrer la primera parte de nuestra charla (junto con una pequeña biografía de Leo y Daniel) aquí.

En este extracto, Leo y Daniel recordaron el lento proceso que los fue convirtiendo en "uno" (tanto a nivel pareja como a nivel artístico).

Su obra se creó, según nos contaron, a partir de un diálogo constante entre ellos, diálogo en el que abunda la diversión y la devoción por adentrarse en el trabajo.

También opinaron sobre un mote que parte de la prensa les adjudicó al denominarlos como "los artistas del exceso".


Leo Chiachio y Daniel Giannone, "El 'Uno' de Leo Chiachio y Daniel Giannone" (2/3)



-Susana Hoffmann: ¿Cómo se fueron haciendo uno y cómo se siguen haciendo uno?
-Leo Chiachio: El hacerse uno no es de un día para otro. Son como procesos lentos; por lo pronto, en el hecho creativo, en el pensamiento creativo, en la construcción de la imagen, en la construcción de un cuerpo de obra. Empezás a olvidarte de tu propio deseo como un deseo solo y hacés un deseo compartido, y a partir de ese momento empezás a ver cómo vas uniendo ese deseo y lo vamos llevando hacia algún lugar. Vamos haciendo este ejercicio. Después de 10 años, el ejercicio sale naturalmente. Entonces, desde ese punto de vista, decimos que somos un artista. Construimos de esa manera. Y ya nuestra vida es así. Aparte, a veces concebimos el mundo, en algunas cuestiones, diametralmente opuesto. Pero uno también es así.
Es como con uno mismo. Solo en el mundo. No somos contradictorios: nos unimos con nosotros mismos.

-Daniel Giannone: Esto, yo creo que también es posible porque nosotros estamos en un diálogo continuo todo el tiempo. Todo el tiempo estamos pensando cosas. Nos acostumbramos un poco a eso, también. Decimos las cosas en crudo y ahí vamos elaborando todo.
A mí me parece que hay algo que siempre nos gusta a nosotros que es la parte productiva, la producción del trabajo, es la parte que a nosotros más nos interesa, porque es donde suceden estas cosas. Nosotros estamos constantemente dialogando, hablando, las ideas van, vuelven y van tomando forma, es como un trabajo en sinergia constante que ahora, a distancia, vemos que es como que le hemos incorporado… está tan incorporado en lo cotidiano de nuestras vidas.

-Leo: Era como un juego para nosotros. ¿Viste los chicos que dicen: “dale que ahora somos esto, dale que ahora somos esto otro”.

-Daniel: creo que también lo que facilitó esto, y facilita, es que nosotros la pasamos muy bien estando juntos. Una de las cosas que nos sucedieron desde el primer momento es que veníamos de tener dos talleres, con un trabajo muy solitario, muy individualista, muy de trabajar con lo que uno pensaba que era lo correcto o no, y nunca había otra mirada. Lo que nos pasó es que cuando empezamos a trabajar juntos, la pasamos muy bien.  Y nos divertíamos. A la vez, que era un momento que nos estábamos empezando a conocer el uno al otro. Nos  conocimos y hubo una propuesta concreta de trabajar para un evento que en ese momento era un open studio, un estudio abierto que se hacía en la ciudad de Buenos Aires, en la tienda Harrods. Ahí trabajamos con un proyecto juntos y lo que  nos pasó –hacía muy poquito que nos conocíamos- dijimos: vamos a hacer algo juntos. Y la pasamos bárbaro. Nos divertíamos, escuchábamos música. No era su taller ni el mío: era como otro. De hecho fue otro lugar. Justamente, lo que habíamos planteado era hacer algo que no podíamos hacer en ninguno de nuestros dos estudios, sino en otro lugar, y así fue. Fuer a partir de ese otro que fuimos dos.

-Susana: Leímos mucho en relación a esto que no sé si es o no exceso, pero que lo definen como “los artistas del exceso”.
-Leo: nosotros tenemos la posibilidad de trabajar casi todo el día con nuestra obra. Poder vivir, además de dar algunas clases en la facultad… nos podemos dedicar bastante tiempo. Y sí somos excesivos con el lenguaje de la idea, de las cosas, del poner, y el bordado ya nos lleva a eso. Porque también son proyectos que, a veces, son como medio ridículos. Como esas empresas que dijimos “bordemos toda una tela, pero bordémosla de pé a pá: toda”.

-Daniel: Yo creo que hay algo que hay que ver con una actitud que nosotros tomamos desde el trabajo y cuando nos ponemos, cómo nos ponemos frente al trabajo. Nosotros pensamos que el arte es todo en nuestra vida. Nosotros estamos todo el tiempo trabajando en el taller y el taller fue tomando nuestra casa. Toda la casa se convirtió en un taller, prácticamente. Entonces, trabajamos con varias telas simultáneamente, no trabajamos con una, que también eso tiene que ver y ayuda a todo esto porque no es que estamos pensando en comenzar y terminar un trabajo: trabajamos con 5 o 6 en forma simultánea, donde todas las telas están en grandes mesas y van pasando de la mano de uno al otro. Lo que sucede cuando trabajamos es como que nos olvidamos del todo de lo que estamos haciendo. Como que lo único a lo que le prestamos atención es a la pequeña superficie que nos deja ver en aro de bordar. Trabajamos ahí como si eso fuera lo único que importa. Cuando corremos el aro, eso pasa a ser lo que importa. Esa sumatoria es exceso, yo creo.

-Leo: además, la importancia de cada espacio y de cada elección: los materiales, los hilos, el punto que vamos a usar, es eso.

-Daniel: A veces nos reímos porque estamos bordando, por ejemplo, una mariposa, y nos detenemos en ella como si fuera, en  un trabajo de tres metros, lo más importante. Pero esos momentos son parta nosotros lo importante. Es como la idea de convertir a esa mariposa en una joya.

-Leo: es probable, y siempre para nosotros es poco. A veces decimos que “ese agujero no se llena”, entonces hay que seguir bordándolo y ya está vivimos con eso, y por eso es poco.  








20 de diciembre de 2012

"Vocaciones": Leo Chiachio y Daniel Giannone, "Antes de ser 'Uno (1/3)

Daniel y Leo son "uno", tanto en lo personal como en lo profesional. Se conocieron hace 10 años y, desde entonces, son pareja y comparten una obra artística en conjunto. A pesar de que provienen del campo de la pintura, decidieron trasladar su experiencia hacia campos distintos, como el bordado y el trabajo en porcelana. Como resultado de una década de trabajo, forjaron una obra sólida y  prolífica que les valió el reconocimiento tanto del medio local como del extranjero. Algunas de sus obras más destacadas pueden recorrerse en su web, www.chiachiogiannone.com.

Susana Hoffmann entrevistó a Daniel y Leo durante más de una hora. Charlaron sobre su infancia, relataron cómo fueron descubriendo su vocación artística, reflexionaron sobre su vida personal y recorrieron muchos temas más. En este primer extracto, contaron cómo fue el camino, desde su infancia hasta conocerse y terminar siendo "uno". Los dejamos con Susana, Daniel y Leo.

Biografía artística (fuente: Blog de Daniel y Leo)
Desde el año 2003 realizan obra en conjunto. En el año 2005 y 2008 reciben el Subsidio Fondo Cultura B.A. Programa Metropolitano de fomento de la Cultura, las Artes y las Ciencias. En el año 2006 reciben el Primer Premio del Salón Nacional de Rosario. En el año 2007 reciben el Premio Platt. En el año 2008 reciben el Premio 10 años de Bola de Nieve y sus proyectos son seleccionados para participar en el LIPAC (Laboratorio de Investigación en Prácticas Artísticas Contemporáneas) en el Centro Cultural Ricardo Rojas. En 2010 son invitados por el MACRO, Museo de Arte Contemporaneo de Rosario a participar del Programa de Residencias de Artistas en Industrias en donde llevan a cabo el proyecto "Ekeko" realizado en las instalaciones de la fabrica de porcelanas Verbano. 2010 reciben el Primer premio “Primera edición del Premio Hotel Colonial Salta a las Artes Visuales”. Premio otorgado por el Hotel Colonial Salta en el MAC Salta - Museo de Arte Contemporáneo de Salta. 2012 obtienen el Premio Konex a las Artes Visuales - Arte Textil - Diploma al Mérito.


Leo Chiachio y Daniel Giannone, "Antes de ser UNO" (1/3)



-Susana Hoffmann: Leo Chiachio, Daniel Giannone, artistas plásticos con una larga trayectoria, con una obra muy original, muy particular, muy especial. ¿Cómo eran ustedes antes de ser “uno”?
-Daniel Giannone: Yo soy Daniel, soy cordobés, tengo una formación académica un poco especial porque estudié economía y también filosofía y arte. Fui pasando de un mundo al otro, pero siempre tuve claro que el arte era el lugar donde yo quería estar. Si bien tengo la formación académica de pintor, siempre me atrajo mucho el tema de los oficios. De hecho, tanto Leo como yo tenemos papás que tuvieron oficios. Y siempre me gustaron mucho todas las cosas que tuvieron que ver con manualidades.
Me eduqué en un colegio casi pupilo de monjas. Ellas me enseñaron a bordar. La tarea de manualidades era algo muy importante en la jornada diaria del colegio. Desarrollé desde chico todo el tema de telares, bordado, etc., que olvidé por muchos años hasta que en la escuela de Bellas Artes volví a trabajar de nuevo todo lo que era trabajo manual, pero específicamente con el tema de grabado, la pintura, otros lenguajes.
Cuando nos conocemos con Leo, hace 10 años (nosotros somos una pareja en la vida y en el arte), decidimos trabajar con algunas técnicas que tuvieran y no tuvieran que ver con de dónde veníamos. Aquí surge el tema de no trabajar con la pintura, no trasladar nuestro oficio de pintor, sino usar otras técnicas, como por ejemplo el bordado, la porcelana y alguna otra que estamos usando ahora.
Fui a un colegio muy tradicional de Córdoba en donde estábamos separados por un murallón los varones de las mujeres. Mi madre siempre estuvo muy delicada de salud –de hecho, falleció muy joven-, y creo que quería que estuviéramos juntos los hermanos. En un momento, las monjas comenzaron a recibir varones. Yo soy el primer varón de ese colegio de monjas. Pasé a estar en un grado de 40 chicas y 2 varones. Tenía 6 años cuando esto sucedió. Ahí comencé con el tema de las manualidades. Siempre digo que es como que tuve un jardín de infantes de 7 años, en vez de un solo año.

-Susana: ¿A qué te gustaba jugar?
-Daniel: Me gustaba mucho todo lo que era trabajar… me gustaba jugar, pero me gustaba más todo lo que era trabajo de manualidades con papel crepe, picar papeles, dibujar, trabajar con cerámica o con plasticolas de colores. Me gustaba mucho todo lo que era (lo hemos retomado en nuestra obra) el tema de los materiales escolares. Aún hoy a veces me pasa que cuando estoy bordando… es como un mantra, bordar. Son momentos de mucha concentración en donde yo veo que a veces, hasta me puedo ver en esa mesa de cuando era chiquitito, jugando, trabajando, dibujando, cortando y pegando. Era un chico bastante introvertido. Tímido. Me gustaba mucho pasar ese tiempo en silencio, con cosas. Creando.

-Susana: ¿Por qué la ruta que emprendiste al principio fue tan diferente de ese gusto infantil que tenías por las manualidades, los bordados, el papel crepe? ¿Qué pasó allí?
-Daniel: Mi papá tenía una fábrica y yo soy el hijo varón mayor. Había como un mandato, que no sé si escuché o creí escuchar, de lo que debía hacer. Hasta que un día descubro por casualidad que existía la escuela de Bellas Artes (risas) y entré. Empecé a cursar las carreras en paralelo y a asistir a talleres. Empecé a darme cuenta que el lugar en donde realmente era yo y me sentía feliz era lo que tenía que ver con las manualidades y el arte. Yo no lo llamaba arte, lo llamaba manualidades, hacer cosas.
Fue así que me fui metiendo cada vez más hasta que en el 98 me di cuenta de que tenía dos mundos que ya no podía sostener más. Tuve una promoción como gerente en mi carrera (trabajé para empresas) y me dije que ese era el lugar donde no quería estar.
A partir de ese momento, me empecé a organizar para estar en el lugar donde quería estar, que era en mi taller, pintando todo el día.

-Leo Chiachio: nací en Lomas de Zamora, una familia obrera, tengo un hermano mayor. En mi casa nunca se habló de arte, música, nada de eso, y yo no entiendo todavía cómo se me ocurrió pintar. Son esas cosas de la naturaleza que suceden. Me crié con primos y todos ellos eran más de jugar a la pelota y yo era más de leer un libro. Por suerte, mis viejos fueron lo suficientemente piolas, dentro de sus límites, para dejarnos hacer a mí y a mi hermano; y uno de los mandatos que teníamos, que también fue bastante tenso, de cierta manera, era que seamos felices. Está buenísimo que nos digan eso pero después hay que llevarlo a cabo y es tremendo.
Jugaba mucho, tanto en solitario como con mis primos, en el barrio, en el barro (en esa época no habían calles asfaltadas). Pero, paralelamente, me iba a estudiar pintura a una profesora de barrio. Era mi lugar, era lo que necesitaba hacer. En ese taller copiaba fotos, copiaba revistas. No sé si me daba cuenta en ese momento, pero sabía que era lo que quería hacer.
Mi viejo me regaló una guitarra a los 10. Fui a dos clases y, cuando volví, le devolví la guitarra y les dije “vayan a tocar ustedes”.
Mi hermano y mis viejos me apoyaron en lo que quería hacer. Estudié pintura; a los 14 años fui a un taller de cerámica en Temperley y ahí es donde descubro verdaderamente lo que era el trabajo de taller y el trabajo creativo, los procesos creativos. Estudiaba en ese momento con gente grandísima para mi (gente de mi edad actual, 40, 40 y pico, pero que eran grandísimos para mí en aquella época). Tener esa experiencia de compañeros extra generacionales estuvo buenísimo. Y ahí me mandé a la escuela de Bellas Artes.


19 de diciembre de 2012

"Escriben los analizantes": Uriel Alejandro Ramos Ruiz, “Del espejismo de un padre al deseo de devenir analista”

Hola, mi nombre es Uriel Alejandro Ramos Ruiz, quiero darle las gracias a Susana Hoffman por darme la oportunidad de publicar este pequeño comentario- entrevista en su revista Cita en las Diagonales, que se ha vuelto un espacio importante para la cultura y el psicoanálisis a través de la web, tengo 21 años y me gusta mucho la música principalmente géneros como rock y metal, de hecho hace poco mas de un año unos amigos y yo teníamos una pequeña banda de metal y realizábamos algunas tocadas en los confines de la ciudad, yo era uno de los guitarristas y en su momento fue muy divertido, también me gustan los deportes principalmente el futbol, jugaba en algunas pequeñas ligas de mi localidad y en los campos deportivos en compañía de mis amigos, hoy sigo tocando guitarra de vez en cuando y jugando futbol esporádicamente, he cambiado esas cosas por la lectura, me gusta mucho la filosofía y adentrarme en el camino trazado por Freud y Lacan, bueno quiero comenzar esclareciendo ciertos puntos de referencia, en primer lugar no soy psicoanalista ni tampoco me considero por el momento aspirante a ello, pero me voy a permitir en esta ocasión situarme como “alguien que tiene responsabilidad con el discurso psicoanalítico” sencillamente.

Vocaciones llaman.

Después se les da forma, ¿de donde provienen los llamados que hacen que se elija un quehacer para toda la vida?, me pareció muy interesante esta cuestión que se plantea en la revista, mas sin embargo es preferible que no tratara de empapar de “razón” una pregunta de resonancia tan personal como esta, al intentar darle un “sentido” o una “respuesta”, así que decidí modificarla para poder hacer alguna referencia en alusión a lo que se plantea, mas bien y necesariamente seria ¿de donde provino el llamado para hacer que yo eligiera un quehacer para toda la vida?, bueno al igual que los Exógenas del Talmud en la religión del judaísmo, la respuesta se fue esclareciendo letra por letra.

Recuerdo que la brújula para mi encuentro con el psicoanálisis fue la identificación que tuve con en ese entonces mi profesor de la facultad de psicología Iván López González, de cual siempre me pareció muy interesante sus clases acerca de la filosofía de Hegel y de Kant, sin embargo el despertaba en mi un sentimiento de alineación bastante singular, que evocaba en mi, por tratar de hacer alguna referencia “una imagen vagarosa ceñida de ensoñaciones” así como Augusto trataba de describir las sensaciones que le provocaba Eugenia en la obra de M. Unamuno “Niebla”, recuerdo que en un principio lo imitaba mucho y como él es psicoanalista decidí seguir sus pasos, el impartía un pequeño taller de lectura acerca de Lacan, el cual contaba en ese entonces solamente con seis miembros y al que decidí unirme una vez que supe de su existencia, esta misma “posición de Analista” de Iván me llevo a acudir a análisis con el.

Varias sesiones después y una vez encontrado el tiempo pude ver detrás de esta curiosa idealización que yo coloque en el, lo cual es algo muy personal en verdad pero estoy dispuesto a compartírselos, en ese momento por distintas situaciones en mi vida, yo demandaba una presencia paterna, y sin darme cuenta había elegido que el tomara la posición de “ser mi padre”, eso explicaba el porque una vez que tuve este momento de certeza a posteriori, Iván paso de ser una figura paterna a ser mi analista y mi amigo.

Una vez que supe “los porqués” de mi primer encuentro con el psicoanálisis, que comenzó como una forma (por tratar de explicar algo) de estar cerca de un “espejismo paterno”, tuve que poner sobre la balanza las cuestiones de ¿si en verdad deseaba continuar estudiando en el taller de lectura? y ¿si en verdad deseaba ser psicoanalista?, con el paso del tiempo entendí que había una conexión muy poderosa entre yo y el psicoanálisis, una pasión ferviente de devenir a Analista, así que decidí quedarme.

El pequeño taller de lectura con apenas seis miembros se transformo en Taller de Lectura Freudiano Lacaniano de Cd. Guzmán Jalisco México., que si bien hay que reconocer en su justo lugar las influencias del psicoanalista Antonio Sáizar Nova, también debemos reconocer que el mármol a tomado forma a través de nuestros propias manos y las de cronos, ya que nos hemos abierto camino a nombre propio hasta llegar actualmente a tener 45 miembros del taller y una demanda creciente día a día.

Se habla constantemente de “síntomas”, de “súper ego”, de “pulsiones”, de un “Otro”, en fin de un mundo de jerga a través de los “conceptos” que si bien nos pueden orientar para tratar de dar sentido a las diferentes expresiones de la subjetividad, al final de cuentas no nos dicen nada, la única forma de quizás darle sentido a las almas es a través de su propio discurso, nadie puede hablar mas allá de los confines de su propia locura, no hay certeza absoluta en esto, o por lo menos nunca he conocido a alguien que pueda decirme que la ha encontrado, solo hay momentos de verdades propias, soluciones momentáneas, el psicoanálisis es “aquellos de lo que nos habla el paciente cuando esta sentado en el diván” tal como lo diría Jacques Lacan.

Muchas Gracias. Uriel A. R. R.

18 de diciembre de 2012

"Vocaciones": Melina Seldes, "Caja de resonancia de palabras" (1/3)

La vocación de Melina Seldes nació como una relación entre el movimiento de la danza y una reflexión profunda acerca del sentido de las palabras. A partir de estos vectores, se fue volcando hacia algunas profesiones que hoy la definen como performer, coreógrafa e investigadora, pero, como podrá comprobar todo el que escuche las tres entregas de nuestra entrevista, esos espacios difícilmente agotan el sentido de su búsqueda personal. Los invitamos a escuchar a Melina en esta primera parte de la nota, titulada "Caja de resonancia de palabras".

Biografía de Melina Seldes (extraída de la web de Estudio-lem):
Performer, coreógrafa e investigadora nacida en Buenos Aires. Magister en Teatro físico (Ma in Physical theatre) de la Universidad de Londres (Royal Holloway) en 2007 y Lic en Arte con especialización en creación de danza (dance-maker) ArtEZ Instituto para las Artes, E.D.D.C en Arnhem-NL, 2005. Es performer-colaboradora estable de la compañia Suiza-PiccoliProduction en Zurich, para director-coreógrafo escocés Angus Balbernie en el Reino Unido. Desde el 2008 es miembro fundadora del grupo de performance Crap Girls con sede en Madrid, Colonia (Alemania) y Buenos Aires. Comparte su investigación acerca de la interpretación escénica "El arte de las intenciones" en LEM, Teatro Nacional de Escocia, Dance House Glasgow (Escocia), K3 centro coreográfico (Alemania), en Madrid, Atenas e Iquique-Chile. Es miembro fundador de la red internacional de artistas Fingersix www.fingersix.com

Melina Seldes, "Caja de resonancia de palabras" (1/3)


-Susana Hoffmann: aquí estamos con Melina Seldes, que es performer, coreógrafa e investigadora. Y entonces, ¿cómo comenzar la entrevista de hoy? Hemos escuchado que sos tan cuidadosa del uso de las palabras y de ese espacio tan mínimo que generás en relación a la composición de tu arte que seas vos quien decida y elija las palabras con las cuales querés presentarte hoy. 
-Melina Seldes: Con esta voz que no me acompaña. Interesante para el silencio. Creo que me invita a ponerle énfasis al movimiento de la palabra, ritmo, dicha, sino a la resonancia de la palabra. Y me parece que si me tuviera que presentar hoy diría que soy una caja de resonancia de palabras, que entreno para eso –tanto para poder producir una resonancia en otro, pero siempre y cuando mantenga la resonancia y la provocación de las palabras en mí-. No sé si elegí la danza o la danza me eligió a mí. Creo que por mi formación tal vez por mi esencia entiendo al mundo desde el movimiento.

-Susana: Vamos un poco a la historia. Yo te podría preguntar en este momento así: ¿cuáles fueron tus primeros resonadores en esa caja? ¿Cuáles fueron tus primeras palabras y cuáles fueron tus primeros pasos?
-Melina: (Se toma un tiempo para reflexionar). No sé si los puedo abrastraer a palabras. Me parece que la marca más fuerte es la experiencia de encontrarme con la reacción de otro. Si pienso en mis primeras expresiones de movimiento y demás, siento que me ha asombrado y alimentado lo que el otro producía a partir de lo que yo hacía. Eso me retroalimentaba. En mi casa, al salir de la pileta a los 8 años como si fuera una señora elegante para que mi papá me sacara fotos o bailando… siempre me parece que ha sido provocando movimiento en el otro. Y los primeros pasos… preferiría no definir el origen. No buscarlo. Me limitaría saber de dónde vienen las cosas.

-Susana: ¿Cómo es una hija de un padre que la saca de la pileta y le saca fotos? Un padre psicoanalista, una hija de una madre psicoanalista, artista, ¿cómo se construye esa caja a partir de esos resonadores que articulan lo íntimo, lo propio?
-Creo que si tuviera que –hoy, después de lo vivido, no mucho pero algo es-, diría que el generar un ambiente para dialogar y esa firmeza en que se tiene que poder, de la manera que sea, poder dialogar con un otro, creo que es lo que más podría rescatar de tanto de mi papá como de mi mamá, el generar ese contexto en donde el diálogo y el intercambio han sido siempre elementales. Más que el incentivo a bailar, porque el incentivo estaba en mí, de ir, y ellos después me llevaron. Pero en la esencia es eso. Es el valor al diálogo.

17 de diciembre de 2012

Obras: Ramón Mioletto

Cita en las Diagonales nos permite relacionarnos con personas apasionadas, con vocaciones fuertes, y difundir su obra desde nuestro humilde espacio. Fue gracias a Facebook que conocimos a Ramón Mioletto, entrerriano, estudiante de psicología y fotógrafo aficionado (aunque, al ver la calidad de sus fotos, nos dan ganas de redefinir qué es ser un aficionado). Los invitamos a conocer su trabajo en nuestra sección "Obras". Realmente, vale la pena: http://www.citaenlasdiagonales.com.ar/obras.php.

Autobiografía
Inicié mi formación primaria en la escuela numero 21 Juan Benjamín Terán de la ciudad de Paraná y completé mis estudios secundarios en la Escuela de Comercio Nº 1 Justo José de Urquiza de la misma ciudad.

Al término de mis estudios secundarios y al momento de elegir un horizonte universitario, me incliné por Licenciatura en Psicología, carrera que se dicta en la Universidad Autónoma de Entre Ríos, formación que continúo actualmente.

Mi acercamiento a la fotografía fue hace pocos años impulsado por la necesidad de capturar momentos fugaces en consonancia con lo que sentía en ese momento. Los lugares con poca luz, esos espacios donde casi no llegaba, eran los que mas me atraían. Comencé con sombras dentro de una habitación y lugares oscuros para luego volcarme de lleno a plasmar paisajes nocturnos y a la astrofotografía.

Aquí van las fotos y una pequeña biografía, estoy ansioso por verlas publicadas. Muchas gracias Susana. Beso Grande.

Ramón Mioletto

(Todas las fotos en http://www.citaenlasdiagonales.com.ar/obras.php).



Meetings and quotations at the diagonals

Cita en las Diagonales (*)

When you are meeting someone, you never know what to expect.

To quote (another way to call someone else’s words to us, to meet those words again) is another way in which Jacques Lacan talks about interpretation in the area of Psychoanalysis: Not without faults; not without symptoms.

Well. We analysts pretend to get involved in those matters. Why pretend they do not engage us? Faults meet each other in a certain frame: they find each other, they seek each other, they deduce each other, they build each other, and they may be dealt with each other from their own detours, their intended solutions, the acts they push forward: the inventions. Inside these, the most diverse symptoms can be found. We analysts, without wanting to respond for each fault, consider that the most curious methods of satisfaction, the symptoms, are “chosen”.

In chance, in chaos, in different circumstances, in places, in language, in the coordinates where the traumatic appears, choices are made. In each of us, we have to “choose”. And this does not mean that people may consider themselves entirely owners of those choices, although they do bear responsibility for them. But eventually, there are chances to “unchoose”, or produce more dignified realisations.

You can choose “No”; but you cannot “not choose”. This means that you can realise, in a good way, what you do choose. This applies to different cultural works. What we call the “activities” much more than the titles or subtitles. Tell me what you do, and from what or where you do, show me how you do it.

We are interested then, in trying to define, to emphasise, to investigate the most wide-ranging circumstances of choosing those realisations. Those are our compasses in these diagonals that we invite you to build and walk.

So, it will be about launching an “unfinished” magazine, not closed, but open regarding its construction, which we hope be woven with renewed threads and skeins of contributions.

We decided to start with vocations –a most important matter regarding its election and development– and will approach the coordinates that governed them. It will be valuable to consider each one of the testimonies for the chapters of that section of the magazine. In other section we will show the woks of our interviewees and close ones. We will show writings related to Psychoanalysis and culture, the subjects of our magazine.

In diagonals you can be stuck, get muddled up, become disoriented. But you also get, over and over, the chance to create shortcuts, and establish more genuine bonds with the faults and works of others. Thus, this magazine of meetings and quotations.

(*)Note from the Translator: A “cita” can be a meeting, a date, or a quote. Tomás’s text constantly plays with the different meanings of the word to explain the ethos of Cita en las Diagonales.

27 de noviembre de 2012

Cita en las Diagonales te invita a viajar por la Isla de las Flores

Existe un lugar de ensueño conocido como "La isla de las flores". Se trata de Insel Mainau, una isla que está ubicada en el lago de Constanza, al sur de Alemania. Allí estuvimos hace pocos meses. Es un paraíso en la Tierra que nos inspiró para crear una nueva sección en nuestra revista audiovisual.

Recorrimos la isla y conversamos con las autoridades del parque. Ellos leyeron nuestra revista y les pareció muy buena! Contando con su autorización acordamos que, a nuestro regreso a Argentina, abriríamos una nueva sección titulada Jardines.

Así es como decidimos crear una aplicación web que permitiera que todos nuestros lectores pudiesen conocer algo la isla desde sus casas. Cuando le presentamos la sección a las autoridades de Insel Mainau, les encantó! Seguimos en contacto desde entonces con ellos, gracias a nuestra revista Cita en las Diagonales.

Fueron semanas de trabajo intenso, pero al fin lo logramos, y ahora podemos difundir el resultado: nuestra sección Jardines.


Fíjense cómo está lleno de pajaritos y mariposas sueltas! Así es Insel Mainau. Esperamos que les disfruten del placer de recorrer este hermoso lugar.






21 de noviembre de 2012

"Vocaciones": Vero Verdier, "Proyecto Verona" (3/3)

Al fin llegamos a la tercera y última parte de nuestra entrevista a la cantautora argentina Verónica Verdier. Si quieren repasar las partes anteriores, pueden ingresar a la primera parte (incluye una pequeña biografía) y a la segunda parte.











"Vocaciones": Verónica Verdier, "Proyecto Verona" (3/3)


-Susana Hoffmann: ¿Qué te gustaba, por qué lo sentías propio?
-Verónica Verdier: Es que pasé por muchas fases. Cuando era chica me gustaba mucho Queen, Pink Floyd, The Carpenters. Hay una canción de The Carpenters que siempre la recuerdo mucho porque es de las primeras que escuché en la radio con unas amigas y también porque fue la cantante que más... creo que el cantar arriba de Karen me dio como un cuerpo en la voz. Me dio una profundidad que sino... ella es soprano, pero cantar arriba de ella. Fue una de las primeras canciones que, como adolescente, me enamoré. Se llamaba "Yesterday once more".

(Canta un extracto de la canción. Alegría!)

Yo amaba a Karen. Cantaba todo el tiempo, practicaba esa canción y fue la primera vez que me animé, en un asalto{en Argentina, reunión de niños, NdelR}, estábamos con en un garage medio oscuro, me pidieron que cante. Fue la primera vez que canté a capella delante de mis amigos y ellos se sorprendieron y me dijeron que me tenía que dedicar a eso. Fue la primera vez que ese mundo mío, personal, ese escape, podía ser algo con lo que, en realidad, yo me podía conectar con los demás.
Después escuché mucho rock, escuchaba mucho a los Rolling Stones, The Beatles y una banda que me gustaba mucho que era XX porque la que cantaba era una chica. Luego pasé a querer ser ella, su voz, el pelo. Creo que durante años intenté que me quedara el corte de pelo igual. Lo logré hace 3 años (risas).
Después de esa fase, que fue muy importante, porque además tenía que ver con la música que le gustaba a mi papá, que escuchaba mucho jazz, y entonces me enganché con el blues y el rock y creo que ese género fue cpn el que más me identifico. El último disco de Proyecto Verona volvió a eso, al folk, al blues, al rock, a la psicodelia, cuando habíamos pasado por un montón de coqueteos con la electrónica y demás.
Esa fue la fase más importante. Después vino la fase de trabajar, laburar de cantante, y ahí es donde yo... como todas mis amigas son bailarinas, la gran mayoría, me enganché bailando también -que es otra cosa que hice toda la vida, porque además de chica fui atleta, hacía gimnasia artística y acrobacias y bailaba-, así que integré las dos cosas y empecé a escuchar mucho soul, que también tenía que ver porque era música negra. tenía que ver con los espirituals que escuchaba mi papá. Me abrió la voz, me la enriqueció todavía más.
Después de esa etapa de cantar trabajando, cantando jazz ballads, covers de sou, empecé a armar mi propio proyecto, que fue Proyecto Verona, que fue la banda que lideré durante 10 años.
"Caravana", mi último disco, es el que más me representa la música que quiero hacer. es el que más me satisface. No sé, hasta ahora.



15 de noviembre de 2012

Cita en el blog de la Asociación Mundial de Psicoanálisis

Hace unos días nos despertamos con la hermosa noticia de que el blog de la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP) había decidido difundir la edición de noviembre de nuestra revista audiovisual! Queremos agradecerle a Mario Goldenberg y a todos los amigos y colegas de la AMP por compartir con el resto de la comunidad psicoanalítica nuestro material. 

Écrivent les psychanalystes: "Les lettres de Van Gogh et le Séminaire de l’éthique de Lacan", de Tomás Hoffmann

Il y a presque 25 ans de cela, lorsque j’ai lu pour la première fois le Séminaire « L’éthique de la Psychanalyse » de Jacques Lacan, j’ai été poussé à écrire – à partir de celui-ci et du bouleversement provoqué en moi par l’œuvre de Vincent Van Gogh et les lettres adressées à son frère Théo – ce qui suit. Lorsque je l‘ai relu, je n’ai pas voulu y changer une seule virgule ; je crois que cela se tient.

Les parties soulignées le furent par moi.


Tomás Hoffmann

Les lettres de Van Gogh et le Séminaire de l’éthique de Lacan


Peut-être fut-ce pour l’amour que Jo Bonger avait pour l’amour que son mari, Theo Van Gogh, vouait à son frère Vincent, qu’elle s’est chargée non seulement de ne pas détruire l’œuvre du peintre – comme beaucoup le lui conseillaient – mais aussi de l’exposer, et de publier – 24 ans après sa mort, ses lettres. Mais ceci est un autre début. Commençons par la fin : le 27-07-1890, Vincent Van Gogh se tirait une balle dans la poitrine et mourait, trois jours plus tard, son frère à ses côtés. Celui-ci raconte que Vincent lui disait : « Ne pleure pas, je l’ai fait pour le bien de tous », « j’aimerais mourir maintenant ». Il avait sur lui la lettre qu’il n’était pas parvenu à envoyer par la poste. Vincent écrivait à son frère Theo (652) : « Eh bien : mon travail ; je risque ma vie pour lui et ma raison est à moitié effondrée (…) (à un moment où les choses sont très tendues entre les marchands de tableaux d’artistes morts et d’artistes vivants) ; que je sache, tu ne figures pas parmi les marchands d’hommes et tu peux prendre parti en agissant avec humanité ; mais, que veux-tu ?... » Vincent mourrait à l’âge de 37 ans, Theo, 6 mois plus tard, à l’âge de 33 ans. Peu de temps avant, depuis l’asile de Saint-Rémy où Van Gogh s’était lui-même fait interner, il avait écrit, après avoir reçu une lettre de sa belle-sœur lui annonçant qu’elle était enceinte et qu’ils attendaient un garçon qu’ils appelleraient Vincent (604) : « je travaille comme un véritable possédé, plus que jamais ; je crois que ça contribuera à me guérir. Peut-être m’arrivera-t-il ce que disait Delacroix : ‘j’ai trouvé la peinture lorsque je ne n’avais déjà plus de ni dents ni de souffle’… Je travaille sur une ou deux toiles pas trop mauvaises ; un faucheur, il sera pour l’exposition des Vingtistes si toutefois ils se souviennent de moi au moment donné, bien que pour moi ce serait pareil, voire préférable qu’ils m’oublient (…) j’ai vu l’image de la mort dans ce faucheur, le sujet du tableau était merveilleux et simple (…) il n’y avait rien de triste dans cette mort, tout se déroulait en plein jour, sous un soleil qui inondait le tout d’une lumière d’or fin. »

Il laissait derrière lui plus de 800 peintures, 1700 dessins, 800 lettres, et ici et là, des gens qui, à la suite d’une rencontre, s’intéressaient à son œuvre pour un motif déterminé. On se demande pour quelle raison il n’a pas été aboli du champ des désirs et des musées comme il l’a été de son vivant. Serait-ce parce que certains auront été plus sensibles à une certaine dimension tragique ?, et de cette manière à ce que Lacan, dans son commentaire sur Antigone, prévenant qu’il n’en a pas l’exclusivité dénomme : « la position, le sort d’une vie qui se confondra avec la certitude d’une mort sûre, une mort vécue de façon anticipée, une mort qui s’insinue dans la vie, une vie qui s’insinue dans la mort (…) la zone ainsi définie a un effet singulier sur l’effet de la tragédie : dans sa traversée, le rayon du désir se réfléchit et se réfracte à la fois, culminant dans l’effet le plus profond du beau sur le désir (…), qui semble le dédoubler là où il poursuit sa route. »

Il poursuit sa route, peut-être pas la « route principale » dans le cas de Van Gogh, bien que dans les différentes traductions de ses lettres, nous n’ayons pas trouvé (sauf une remarque concernant des « erreurs de construction et de ponctuation » dans quelques-unes de ses phrases en français ) ce que nous pourrions qualifier de troubles du langage, ni de vrais moments de déchaînement ; et encore moins une stabilisation délirante du style ‘être la femme de Dieu’ ou ‘le peintre de l’avenir’ ; mais textuellement « être un petit maillon de la chaîne des prochaines générations de peintres ». Notre attention ne peut qu’être attirée sur le fait que les divers psychiatres qui l’ont traité en vie hésitent quant au diagnostic, qu’Humberto Nágera parle de psychose, mettant en relief les mécanismes névrotiques, que Karl Jaspers remette honnêtement en question son diagnostic de schizophrénie, et que Colette Soler le place dans une série d’illustres psychotiques auprès de Joyce et de Rousseau. Il y a peu de temps, il a été déterminé que Van Gogh souffrait du syndrome de Menière (une affection de l’oreille interne qui provoque des vertiges, parfois paroxystiques, et des troubles de l’audition). Alors?

Revenons au Séminaire de l’Éthique de Lacan où il reprend et souligne les aspects fondamentaux de l’éthique de l’analyse. Il dit : « Elle implique, si on parle strictement de la dimension qui s’exprime dans ce qu’on appelle l’expérience tragique de la vie (...) (elle implique) choisir comme patron de mesure le rapport entre l’action et le désir qui l’habite, disons que le rapport entre l’action et le désir qui l’habite dans la dimension tragique s’exerce dans le sens d’un triomphe de la mort – et plus précisément de l’être-pour-la-mort ? -, formulée dans le cas d’Oedipe dans la malédiction assumée, consentie. »

Quelques données. Le 30-03-1852, l’épouse du révérend Theodorus Van Gogh met au monde un enfant mort-né. Il est appelé Vincent Willem Van Gogh, la pierre tombale qui porte son nom se trouve dans le cimetière attenant à l’église où son père prêche. Un an plus tard jour pour jour, le 30-03-1853, le deuxième enfant du couple naît; il est appelé Vincent Willem Van Gogh, et pendant de nombreuses années fera face tous les dimanches à la tombe qui porte son nom.

Quelques fragments de lettres de Van Gogh à son frère ; des informations : lettre 106 : « …j’ai pris mon petit-déjeuner, un morceau de pain sec et une bière : c’est un moyen que Dickens recommande à ceux qui sont sur le point de se suicider pour les éloigner un temps encore de leur projet ».
Pendant ce temps-là, Van Gogh retourne dans tous les sens la question qui le déchire : comment pourrait-il être utile au monde, pour conclure qu’il devrait trouver un endroit et un métier auxquels se consacrer entièrement, avec amour, il choisit ainsi celui de prédicateur.
Lettre 126 : « …Par les ténèbres vers la lumière (…) C’est au cimetière que je préfère prendre la parole, parce que tous nous y foulons le même sol et que c’est là que nous nous en rendons compte. »

Il s’établit dans une région minière de Belgique, il donne sa maison, son lit, ses vêtements, sa nourriture aux miniers malades ; son affectation est suspendue pour cause de « passion excessive ». Il écrira à Théo. Lettre 133 : « Je suis un homme de passions, capable de faire des choses plus ou moins insensées dont il m’arrive de me repentir à moitié (…), j’ai une passion irrésistible pour les livres, une nostalgie pour la peinture et le besoin de manger mon pain (…). Mon tourment n’est autre que ceci : à quoi pourrais-je servir ? Comment être utile ? Comment en savoir plus long ? (…) je me dis que quelqu’un l’a écrit dans un livre ou fait dans un tableau (…) mais je me sens prisonnier de je ne sais quelle cage horrible sans savoir ce qui me mure… tu sais ce qui peut faire disparaître la prison : l’affection profonde, sérieuse, aimer… ; cela ouvre la prison grâce à un puissant envoûtement. Celui qui n’a pas cela demeure dans la mort. »
Un mois plus tard, Van Gogh se consacre corps et âme au dessin. Sa correspondance avec Theo est axée sur des réflexions sur l’art, sur ses progrès personnels, sur ses faux pas, ses amours et ses déceptions.
Lettre 233 : « L’art est un combat ; dans l’art il faut risquer sa peau. »
Lettre 237 : « Je n’approuve pas les principes et je ne les considère pas dignes s’ils ne se traduisent pas par des actions (…) Le sublime n’est pas un effet du hasard, il faut le vouloir vraiment… décider si au départ, les actions doivent conduire l’homme à ses principes ou si les principes le conduisent aux actions, c’est aussi indicible que cette histoire de l’œuf et de la poule. »
Lettre 256 : « Quand on est peintre, on doit s’abstenir de vouloir être autre chose dans la société que peintre, et faire abstraction de toutes ambitions sociales. »
Lettre 310 : « Je préfère quelques années de cette existence à de nombreuses années à en rêver et à la remettre toujours à plus tard ; donner la vie pour quelque chose (…), je crois pouvoir conclure que mon corps tiendra quand même le coup pendant quelques années, de six à dix ans. » (écrit 7 ans avant sa mort).
Il ne reniera pas sa position, il sera inflexible; il se verra ainsi poussé plus d’une fois, non sans grande douleur, à louvoyer et à consommer sa rupture avec Theo, son seul interlocuteur et soutien financier, alors que celui-ci s’efforce de lui donner de « bons » conseils sur la façon de mener sa vie : c’est ainsi que se précipitera sa rupture avec Gauguin et avec elle, l’effondrement de son projet de former une petite société de peintres, effondrement qui l’entrainera vers la chute finale.
Lacan. L’éthique de la psychanalyse : « qu’est-ce que le désir ?, il ne peut que vous rappeler que réaliser votre désir s’envisage toujours depuis une perspective de condition absolue. » Qu’est-ce que cela implique ? Qu’il se produit, dans le désir en tant que condition absolue, un dessaisissement, une séparation de la demande de l’Autre. Van Gogh : « Le faucheur sera pour les Vingtistes si toutefois ils se souviennent de moi au moment donné, bien que pour moi ce serait pareil, voire préférable qu’ils m’oublient ».

Pendant ce temps-là ; Van Gogh et la sublimation.
Lacan reprend Freud : « la sublimation est la satisfaction de la tendance dans le changement de son objet – par l’articulation signifiante – sans répression ; il est implicite dans cette définition que le désir n’est rien d’autre que la métonymie du discours de la demande. » Lacan donne un exemple : « Il faut manger… le livre ». Van Gogh : « J’ai une passion pour les livres, une nostalgie pour la peinture et… le besoin de manger mon pain. »
Ce ‘sans répression’ est, au-delà d’un certain éclaircissement fourni par l’accent mis sur la métonymie, ce qu’il y a de plus énigmatique et problématique. Lacan, dans sa critique sur Bernfeld, met non seulement en évidence, qu’à son avis, il ne s’agit pas d’un transfert d’énergie de la libido objectale aux Ichziele, mais le critique aussi dans la mesure où en tant que Bernfeld « il n’arrive qu’à capter la sublimation en tant que corrélat de la répression. »
Lacan lit Freud : « Introduire le rôle du père comme primordial - à partir du mythe de Totem et Tabou, le Nom-du-Père dans sa fonction signifiante – représente une sublimation. »
Que le destin de cette mystérieuse sublimation soit, en dernier ressort, agir sur la répression n’est pas le paradoxe le moins frappant. (Si on pouvait faire valoir que le Nom-du-Père en tant que sublimation est ‘dans le mythe’, pourquoi ne pas penser que lui-même peut – ou pas – se recréer dans chacun d’eux ?). Si c’était le cas, qu’est-ce qui fait que le père assassin-assassiné du mythe se transmue en Nom-du-Père ? Freud parle d’ambivalence amour/haine. Si, grâce aux précisions de Lacan, nous savons où conduit l’amour-haine du narcissisme, nous devons en conclure que rien de sublime ne trouvera une issue ; pour qu’une succession mythique et ininterrompue d’assassin-assassiné s’arrête, il faut qu’à un moment surgisse quelque chose de différent, d’énigmatique, dans l’amour envers le père. Dans l’‘Éthique’, Lacan affirme que l’amour courtois est le paradigme de la sublimation. C’est ‘autre chose’, ce n’est plus le Père, mais la Dame, celle qui est élevée par un amour, courtois, lequel se résiste de toutes parts à être inscrit dans les catégories de l’amour-haine narcissiques.

Van Gogh. Lettre 218 : « …que suis-je aux yeux des gens ? Une nullité, un homme désagréable, quelqu’un qui n’a pas de situation sociale et n’en aura jamais ; bref, un peu moins que rien. Bien, supposons que ce soit exactement le cas ; alors je veux montrer par l’intermédiaire de mon œuvre ce qu’il y a dans le cœur de cette nullité, de cet excentrique. Là est mon ambition et elle s’inspire moins de la rancœur que de l’amour (…) dans la maison ou le recoin les plus pauvres, je vois des tableaux, des dessins (…) je voudrais les faire de façon à ce qu’ils frappent certaines personnes. ‘Sorrow’ – un dessin – est un petit début, je voudrais exprimer une profonde douleur. »

Au-delà de l’éventuel « se faire voir » en montrant ce qu’il y a dans le cœur d’une nullité, coup après coup, tableau après tableau… il s’agit peut être d’une tentative de clore un circuit pulsionnel visant, comme Lacan le souligne dans son XIe séminaire, la motivation d’un ‘nouveau sujet’ ; nous voudrions souligner que cette ‘ambition qui s’inspire moins de la rancœur que de l’amour’, ce non-amour total envers certaines personnes se transformera ensuite en ‘amour de l’art’, même si, pour lui, l’art n’est pas l’amour total et le conduit à l’amertume après lui avoir fait perdre le ‘véritable’ amour (lié à une femme). Étrange position excentrique qui, dans les composantes de la tragédie, doit avoir contribué à élever une œuvre à une beauté sublime qui parvient à peine à dissimuler l’horreur.
Vincent Willem Van Gogh, peut-être sa plus grande ambition a-t-elle été de se défaire d’un nom – en le transformant en couleur (il lui est arrivé de signer un tableau en rouge parce qu’il voulait contraster avec le vert) ou en ne signant pas bon nombre de ses œuvres afin qu’elles soient reconnues d’un « simple coup d’œil » – ambition qui finira, paradoxalement, par le faire nommer durant un certain temps le premier peintre expressionniste.

Tomás Hoffmann












Van Gogh’s Letters and Lacan’s The Ethics of Psychoanalysis

Twenty five years ago, after I read for the first time Jacques Lacan's Seminar "The Ethics of Psychoanalysis", I found myself writing this. I was also touched and influenced by Vincent Van Gogh's work, and the letters he wrote to his brother, Theo. Reading it again, I wouln't want to change even a comma, because I think it is still valid.

The underlined text is my work.


Tomás Hoffmann

Van Gogh’s Letters and Lacan’s The Ethics of Psychoanalysis

Perhaps it was the love that Jo Bonger had for the love her husband, Theo Van Gogh, professed his brother Vincent, that prompted her not to destroy the artist’s work –as many advised– but also to exhibit and publish –24 years after his death– his letters.

But this is another beginning.
Let’s start with an ending: on the 27th of July, 1890, Vincent Van Gogh shot himself in the chest, and died three days later, accompanied by his brother. He relates that Vincent would say, "Do not cry, I did it for all of us", "I want to die now”. His brother was carrying the letter that he never was able to post. Vincent wrote to his brother Theo (652): "So, my job, I risk my life with it and I am losing my mind (...) (at a time when things are very tense between art dealers who have paintings by dead artists and those who have paintings by artists who are alive), to my knowledge, you do not figure among them men and you can take sides, acting with humanity, but, what do you want? ... ". Vincent died at the age of 37; Theo, six months later, at 33. Some time earlier, from the Saint-Rémy asylum where he had admitted himself, Van Gogh wrote, after receiving a letter from his sister-in-law announcing her pregnancy and telling that the baby was a boy who was going to be called Vincent, (604): "I work as a man possessed, more that ever; I think this will help me heal. Maybe I will come what Delacroix said: 'I have found painting when I had no teeth nor breath' ... I am working on one or two paintings, not too bad; a reaper, it will be for the Vingtistes’ exhibition, if they remember me when it happens, but for me it would be the same, if not better to be forgot(...) in that reaper I saw the image of death, the motif was beautiful and simple (...) in this death there was nothing sad, everything happened in broad daylight with the sun flooding everything with a light of pure gold ".

He left behind more than 800 paintings, 1700 drawings and 800 letters and, here and there, several people who, following a meeting, cared for his work, due to some reason or other.. It raises the question about why he was not demolished from the field of desire and museums, like he was while he lived. Was it the fact that some may have been more sensitive to certain tragic dimension? And with it’s to what Lacan, in his commentary on Antigone –warning it is not exclusively his – called: “the position, the fate of a life that will be confused with certain death, living death in advance, death insinuating in life, life insinuating death (...) the area thus defined has a unique effect on tragedy’s effect: in its journey the ray of desire both reflects and refracts, culminating in the most profound effect of beauty on desire (...), which seems to unfolds it where continues its path”.

Continues its path, maybe not the 'main road' in the case of Van Gogh, even though, in the various translations of his letters, we have not found (except an indication of 'syntax and punctuation mistakes' in some their sentences in French) what might be described as language disorders, nor clear trigger moments, much less any delusion 'to be the wife of God' or 'The painter of the future', but literally "be a small link in the chain of successive generations of painters. " It calls attention to the fact that different psychiatrists who treated him in life are hesitant about the diagnosis: Humberto Nágera talks of psychosis but highlights neurotic mechanisms; that Karl Jaspers honestly puts in doubt his diagnosis of schizophrenia; and Colette Soler places him in a series of distinguished psychotics, with Joyce and Rousseau. A few years ago it was determined that Van Gogh suffered from Meniere's syndrome (a disease of the inner ear with dizziness, sometimes paroxystic; and hearing disorders). So?:

Returning to Lacan’s Seminar on Ethics, where he retakes and emphasizes the fundamentals of analysis’s ethics. He says: "It means, strictly speaking the dimension that is expressed in what is called the tragic experience of life ..." (implies) "choosing as pattern the relationship of the action with the desire that inhabits it (.. .), let’s say that the relationship of the action with the desire lives in the tragic dimension that is exercised in respect of a triumph of death-more precisely the being for death - formulated in case of Oedipus in the assumed and consented curse”.

Some data. On the 30th of March, 1852, the firstborn of Reverend Theodorus van Gogh and his wife was stillborn. He is named Vincent Willem Van Gogh; the headstone that bears his name is in the cemetery adjacent to the church where his father preached. Exactly one year later, on the 30th of March, 1853, the second son of the marriage is born; named Vincent Willem Van Gogh and will see every Sunday for many years of his life, the headstone that bears his name.

Some fragments of the letters from Van Gogh to his brother; some facts:

Letter 106: ... “I had for breakfast a piece of dry bread and beer: is a method that Dickens recommends those who are about to commit suicide to get them for a while away for their project”.

Meanwhile Van Gogh returns again and again the matter that tears him apart: what could be his way of being useful in the world, concluding that he should find a place and an job to which devote himself entirely, with love, choosing to become a preacher.

Letter 126: ... "Through the darkness into the light (...). It is in the cemetery where I prefer to speak, because we all tread the same ground, and there is where we realise it. "

He goes to live in a mining area of Belgium, gives his home, his bed, his clothes, his food to the sick miners sick ; his nomination is withdrawn due to “excessive passion”. He writes to Theo.

Letter 133: "I am a man of passion, capable of doing much foolish things of which I later half regret (...), I have an irresistible passion for books and nostalgia for the paint and I have a need to eat my bread (...). My torment is none other than this, how could I be of use? How useful? How to know more? (...) I say to myself that someone has written that a book or painted it (...) but I am prisoner of a horrible cage I do not recognise, not knowing what awful thing holds me ... you know how I can make the prison disappear: a deep, serious affection, loving..., that opens the prison as if by a powerful charm. Whoever does not have this remains in death. "

A month later, Van Gogh has turned himself into the drawing. His correspondence with Theo focuses on reflections about art, his personal progress, his stumbles, his loves and disappointments.

Letter 233: “Art is a fight; in art one must risk his skin”.

Letter 237: “I do not approve of principles, nor consider them worthy unless they are translated into action (...). The sublime is not something that happens by chance, you have to really want it... decide whether, from the start, actions must lead man to principles, or principles to actions, it is as the chicken and the egg”.

Letter 256: “When you are a painter, one should refrain of wanting to be anything else in society but painter, disregarding all social ambitions”.

Letter 310: “I'd rather have a few years of this existence that many years dreaming of that and putting it off forever, give your life for something (...), I think I can conclude that my body will hold well for some years, 6 to 10 years”. (written seven years before his death).

He will not refuse this claim, he will be inflexible and will be dragged on more than one occasion, not without great pain, to border and break it off with Theo, his only partner and financial support, when the later tries to give 'good' advice about how to behave in life: this will precipitate the break with Gauguin and with it the collapse of his project of forming a small society of painters, which will drag him to his final fall.

Lacan. The Ethics of Psychoanalysis; "What is desire? Can only remind that realise their desire arises always from a perspective of absolute condition. “What does this mean?: that desire as an absolute condition is a detachment, a separation of the Other of the demand. Van Gogh: "the reaper will be for Vingtistes if they remember me when it happens, but for me it would be the same, if not better to be forgot”.

Meanwhile, Van Gogh and sublimation.

Lacan turns to Freud: "sublimation is the satisfaction of the trend in the change of its object –by the articulation of its significant- without repression; in this definition it is implicit that desire is but the metonymy of speech in demand." Lacan gives an example: "You have to eat... the book”. Van Gogh. “I have a passion for books, nostalgia for painting and ... need to eat my bread”.

This 'without repression' is, beyond a certain clarification provided by the emphasis on metonymy, most enigmatic and problematic. Lacan, in his critique of Bernfeld, not only shows that, in his view, is not transference of the object libido to Ichziele, but he also criticise it, whereas Bernfeld "only just captures sublimation as correlate of repression”.

Lacan reads Freud: "To enter as primary the function of the father -from the myth of Totem and Taboo, the Name of the Father in his role as signifier- represents a sublimation."

That the fate of this mysterious sublimation is, ultimately, to act in repression is not the less striking paradox. (Although it could be argued that the Name of the Father as sublimation is 'the myth' why not think that the same can –or not- recreate on each?). If so what makes the murderer father-murdered father of the myth transform into the Name of the Father? Freud says: ambivalence, love-hate. If, by the explanations of Lacan, we know to where the love-hate of narcissism leads, we must conclude that nothing can be sublime at its end; for an uninterrupted succession of mythical murderer-killed to stop at some point, something different, enigmatic, must arise, in the love to the father. In the 'Ethics', Lacan says that courtly love is the paradigm of sublimation. It 'Something else', and not the Father, but the Lady, which is raised by love, gracious, which is reluctant to be framed within the categories of narcissistic love-hate.

Van Gogh. Letter 218: "... What am I in the eyes of people? A nullity, an unpleasant man, someone who has no social situation nor never will, in short, a little less than nothing. Well, let’s suppose that is exactly true, then I want to show my work through what is in the heart of this void, this eccentric. That is my ambition, and draws less from rancour than from love (...) in the poorest house in the poorest corner I see paintings, drawings (...) I would like them so that some people are touched. 'Sorrow' -a drawing- is a small beginning, I would like to express a deep sorrow. "

Beyond the eventual 'show (himself)' view, showing what is in the heart of a nonentity, blow by blow, frame by frame ... perhaps an attempt to close a pulsional circuit pointing, as Lacan stresses in his Seminar XI, the causation of 'a new subject'; we would like to emphasize this 'ambition that draws less from rancour than from love, that not-all love to certain people, that will later move to 'love for art' though for him, art is not All love and take him to the bitterness of losing true love (in relation to a woman). Strange eccentric position that, within the coordinates of the tragedy, must have helped to raise a work to a sublime beauty that can barely disguise the horror.

Vincent Willem van Gogh, perhaps his greatest ambition had been to de-make a name-transmuting it into colour (he 'signed' a painting in red, because he needed to contrast the green) or not 'signing' many works so that they were recognized 'at first sight', paradoxically ended up being named, and will be remembered for a long time, as the first expressionist painter.

Thomas M. Hoffmann











14 de noviembre de 2012

"Vocaciones": Verónica Verdier, "Música y letra" (2/3)

Segunda parte de nuestra entrevista a la cantautora argentina Verónica Verdier. En este extracto podemos disfrutar de su canto! Le pedimos que recordara algunas estrofas de sus primeros años como cantante y nos deleitó con su hermosa voz. También nos contó cómo empezó a escribir, cómo se apoyó en sus amigos músicos para aprender a ponerle letra a las melodías que poblaban su cabeza, sus primeros recitales y mucho más.

Recuerden que también pueden acceder a la primera parte de nuestra nota, en donde redactamos una breve biografía de Vero, y a la tercera parte, donde habla de la banda que lideró durante 10 años, "Proyecto Verona".






"Vocaciones": Verónica Verdier, "Música y letra" (2/3)


-...era mucho la relación de yo, el disco, la letra. La letra de la canción.

-¿Cuándo empezaste a escribir? 
-Empecé de chica. No es que era de escribir en un diario, escribir todo el tiempo. Es como te digo: a veces me da por escribir, a veces por pintar, a veces por otra cosa, no es que tengo una constancia. Pero de chica sí escribía diarios, a rachas, después, durante un tiempo, llevé como una especie de historieta. Eran unas historias que tenían unos personajes, llevaban unos globitos, era como un comic hecho por mí. Después, ya de más grande, creo que en la facultad o después de terminar la carrera de arquitectura, empecé a escribir cosas. Era como si estuviera tratando de describir una situación, de redondearla, de darle una conclusión. Eran una especie de ensayos. Después me pasó que cuando empecé a hacer música, mi forma inicial de hacerla (yo tocaba muy poco el piano), era juntarme con otros músicos, zapar. Entonces, traían una secuencia armónica yo empezaba a cantar arriba, a improvisar. Entonces yo improvisaba melodías y así iba armando las canciones. Y lo que más me interesaba en ese momento era, justamente, componer musicalmente, encontrar la melodía, porque era tal vez lo que no sabía hacer, era como un descubrimiento para mí la forma de hacerlo desde la improvisación, sin escribir nada, sin saber nada de música. Una vez que tenía la canción, ahí le ponía letra. Entonces qué hacía: iba a esas cosas que había escrito y las destruía. Tomaba esas ideas y les daba nueva forma para adaptarlas a la música. Era un trabajo cruel, porque es duro. O no, porque a veces encontraba cosas que tenía escritas para la música que acababa de hacer. Entonces escuchaba la canción una y otra vez para ver qué era lo que me decía la canción. Mi teoría era que la canción ya estaba diciendo algo, que a lo mejor yo no sabía qué era pero que la canción ya lo estaba diciendo. Entonces, trataba de empezar a ponerle letra a la música según lo que me parecía que estaba diciendo y bueno, ahí, empezar a pelear con la métrica y demás.

-¿Qué canción es de esa época?
-La primera canción que compuse fue Último intento.

(Canta las primeras estrofas del tema)

-¿Cómo fueron los distintos momentos de evolución en tu carrera como cantante? 
-Al principio, era todo un hobbie. Cantaba sobre los discos que escuchaba. Cantaba sobre The Carpenters, Freddy Mercury (lo amaba). Después, en la facultad, medio que me olvidé. Seguía cantando arriba de los discos pero me desconecté y quedó ahí picando. Cuando terminé la facultad, me agarró como un pánico, porque sentía que no sabía qué hacer con mi vida. “¿Qué vas a hacer, Verónica, vas a ser arquitecta!”, me dijo una amiga. Y yo sentía que no! Como que no quería saber nada, y ahí, también jugando, empecé a zapar. De esas zapadas salieron cuatro canciones. Las fuimos a grabar a un estudio, los Estudios Aguilar, y ahí mismo, en ese demo, obtuvimos un contrato discográfico para grabar el primer disco, que uno dice “ay, tengo un contrato discográfico, qué suerte”, y la realidad es que no, primero porque nos metimos en un baile para el que tal vez no estábamos preparados, pero fueron como dos años de preparar un disco, que se llamó Solo azul. Primero hicimos todas las canciones con Javi, primero zapando, y después terminó producido, como que lo llevaron hacia un lugar electrónico, una serie de cosas que fueron pasando donde yo aprendí un montón, hasta de lo que no me gustó.
Una vez, fui sola con una canción de ese disco a un programa de Badía, y en su programa había una banda que tocaba, se aprendían los temas y tocaban. Cuando la banda agarró el disco que habían producido electrónicamente, yo no estaba muy de acuerdo pero bueno, me llevaron para ese lado, cuando ellos lo agarraron y lo tocaron en ritmo funky, mi exsocio, que se había ido porque no le había gustado toda esa situación, me dijo “ve, así era!”.
Ahí me pude dar el gusto de cantar esas canciones como habían sido originalmente ideadas. Después de eso, cuando se cortó, esa experiencia me sirvió para estar sola, para presentar ese disco y darme una banda con dos bailarinas. Estuvo bueno porque salimos de esos temas que yo había hecho y ahí empezó mi carrera como laburante dentro de la música, donde hacía shows con covers de soul, de hip-hop, bailando y cantando, coreografiado, con vestuario, y estaba bueno porque era como un juego de nenas donde armábamos la ropa para tal tema, nos cambiábamos… para un show de 7 temas, nos cambiábamos tres veces de ropa, con cotillón, estaban buenísimo los shows, y eso me sirvió también porque ahí fue donde mi voz adquirió otra fuerza, porque empecé a cantar arriba de Aretha Franklin, Ella Fitzgerald, Billy Hollyday, Madonna, y tenía que cantar a full, bien explosiva.





13 de noviembre de 2012

Escriben los psicoanalistas: "Las Cartas de Van Gogh y el Seminario de la Ética de Lacan", por Tomás Hoffmann

Hace casi 25 años, leyendo por primera vez el 'Seminario de la Ética del Psicoanálisis' de Jacques Lacan me vi impulsado a escribir esto, a partir de allí y de lo que me habían conmocionado la obra y las cartas de Vincent Van Gogh a su hermano Theo, esto. Releyéndolo no quise cambiar ni una coma; pues creo que se sostiene.

Los subrayados fueron míos. 


Tomás Hoffmann

Las Cartas de Van Gogh y el Seminario de la Ética de Lacan

Tal vez fue por el amor que Jo Bonger tenía por el amor que su marido, Theo Van Gogh, le profesó a su hermano Vincent, que se ocupó no sólo de no destruir la obra del pintor – como muchos se lo aconsejaban - sino también de exponerla y además publicar – esto 24 años después de se muerte – sus cartas. Pero esto es otro comienzo.
Comencemos por un final: El 27-7-1890 Vincent Van Gogh se disparaba un tiro en el pecho y moría, tres días más tarde, acompañado de su hermano. Este relata que Vincent le decía: “No llores, lo hice por el bien de todos”, “quisiera morir ahora”. Llevaba consigo la carta que no llegó a despachar, por correo. Vincent escribía a su hermano Theo (652) : “Y bien; mi trabajo; arriesgo mi vida en él y mi razón se ha hundido a medias (...)
(en un momento en que las cosas están muy tensas entre marchands de cuadros de artistas muertos y de artistas vivos) ; que yo sepa, tú no figuras entre los marchands de hombres y puedes tomar partido actuando con humanidad; pero, ¿qué quieres?...” Vincent moría a los 37 años de edad, Theo, 6 meses más tarde, a los 33. Poco tiempo antes, desde el asilo de Saint-Rémy donde se había autointernado Van Gogh escribía, tras recibir una carta de su cuñada anunciándole su embarazo y que esperaban un hijo varón al cual llamarían Vincent, (604) : “trabajo como un verdadero poseído, más que nunca; creo que esto contribuirá a curarme. Tal vez me suceda lo que dijo Delacroix : ‘He encontrado la pintura cuando ya no tenía dientes ni aliento’... Trabajo en una o dos telas no demasiado malas; un segador, será para la exposición de los Veintistas si se acuerdan de mi en el momento dado , aunque para mí sería lo mismo, sino preferible que me olviden (...) en ese segador vi la imagen de la muerte, el motivo era hermoso y simple (...) en esta muerte no había nada triste, todo sucedía a plena luz, con un sol que inundaba todo con una luz de oro fino.”

Dejaba tras de sí más de 800 pinturas, 1700 dibujos y 800 cartas y, aquí y allá, varios que, a raíz de un encuentro, se interesaban por alguna causa por su obra. Se plantea la cuestión acerca del motivo por el cual no fue abolido del campo de los deseos y los museos como lo fue en vida. ¿Habrá sido por el hecho de que algunos habrán sido más sensibles a cierta dimensión trágica?, y con ello a lo que Lacan, en su comentario sobre Antígona –advirtiendo que no es de su exclusividad- denomina: “la posición, la suerte de una vida que se confundirá con una muerte segura, muerte vivida de manera anticipada, muerte insinuándose en la vida, vida insinuándose en la muerte (...) la zona así definida tiene un efecto singular en el efecto de la tragedia : en su atravesamiento el rayo del deseo a la vez se refleja y se refracta, culminando en el efecto más profundo de lo bello sobre el deseo (...), que parece desdoblarlo allí donde prosigue su ruta.”

Prosigue su ruta, tal vez no la ‘carretera principal’ en el caso de Van Gogh, a pesar de que, en las distintas traducciones de sus cartas, no hayamos encontrado (salvo una indicación acerca de ‘errores de construcción y puntuación’ en algunas de sus frases en francés) lo que podríamos calificar de trastornos del lenguaje; ni momentos francos de desencadenamiento; mucho menos alguna estabilización delirante al estilo de ‘ser la mujer de Dios’ o ‘El pintor del futuro’; sino textualmente “ser un pequeño eslabón en la cadena de sucesivas generaciones de pintores”. No deja de llamar la atención el hecho de que los distintos psiquiatras que lo atendieron en vida vacilen acerca del diagnóstico, que Humberto Nágera hable de psicosis pero poniendo de relieve mecanismos neuróticos, que Karl Jaspers ponga honestamente en duda su diagnóstico de esquizofrenia y que Colette Soler lo ubique dentro de una serie de psicóticos ilustres junto a Joyce y a Rosseau. Hace pocos años se determinó que Van Gogh padecía del sindrome de Meniére (enfermedad del oído interno con vértigos, a veces paroxísticos, y trastornos de la audición). ¿Y?:

Volvamos al Seminario de la Ética de Lacan donde retoma y enfatiza los aspectos fundamentales de la ética del análisis. Dice : “Implica, hablando estrictamente la dimensión que se expresa en lo que se llama la experiencia trágica de la vida...” (implica) “elegir cómo patrón de medida la relación de la acción con el deseo que lo habita (...), digamos que la relación de la acción con el deseo la habita en la dimensión trágica se ejerce en sentido de un triunfo de la muerte –más precisamente del ser para la muerte -, formulada en el caso de Edipo en la maldición asumida, consentida.”

Algunos datos. El 30-3-1852 nace muerto el primogénito del reverendo Theodorus Van Gogh y su esposa. Es llamado Vincent Willem Van Gogh; la lápida que lleva su nombre se encuentra en el cementerio adyacente a la iglesia donde su padre predica. Exactamente un año más tarde, el 30-3-1853 nace el 2. hijo del matrimonio; es llamado Vincent Willem Van Gogh y se encontrará todos los domingos de muchos años de su vida con la lápida que lleva su nombre.

Algunos fragmentos de cartas de Van Gogh a su hermano; algunos datos: Carta 106: ... “desayuné un trozo de pan seco y cerveza: es un medio que Dickens recomienda a los que están a punto de suicidarse para alejarlos durante un tiempo todavía de su proyecto.”
Mientras tanto Van Gogh retoma una y otra vez la cuestión que lo desgarra: cuál podría ser su manera de ser útil en el mundo, concluyendo que debería hallar un lugar y un oficio al cual consagrarse enteramente, con amor, eligiendo así el de predicador.
Carta 126: ... “Por las tinieblas hacia la luz (...). Es en el cementerio donde prefiero tomar la palabra, porque todos hollamos el mismo suelo y allí nos damos cuenta.”

Se instala en una zona minera de Bélgica, cede su vivienda, su cama, su ropa, su comida a los mineros enfermos; le retiran su nombramiento debido a su ‘excesiva pasión’. Escriba a Theo. Carta 133: “Soy un hombre de pasiones, capaz de hacer cosas más o menos insensatas de las cuales me arrepiento a medias (...), tengo una pasión irresistible por los libros y nostalgia por la pintura y tengo necesidad de comer mi pan (...). Mi tormento no es otro que éste: ¿para qué podría yo servir? ¿cómo ser útil? ¿cómo saber más? (...) me digo que alguien lo ha escrito en un libro o hecho en un cuadro (...) pero me siento prisionero de no sé qué jaula horrible sin saber qué es lo que me encierra... tú sabes como puede desaparecer la prisión: en base a un afecto profundo, serio; amar..., eso abre la prisión por un encanto muy poderoso. El que no tiene esto permanece en la muerte.”
Un mes más tarde Van Gogh se ha volcado de lleno al dibujo. Su correspondencia con Theo se centra en reflexiones acerca del arte, sus progresos personales, sus tropiezos, sus amores y desengaños.
Carta 233: “El arte es un combate; en el arte es necesario jugarse el pellejo.”
Carta 237: “No apruebo los principios ni los considero dignos si no se traduce en actos (...). Lo sublime no es un efecto del azar, hay que quererlo realmente... decidir si, en el punto de partida los actos deben conducir al hombre a sus principios o los principios a los actos, es tan indecidible como lo del huevo y la gallina.”
Carta 256: “Cuando se es pintor uno debe abstenerse a querer ser otra cosa en la sociedad que pintor, haciendo abstracción de todas las ambiciones sociales.”
Carta 310: “Prefiero tener algunos años de esta existencia que muchos años soñando con eso y postergándolo siempre; dar la vida por algo (...), creo poder concluir que mi cuerpo aguantará bien durante algunos años, de 6 a 10 años.” (escrito 7 años antes de su muerte).
No abjurará de esta posición, será inflexible; así se verá arrastrado en más de una ocasión, no sin gran dolor, a bordear y concretar la ruptura con Theo, su único interlocutor y sostén económico, cuando éste intente darle ‘buenos’ consejos acerca de cómo conducirse en la vida: así se precipitará la ruptura con Gauguin y con ella, el derrumbe de su proyecto de formar una pequeña sociedad de pintores, derrumbe que lo arrastrará en su caída final.
Lacan. La Ética del psicoanálisis; “¿qué es el deseo?, sólo puede recordarles que realizar su deseo se plantea siempre desde una perspectiva de condición absoluta.” ¿Qué implica esto?: que en el deseo como condición absoluta se produce un desasimiento, una separación del Otro de la demanda. Van Gogh: “el segador será para los Veintistas si se acuerdan de mí, aunque para mí sería lo mismo, sino preferible, que me olviden.”

Mientras tanto; Van Gogh y la sublimación.
Lacan retoma a Freud: “la sublimación es la satisfacción de la tendencia en el cambio de su objeto –por la articulación significante- sin represión; en ésta definición está implícito que el deseo no es más que la metonimia del discurso de la demanda.” Lacan da un ejemplo: “Hay de comer...el libro”. Van Gogh. “Tengo pasión por los libros, nostalgia por la pintura y... necesidad de comer mi pan.”
Este ‘sin represión’ es, más allá de cierto esclarecimiento brindado por el énfasis puesto en la metonimia, lo más enigmático y problemático. Lacan, en su crítica de Bernfeld, no sólo pone de manifiesto que, a su entender, no se trata de una transferencia de libido objetal a los Ichziele, sino que además lo crítica en tanto que Bernfeld “sólo llega a captar la sublimación en tanto correlato de la represión.”
Lacan lee a Freud: “Introducir como primordial la función del padre –a partir del mito de Tótem y Tabú, el Nombre del Padre en su función significante- representa una sublimación.”
Que el destino de esta misteriosa sublimación sea, en última instancia, actuar en la represión no es la paradoja menos llamativa. (Si bien se podría aducir que el Nombre del Padre como sublimación es ‘en el mito’ ¿por qué no pensar qué el mismo puede –o no- recrearse en cada cual?). Si así fuese ¿qué hace que el padre asesino-asesinado del mito se transmute en Nombre-del-Padre?. Freud dice: ambivalencia; amor-odio. Si, gracias a las precisiones de Lacan, sabemos a qué conduce el amor-odio del narcisismo, debemos concluir que nada sublime podrá encontrarse a su salida; para que una mítica ininterrumpida sucesión de asesino-asesinado se detenga en algún punto, debe, en algún momento, surgir algo distinto, enigmático, en el amor al padre. En la ‘Ética’ Lacan afirma que el amor cortés es el paradigma de la sublimación. Es ‘otra Cosa’; ya no el Padre, sino la Dama, la que es elevada por un amor, cortés, el cual se resiste por todos lados a ser encuadrado dentro de las categorías del amor-odio narcisísticos.

Van Gogh. Carta 218: “... ¿Qué soy yo a los ojos de la gente?. Una nulidad, un hombre desagradable, alguien que no tiene situación social ni la tendrá jamás; en fin, un poco menos que nada. Bien, supongamos que sea exactamente así; entonces quiero mostrar por medio de mi obra lo que hay en el corazón de esta nulidad, de este excéntrico. Esa es mi ambición y se inspira menos del rencor que del amor (...) en la casa más pobre, en el rincón más pobre veo cuadros, dibujos (...) quisiera hacerlos de modo tal que golpeen a ciertas personas. ‘Sorrow’ –un dibujo- es un pequeño comienzo, quisiera expresar un profundo dolor.”

Más allá del eventual ‘hacer(se)’ ver, mostrando lo que hay en el corazón de una nulidad, golpe a golpe, cuadro a cuadro ..., tal vez un intento de cierre de un circuito pulsional apuntando, como Lacan lo subraya en su Seminario XI, a la causación de ‘un nuevo sujeto’; querríamos subrayar esta ‘ambición que se inspira menos del rencor que del amor’; ese no-todo amor a ciertas personas, que luego se mudará a ‘amor al arte’, aunque, para él, el arte sea no Todo del amor y lo lleve a la amargura de haberlo hecho perder el ‘verdadero’ amor(en relación a una mujer). Extraña posición excéntrica, que, dentro de las coordenadas de la tragedia, debe haber contribuido a elevar una obra a una belleza sublime que apenas logra disimular el horror.
Vincent Willem van Gogh, tal vez su máxima ambición haya sido la de des-hacerse de un nombre –transmutándolo en color (llegó a ‘firmar’ un cuadro de rojo porque necesitaba contrastar el verde) o no ‘firmando’ muchas obras para que fuesen reconocidas ‘a simple vista’- paradójicamente terminó siendo nombrado, y será por un tiempo recordado, como el primer pintor expresionista.

Tomás M. Hoffmann