30 de diciembre de 2011

Balance 2011: última entrega

Con el post de hoy, terminamos esta larga recorrida que nos llevó a recordar todas y cada una de las entrevistas que Cita en las Diagonales presentó en su primer semestre de vida. Primero que nada, un breve repaso por cuáles fueron los post anteriores:

"El nacimiento de las vocaciones". Doce niños, una sola búsqueda: encontrar en la niñez las raíces de las vocaciones futuras de las personas. Dividimos esta serie en tres partes:
Parte 1: hasta 6 años
Parte 2: 7 años de edad
Parte 3: hasta 11 años

"La música como vocación". Trece entrevistas a músicos y cantautores. Incluye a algunos nombres muy reconocidos, como Juana Molina, Miguel Ángel Estrella y Micaela Farías Gómez.
Parte 1: del ciclo de entrevistas "Puertas y Puertos"
Parte 2: las mujeres y la música
Parte 3: los integrantes de Cuartoelemento

"Puertas y Puertos: el antecedente de Cita en las Diagonales". Cuatro entrevistas que se suman a las cinco presentadas en la primera parte de "La música como vocación". Aquí también encontramos unos cuantos nombres muy conocidos.
Única entrega: Eduardo Galeano, Juan Carlos Gené, Maximiliano Guerra y Verónica Oddó Parraguez

"Personalidades en Cita en las Diagonales". Ocho entrevistas realizadas a distintas personalidades del arte, la cultura y la ciencia.
Parte 1: Mike Amigorena, Esmeralda Mitre, Paloma Fabrykant y Marcos Xcella
Parte 2 (en este post): Víctor Penchaszadeh, Martina Gusmán, María Gracia Subercaseaux y Ana María Shua


Ana María Shua


"Mi vocación nació conmigo. Mis recuerdos más antiguos son recuerdos de letras".
"me fascinaba el tema de la escritura. Yo le escribía cartas a la cigüeña mientras mi mamá estaba embarazada de mi hermano. ¡Me parecía ilógico e incomprensible que mi mamá no pudiese entender lo que yo escribía, mis garabatos! ¡Si yo sabía perfectamente qué le escribía!".
"La vocación por la literatura fue directa, pura clara".


Martina Gusmán




"Fue súper fuerte para mí tener que entrevistarme con las chicas de los penales. El personaje de Julia recoge, de alguna manera, pequeñas partes de sus historias personales. Tuve que enfrentarme al tema de qué significa la falta de libertad"."Me analizo actualmente. La primera vez que me analicé fue luego de la separación de mis padres, a los 11 años. Fue una separación muy armoniosa".
"actualmente, para mí la terapia funciona como una reflexión, un autoconocimiento".


María Gracia Subercaseaux



"Me pasaba el día encerrada en una pieza, desnuda sacando fotos, sin ver la imagen".
"Me encontré, supe de qué estaba hecha, me vi; se me acabó la necesidad de que otros me vieran". 
"A los pocos días de fallecer mi hermano, llegaron a casa unas fotografías que lo mostraban a pocos días antes de su muerte. Esto me puso en contacto con la muerte y con la memoria. Después que murió mi hermano nacieron mis hijos y yo pensaba: si no tuviese esta imágenes ¿cómo les explico que tuve un hermano?”.


Víctor Penchaszadeh




"El 19 de diciembre de 1975 un comando armado intentó secuestrarme en su consultorio de avenida Callao, a metros de Santa Fe, en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires. Luego de dos horas de golpes e interrogatorios, tres matones me bajaron hasta la calle con una mordaza en la boca, los ojos vendados y las manos atadas atrás. Y así y todo no pudieron llevarme".

28 de diciembre de 2011

Escriben los analizantes: Norma Raggi

Norma Raggi es la cuarta analizante que escribe para nuestra sección "Escriben los analizantes" de nuestra revista Cita en las Diagonales. Aquí compartimos con ustedes sus ideas.

Escritos en el tiempo

  1. En Mar del Plata en mi infancia, creaba obras teatrales a partir de las letras de las canciones para niños; una vez por año, para el día de la madre, convertía una o más historias relatadas en las canciones en obras teatrales, que interpretaban todos los chicos del barrio, mientras preguntaba al mar y a la vida, qué futuro nos esperaba a la raza humana y a la concreción de mis propios sueños. La profesora de literatura de tercer año de la secundaria me dijo que veía en mí una escritora, mientras me prestaba libros y leía con mucha atención mis escritos. Luego comencé a frecuentar una pequeña librería en una galería de Mar del Plata, donde el librero me daba a conocer música y autores, muchas veces en préstamo, y siempre que estuviera, porque constantemente lo llevaban preso por razones políticas. 
  1. A los 16 años comencé un curso intensivo de teatro, mientras interpretábamos obras de teatro por radio con los amigos de la escuela secundaria. Trabajar en teatro desde joven me dio el ejercicio de defender lo que me gustaba, ya que en esa época se veía mal que alguien tan joven hiciera algo “tan riesgoso moralmente”. Tal vez por descubrir la falacia en esas opiniones pude amar el teatro y estudiarlo y actuar apasionadamente, hasta que, ya en Buenos Aires para estudiar, comenzaron las persecuciones y la clausura de teatros independientes, donde yo ya había encontrado mi lugar. También entré a la Sociedad Argentina de Escritores, en Mar del Plata, donde lo que me desalentó fue el gran aplauso que dieron a una larga poesía que había escrito, una mirada sobre la injusticia social, y me di cuenta que nos alentábamos grupalmente, y que yo sólo buscaba crecer como escritora, y no una falsa o no, aprobación. 
  1. Sólo cuando ya habían pasado situaciones atroces en mi vida, y entre la vida y la muerte elegí la vida aunque con la promesa de que sería breve, para ello busqué mi principales herramientas de donde aferrarme: el cine, la literatura, el amor. Al teatro no pude regresar: cuando tuve mis tremendos duelos, no pude siquiera ir a ver teatro, por la emoción enorme frente al actor, frente a algo tan vital, la vida tan en riesgo. Sin embargo, ya no pensaba en volver al arte hacia afuera sino sólo como herramienta para afrontar cada día. En los peores años, escribía fervorosamente durante horas en las noches, cuando mis hijos ya dormían, escritos que nunca leí y que destruía sistemáticamente. Luego, elegí  cursar con Ricardo Piglia, a quien conocía desde la primera juventud, sabiendo que nuestro enfoque de la vida corría sobre los mismos ejes de mirada a la historia, al compromiso con lo social. La dificultad para mantener un hogar con hijos, sin padre y donde el estado estaba ausente, agregado a la prohibición y cierre de las carreras universitarias que cursaba, dos veces: Sociología y Estadística aplicada a Salud Pública, donde el símbolo es, para mí, las patas de los caballos de la policía persiguiéndonos, a los estudiantes, hasta hundirnos en los túneles del subte [o no llegar]. 
  1. A la escritura le doy el valor de la búsqueda. La búsqueda de la verdad, de los vericuetos que no aparecerían si no comenzara ingenuamente a dejar correr la tinta sobre la página en blanco, por decirlo románticamente. Le doy el valor de autenticidad en los días de desorientación. El valor de mejorar como ser humano por caminar en ese terreno de verdad y humildad. Esencialmente, le doy el valor de lo mejor de mí, con una pequeña esperanza de compartir, de vez en cuando, esos momentos de felicidad y oscuridad y luz, con los lectores. Considero a la escritura como el cristal, o el amor, algo frágil y fuerte, que necesita de toda nuestra honestidad, entrega y de nuestra libertad. 
  1. De mi escritura espero ver surgir el mundo en que vivo, la palidez de la piel de alguien que trata de irradiar fuerza y seguridad, la contradicción entre palabras y actos o entre palabras y trasfondo de esas palabras, donde al desnudarse la motivación aparece una verdad más sustanciosa, más valiosa y rica en matices que lo que los discursos permiten ver. Espero ver lo que no viví, compartir mi vida con personas de otros tiempos, buscando entender sus motivos para actuar, buscando compartir sus momentos íntimos en la más leve forma de intervención, sin exponer el cuerpo, esa máquina que me lleva y me trae cansada e incansablemente por este mundo enorme. 
  1. Dado que en los últimos años me gané la vida como traductora, en medio de ese ejercicio de representar palabras ajenas, me resulta muy difícil realizar lo mío. Como quien se queda pegado a una pantalla, mirando pasivamente, así siento la traducción respecto de la escritura, aunque mis amigos digan que en mis traducciones encuentran a la escritora. 
  1. Mi escritura comenzó a insertarse en un contexto formal a partir del análisis, donde esa búsqueda era como un faro y un ancla que me permitía acceder a un lugar vital. Esa integración me dio alegría profesional. Un pequeño libro que escribí, “Conversación con Esebé”,  me acercó a una juventud universitaria, sobre todo, como si mi búsqueda fuera la búsqueda que atravesaban ellos en esa etapa de su vida. Tengo recuerdos felices de esos momentos, y la sorpresa de ver adquirir vida propia a mis poesías, convertidas en canciones que a veces yo reconocía y a veces no, como atestiguando la vida propia e independiente de cada obra de arte. Del mismo modo, a la alegría de conseguir un trabajo a mi gusto, como son las traducciones de guiones o series de TV o películas, se contrapuso el darme cuenta de que si traducía, no escribía mis propias ficciones. 
  1. No pertenezco al mundo literario, soy una desconocida que ha roto el 99,9% de sus escritos, con un par de momentos públicos y un par de premios conseguidos por, en momentos de total aislamiento, haber hecho llegar mis textos a algún concurso. Un recuerdo que me representa: Una noche y día y día y noche, escribiendo y borrando y llorando y riendo sobre las páginas, obtuve un cuento de cinco páginas que di por terminado, y me enteré de un concurso, de El rincón de la Cultura, un programa de radio y TV, y le pedí a Greta que me acompañara a presentarlo. Cuando llegamos, caminando, en la última media hora del plazo de entrega, nos prohibieron la entrada, “los perros no”, dijeron, entonces mi Gretita y yo nos miramos, fracasando, pero ella siempre tenía luz y sonrisa en su mirada, entonces volví y le entregué el texto al policía de guardia, y le pedí que lo entregara él, y nos fuimos; yo contenta por la misión cumplida. Fue una alegría cuando me avisaron que había sido seleccionado; un reconocimiento y una entrevista de Silvia Hopenhayn. Mi relación con la literatura es muy fronteriza. Tener escritos a los que no hago salir al mundo, me hace sentir culpable, como madre que no protege a sus hijos. 
Tuve y tengo, amigos queridos escritores. Desde escritores formales, reconocidos, hasta un solitario de café, afiebrado en el mundo del exceso de palabras. Y en un lugar diferente, emocionado, a Antonio di Benedetto, quien al volver de su retiro en Washington, pasó por mi vida ya cuando su vida había sido devastada por las torturas y la prisión. De él me quedó su mirada, como una luz ardiendo en la noche.


Desde que me fui

Desde que me fui, me fui también de mí.

Eso dije, y volví a decirlo, y seguí diciéndolo, pero no sabía cómo reencontrarme.

No hay manera de recencontrarse si uno está dividido, dijo la sombra.

Miré a la sombra, pensé que se parecía a mí, pero  no estaba segura

¿y si era la sombra de mi otra mitad?
¿y si era la sombra de mi juventud?
¿acaso no me pareció que bailaba?

Tiesa como trapo reseco,
resistí y
le di otra oportunidad:

A ver, sombra, si fueras la misma que soy yo,
si tuvieras ganas como tengo yo
de bailar y no pudieras porque estás pesada,
porque te pesa el agua de los ríos de vida estancados
que no supiste dejar fluir,

¿podrías, podrías bailar?

La sombra se deshizo de mí y con unas volteretas tintinó su satisfacción.

Esa no soy yo, le dije, triste.
La sombra se encorvó, se oscureció.
Temí que todo oscureciera a su alrededor.
Le sonreí.

No hubo respuesta.
Nada.
Quieta.
Eché a andar.
Me sentía liviana, como si hubiera perdido una carga.
El sol, sobre mi cabeza,
la sombra, escondida dentro mío,
seguimos andando,
leves,
tal vez.


Puertas y Puertos: el antecedente de Cita en las Diagonales

Un capítulo fundamental en este balance de los primeros meses de vida de Cita en las Diagonales es el recorrido por las entrevistas que formaron parte de Puertas y Puertos. Para quienes no conozcan aquel ciclo televisivo que se transmitió por Canal 7, aquí les dejamos un link con todos los detalles.

Estas entrevistas fueron las primeras en formar parte de la revista audiovisual. Tanto aquel programa como la revista son respuesta a una misma curiosidad: el nacimiento de las vocaciones de cada entrevistado, sus porqués, las relaciones que las mismas mantienen con sus vivencias infantiles.

Recorremos entonces las últimas cuatro entrevistas que nos faltaba recordar de este ciclo.



Eduargo Galeano


"Escribir no me resulta fácil. Me cuesta mucho. Nadie me lo cree. Sucede porque yo intento tener un lenguaje único: yo intento no ser como esos seres que tienen distintos lenguajes según la tarea que desarrollan. Algunos contienen un elenco dentro suyo; yo intento ser siempre yo mismo cuando hablo, cuando escribo, cuando vivo".
"Llevo adelante una tarea muy trabajosa que es la de buscar que el texto solo tenga las palabras que valen la pena, que son las palabras nacidas de la necesidad de decir. Es un proceso doloroso".


Maximiliano Guerra


"Cuando era chiquito, con mi hermana, dormíamos en un sofá cama en un departamento muy pequeño donde vivíamos con  mi familia. Yo dormía en una camita que se sacaba de abajo de ese sofá. Al sacarla, la mitad quedaba debajo del piano de mi padre. Por lo tanto, la música siempre estuvo en mí, antes de nacer".
"Era muy inquieto, saltaba por todos lados, rompía todo lo que había por el camino. Un día que mi madre me va a buscar después de un partido de fútbol, descubro este espacio cuadrado, enorme, con un piano y toda esta gente saltando por la música. Y quedé fascinado. Tenía todo lo que me interesaba en el momento: la musculatura, el movimiento y algo agresivo del fútbol, junto con la música del piano, que es el piano de mi familia, de mi sangre. Y así fue como quise probar esa cosa, sin saber que se trataba de mi vocación".


Juan Carlos Gené


"Mis juegos de infancia eran por general de personajes. Yo encarnaba personajes. Esto era bastante difícil de compartir, porque no todos los chicos podían jugar con la misma seriedad que yo lo hacía".
"Yo necesitaba que alguien siguiera mi fantasía tal cual como yo la vivía, ¡cosa que era imposible!".
"Yo siempre busco un paraíso perdido".

Verónica Oddó Parraguez


"Recuerdo que pedí permiso para ir al baño y haber salido al patio en un momento que no era recreo. Me pareció hermoso ver todo ese patio de unas dimensiones enormes. Cuando estaba en el baño, me acuerdo que escuché un piano afuera de la escuela. Me agaché a ver mientras escuchaba esta música, y cada tanto pasaba un angelito moviendo los brazos. Me debo haber quedado pegada ahí un rato largo porque vinieron a buscarme. Al poco tiempo, yo estaba en este cielo, con esta profesora, aprendiendo danza".

27 de diciembre de 2011

La música como vocación (3 de 3): Cuartoelemento

Cita en las Diagonales está repasando todas y cada una de las entrevistas que presentó al público en este primer año de vida. Los cuatro integrantes del grupo Cuartoelemento respondieron las preguntas de Tomás y Susana Hoffmann, analizaron el nacimiento de sus vocaciones y contaron decenas de anécdotas ligadas a sus primeros contactos con la música.


"Mono" Izarrualde, flauta traversa- Parte 1


"Mono" Izarrualde- Parte 2


"Desde chiquito yo recuerdo de ir a los bailes del barrio, los bailes del carnaval, donde iban las grandes orquestas, y mis viejos iban a bailar. Mientras tanto, yo jugaba con los otros chicos y escuchaba a aquellos grandes cantores sin prestarles mucha atención, pero era imposible que eso no se me fuera grabando en la mente. La música, si algo tiene, es que es una entradora tremenda: entra por la sangre". 
"Me hacían cantar en las fiestas, en las reuniones, en los cumpleaños de 15, después. Se usaba en aquella época; ahora, la música es otra".
"Me buscaron de una orquesta. Sería toda una atracción tener un pibe en el escenario. Seguramente a mi viejo le gustó, porque aparecí en el escenario sin saber cómo, con  una orquesta típica".
"Yo, la voz, la pongo en  el instrumento. La flauta traversa es una prolongación de mi voz".
"cuando ingresé al conservatorio, a los 9 años, me incliné por el piano o la guitarra, pero esos instrumentos ya estaban cubiertos. Un profesor me sugirió usar otro instrumento. Fijate en la flauta, me dijo uno de ellos".
"Saliendo del conservatorio escucho un sonido que relacioné con el tango; no el tango cantado sino en el instrumental. Fui a ver de dónde venía ese sonido, de qué aula. Cuando la encontré, me quedé estacionado en la puerta. Era una flauta traversa. Tuve un enamoramiento repentino. Ese fue el comienzo de esta historia, y mirá qué loco: nunca la abandoné".


Horacio López, percusión


"A los 14 años, en un recreo, nos juntamos con  amigos y decidimos hacer un cuarteto tipo Beatles. Uno dijo que tocaba la primera guitarra, otro la segunda, otro el bajo y yo dije la batería".
"Me echaron de dos colegios a los 14 años y mi viejo me mandó a trabajar. Había un tornero que tocaba la guitarra y era como mi ídolo. Le dije que tocaba la batería y durante un año y pico mentí que tocaba  la batería. Yo inventé todo".
"Estuve dos años mintiendo que era baterista, ¡así que no sé si no tuve que estudiar batería para cubrir esa mentira!".
"Nunca me propuse ser músico profesional".


Matías González, guitarra


"La guitarra ejerce un vínculo".
"Creo en la actitud grupal y creo en la independencia en los grupos. Creo también en la autogestión. Para mí es muy importante, porque sino, para mí, tocar era un trabajo. Era como estar en una  fábrica, era obedecer".
"Me defino como autodidacta porque nunca tuve un trabajo técnico ni sobre el instrumento ni sobre armonía, contrapunto... Pero siempre fui muy curioso".


Néstor Gómez, guitarra


"Me cuesta recordar cómo me encontré por primera vez con la guitarrra pues siempre estuvo en el paisaje de mi infancia. No recuerdo haber tomado la decisión de tocar la guitarra: era uno de mis juguetes".
"La guitarra para mí es como un brazo".
"Mi vínculo con la música parte de la curiosidad de entender cómo  funciona. Me gusta ver cómo y por qué funcionan las cosas. También me gusta mucho la docencia. A los 13, ya era profesor de guitarra clásica. Traduzco esa curiosidad y esa vocación en textos que aplico en mis alumnos".
"A los 20 descubrí el jazz, y allí, la forma musical que permite el juego, una expresión genuina en estado presente. Pero para llegar a ese diálogo, hay que tomar riesgos".

26 de diciembre de 2011

La música como vocación (2 de 3): las mujeres y la música

Tres mujeres, tres vocaciones musicales.

La consigna de esta revisión de todo lo producido por Cita en las Diagonales durante sus primeros meses de vida desemboca ahora en tres entrevistas a mujeres cuyas vidas están íntimamente ligadas a la música.

En el post anterior, recorrimos las primeras entrevistas de Tomás y Susana Hoffmann en el ciclo televisivo "Puertas y Puertos". También les dejamos el enlace a la publicación siguiente.

Los invitamos a conocer en detalle la vocación de estas tres mujeres.


Micaela Farías Gómez


"Sobre la música, tengo recuerdos, de más pequeña, de los cumpleaños. Sobre todo el de mi papá, en el que llegaban muchos músicos, muchos bailarines, actores... , yo quedaba muy impactada".
"Yo era bastante silenciosa en esas reuniones".
"Tuve muchos procesos de des-identificación con la música, de realmente querer alejarme de eso. Durante toda mi adolescencia, yo quise hacer prácticamente todo lo contrario. No quería con la música; necesitaba separarme, despegarme. era muy fuerte para mí la figura de mi papá. Pero siempre pasaba algo que me hacía volver a cantar".
"Me empecé a sentir que cantar era el momento más brillante de mí, el que más placer me daba".
"Descubro el flamenco a los 17 años y siento que me salvó la vida; me salvó de la adolescencia traumática".


Aline Meyer


Primer video de Aline: canta una canción togolesa llamada "Zelie" y una parte de una canción Zulú llamada "Quédate contento, corazón mío".


Aline Meyer- entrevista


"Mi amor por la música surgió desde que nací; siempre estaba al ladito del combinado. De chiquita, componía naturalmente en 7 tiempos o en 5 tiempos".
"...buscaba esas sonoridades que ponían en música lo que sentía que eran mis visiones internas. Yo pintaba cuadros muy abstractos".
"Se dio que empecé a estudiar guitarra clásica cuando quería tocar acordes, rock...".
"También se dio que, como me fui a marzo en catequesis, mi madre quería que yo colaborara en el coro de la iglesia".


Laura Dayan


"De chiquita, mi ídola era María Elena Walsh. Siempre me gustó todo lo artístico: bailar, cantar... Era la payasa de la familia, en el colegio lo mismo. Todo lo que era matemática, historia, me costaba mucho".
"Siento el arte desde muy chiquita".
"La música era más fuerte que las dos carreras que cursé: lo entendí cuando estaba terminando una de ellas. "Yo quería darle todo a la música".
"El cuerpo me pedía música. Yo estaba con una amiga en mi casa y me puse a lavar platos, y se ve que estaba tarareando... y ella me dice bajá un poco la voz que tu mamá está descansando. Y tuvo que venir una segunda vez porque yo seguía, inconscientemente, cantando. Yo nunca me di cuenta de lo que estaba pasando. No lo hice a propósito: salió. Ahí entendí que la música me nacía sola, era real".
"No pienso la melodía, nace".

Pueden ingresar a su espacio en http://www.myspace.com/lauradayan.


22 de diciembre de 2011

La música como vocación (1 de 3): ciclo de entrevistas "Puertas y Puertos"

Años antes de dar a conocer la revista audiovisual de psicología y cultura Cita en las Diagonales, Tomás y Susana Hoffmann lograron que Canal 7 se interesara en uno de sus proyectos y los contratara para llevar adelante "Puertas y Puertos", una ciclo de entrevistas.

"Puertas y Puertos" consistía en un programa mensual de entrevistas a personalidades destacadas de la cultura, donde los entrevistadores indagaban en los porqués de las vocaciones de sus entrevistados y les brindaban una libertad poco usual en la TV para que profundizaran en sus razones, deseos y pasiones. El detalle de todos los entrevistados en este ciclo puede verse aquí. La calidad de la propuesta les valió a los entrevistasdores varias repercusiones en la prensa local.

(Página/12, 22 de julio de 2005)

Cinco de las entrevistas que formaron parte de aquel ciclo giraban en torno a la vocación musical -una relación que no necesariamente surgió desde lo estrictamente musical, sino también como una respuesta a necesidad social. Estas entrevistas integran hoy la propuesta de Cita en las Diagonales. La idea de este post de fin de año es recorrer lo mejor de aquellas participaciones. (Segunda parte aquí y tercera parte aquí).


"Tata" Cedrón


"De chico hablaba mal, hablaba con la t. Los chicos del barrio me daban moneditas para que yo dijera malas palabras con la t. La tuta que te tarió".


Roberto Minichillo


"No concibo un artista que no sufra por el sufrimiento de los demás. Sea el arte que sea. Eso lo pienso desde chiquito".
"Mis ídolos han sido Pugliese, Atahualpa Yupanqui, esa clase de gente. Artistas populares".
"Cuando un ritmo no te sale, tenés que cantarlo".
"Me gusta más la murga uruguaya que la argentina, por la influencia africana".
"Si uno no tiene el ritmo integrado al cuerpo y la voz, es muy difícil que después lo tenga en un instrumento. Entonces, por eso juego, pongo a todos mis alumnos en círculo, como si fuera una tribu. Trato de recuperar lo tribal que hemos perdido los blancos occidentales, no solo los argentinos".


Miguel Ángel Estrella


"La voz de los sin voz está muy enraizada en cosas que sembró Perón en nosotros. Él nos dijo en una reunión que mantuvimos: ustedes saben más de lo que pasa en Londres y Madrid que lo que pasa en Bolivia y en Uruguay".
"Apuntamos a un encuentro entre dos mundos".


Rodolfo Mederos


"Cuando yo aprendí a tocar el bandoneón, su música era parte de la música cotidiana. Pensemos en una época en donde no existían estas divisiones perversas entre música para jóvenes y música para viejos, clase alta o clase baja, y toda esta cosa que la industria del espectáculo y sus manipuladores han logrado".
"Cuando tuve por primera vez un bandoneón en mi regazo, lo hice sonar de manera salvaje, porque así es como lo hace el niño: como un juego donde no hay pautas, donde no hay una corchea que vale la mitad de una negra, ese tecnicismo al que uno luego debe someterse".


Juana Molina


"Lo mío fue muy  inconsciente. Yo había intentado ir a clases de teatro y me habían parecido todas un espanto. Me parecía que yo no pertenecía a ese mundo, y entonces me lancé a hacer una cosa que medio que la había heredado de mi familia, con un contenido histriónico, donde siendo chicos jugábamos a imitar avisos y competíamos por ver si había una m un poco más larga o un poco más corta: si era Mmmolico, o era Molico. Estábamos muy atentas a esos detalles. Ya desde entonces imitaba, tenía mucha cancha en eso, hacía personajes".
"La vuelta a mi verdadera vocación se dio de grande, cuando me di cuenta que si no la seguía me iba a morir de depresión".
"Con la música soy mucho más yo. Con actuar, siempre soy otro".

19 de diciembre de 2011

El nacimiento de las vocaciones (1 de 3)

Decidimos encarar una recorrida por todo el material que creamos durante estos primeros meses de vida de Cita en las Diagonales. ¿Qué mejor entonces que empezar con los niños? Durante 2011, entrevistamos a chicos de distintas edades. En este post incluimos a cuatro menores de 6 años.

Disfruten las primeras cuatro entrevistas de nuestro balance 2011. Dejamos también los enlaces a la segunda y la tercera parte de la sección "El nacimiento de las vocaciones".

Sathya, 5 años


"A mí me gusta mucho el arte. Siempre agarro el papel y dibujo todo".
"Querer ser artista es lo mejor para mí".
"Empecé un día que no me acuerdo cuál es".


Jeremías, 5 años


"Quiero ser un superéroe, porque me gusta volar. Al superhéroe también le gusta pelear contra los malos".
"De grande, me gustaría correr rápido porque me gusta ir rápido en patineta, para ir a todos lados".


Simón, 6 años


"Me gusta siempre correr, ir a la escuela y estar siempre con mis amigos".
"Me gustaría ya estar siendo grande y otra cosa es que me gustaría recordar cuando tenía 3 años. Me gustaría saber qué hacía, porque no recuerdo nada".
"Me gustaría ser grande para ser pintor, para pintar todo tipo de cosas".
"También me gustaría ser veterinario o bombero".


Aimar, 6 años


"Me gusta jugar al fútbol, a la mancha, a la Play y a la compu".
"Me pongo el Pinball y no me acuerdo qué otro juego".
"Me gustaría ser bombero. Me gusta apagar el fuego que encendíamos. siempre me gustó ser eso".


13 de diciembre de 2011

"Vocaciones": Dr. Víctor Penchaszadeh. La genética al servicio de la memoria



Primer extracto de la entrevista que le realizamos al Dr. Víctor Penchaszadeh. En el mismo, nos cuenta acerca de cómo logró escapar de un intento de secuestro por parte de la Triple A en 1975.

Para quienes no lo conozcan, el Dr. Víctor Penchaszadeh es médico genetista e intenso colaborador de la causa de las Abuelas de Plaza de Mayo. Incluímos más detalles en este post anterior.

El currículum de este profesional es notable. Penchaszadeh es:

• Médico (UBA); Pediatra; Genetista; Master en Salud Pública (Univ. Johns Hopkins); Cirujano (UCV); Certificación en Bioética y Humanidades médicas (Univ. de Columbia)
• Asesor en Genética e Identidad. Asociación Abuelas de Plaza de Mayo
• Miembro de panel de expertos en Genética Humana de la OMS
• Ex presidente del Comité Asesor de Investigación en Salud; OPS/OMS
• Ex consultor regional de Genética para América Latina y Caribe de la OPS
• Miembro del Consejo Consultivo de la Red Latinoamericana de Bioética. UNESCO.

Los invitamos a disfrutar la entrevista completa en www.citaenlasdiagonales.com.ar.



Escriben los analizantes: Anastasia Baranoff

Conociendo a los creadores de la revista digital Cita en las Diagonales, la visito con cierta frecuencia, leo sus artículos y entrevistas que me dejan pensando… en otras veo reflejado un momento, una elección o un hacer propio…

Ayer haciendo mi tarea voluntaria en Facebook, leí la nota de Tomás, sobre “Donde y porque se relacionan las vocaciones con la salud mental” en la revista digital, inmediatamente me encontré siendo parte de ella! Reconocí mi búsqueda, la leí varias veces y quería compartirles a ustedes lo que descubrí de mí, porque quizás alguno de ustedes, esté en la misma búsqueda y les pueda ser útil mi experiencia.

…” ¿Donde y porque se relacionan las vocaciones con la salud mental?

No es difícil observar y deducir que gran parte de la felicidad de cada una de las personas está dada por la posibilidad de realización en la vida de lo que cada uno más quiere. Esto, sin embargo, no es una decisión sencilla. Es una elección en principio inconsciente y, por ende, una respuesta personal tomada la mayor parte de las veces en circunstancias difíciles, dolorosas o amorosas. Es un arte que se opone a la enfermedad mental, arte que si bien es un tema explorado por la psicología general, no es ésta quien pueda dar respuesta a un tema tan particular como la generación de las vocaciones. El psicoanálisis, justamente como invento y vocación de Freud y de Lacan se insertan en nuestra cultura como una práctica que, según Freud, apunta a restituir la salud en tanto capacidad de amar y trabajar. En el último Encuentro Americano organizado por
la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP) el objeto de investigación del mismo fue: 'La salud para todos; no sin la locura de cada uno' queriendo dejar expuestos su principios de derecho a la salud respetando al máximo la elección, la vocación más singular. Tema inspirado en Lacan.

¿A que dedicar uno su vida? Es una cuestión que no se desprende tanto del talento como de lo que fue un intento de resolución individual de situaciones problemáticas, incluso de enfermedades. Por eso estas elecciones rozan muchas veces lo doloroso; por eso el sufrimiento que acarrean desemboca muchas veces en sufrimientos que derivan en enfermedades mentales. Por eso, muchas veces, el psicoanálisis es necesario para su tratamiento más genuino. Por eso, 'Cita en las diagonales' es una revista de donde Psicoanálisis y Cultura se intersectan en el apasionante mundo de las vocaciones.


Tomás Hoffmann 2011. Director de Cita en las Diagonales.
Cita en las Diagonales: Las vocaciones, Psicoanálisis y Cultura un vínculo saludable. Revista audiovisual de Psicoanálisis y Cultura “…

Como decís Tomás, no es una decisión sencilla, elegir una vocación y si, ahora me doy cuenta que siempre estuvo ahí (mi vocación) como respuesta a las distintas situaciones de mi vida. También me di cuenta que la mayoría de las veces sembré mi vocación en tierras estériles o en arenas movedizas….desvirtuándola y sufriendo por eso.
Crear, embellecer, ayudar con todos mis recursos a otros, compartir, organizar, investigar….los niños, la familia, el hogar, la comunidad….todas y cada una de ellas me producen disfrute al hacerlas y participar en ellas…pero los resultados distaban de hacerme feliz…entonces para qué hacer? necesitaba una respuesta satisfactoria a mi ¿para que?

Les quiero contar un poquito sobre mí… a mis 43 años, nunca sentí tener una vocación, cosa que me hacía bastante infeliz...teniendo muchas habilidades, pudiendo desempeñarme en un montón de disciplinas, teniendo capacidad, compromiso, responsabilidad y oportunidades, nunca las pude llevar a buen puerto. Siempre aparecía el ¿para qué? hacer tal o cuál cosa, si no me llena, no me hace feliz… ¿Hacerlo porque debo? ¿porque me sale bien? ¿para ganar dinero? ¿porque me lo piden? porque otro cree que..? ¿para sentirme útil? ¿para sobrevivir? ¿Al final el sacrificio valió la pena? No.

Los días son interminables, tachar del calendario uff! un día menos, no dan ganas de mañanas....Mis relaciones familiares, de pareja, sociales y laborales no fueron muy saludables, ni felices. Poner toda esa energía en los lugares y personas equivocadas… solo me trajo mucha frustración, impotencia, infelicidad…
¿Dónde queda el hacerlo con todos los buenos porqués juntos? ¿o al menos la mayoría? ¿existe esto? Qué hago con todo esto? donde lo pongo, en quienes? Para que sea útil, fructífero y no se marchite?
Ok, perfecto ya se que disfruto hacer, que habilidades tengo, los paraque que me hacen feliz, y ahora: ¿cómo lo uno todo en una forma de vida, en un trabajo, en una vocación?

Todo comenzó con un trabajo….realizar una bruja y un mago…. para la ambientación de un espacio. Fue una experiencia que me movilizó a nivel creativo y emocional sin ser conciente de eso en ese momento. Podía jugar con todo mi potencial creativo, sin embargo no pude, hacía tanto tiempo…. había olvidado como hacerlo… las manos de la bruja lo simbolizaban…estaban sin terminar.

Durante los siguientes dos años intenté reconectarme con esas experiencias olvidadas como podía, como sabía. Pero fracasaba una y otra vez. Sintiendo la necesidad de hacer un cambio en mi vida y sin saber cómo lograrlo. Recordé la experiencia vivida con la bruja y el mago…y el deseo de repetirla pero mejor. Angustiada y con un ovillo enmarañado en las manos sin saber por donde empezar, decidí buscar ayuda. Así comencé con mi análisis…

De a poquito fuimos deshilvanando mi historia, me fui reencontrando con mi creatividad, mi arte, mis deseos, mis sueños, conmigo misma. Buscando nuevos caminos para alcanzarlos. Surgieron nuevas preguntas, algunas con respuesta…. otras sin respuesta… pero ambas me llevaron a nuevas experiencias, parada desde otro lugar… Durante unos años trabajamos juntas con mi analista, con compromiso, respeto y afecto, de a poquito, día a día, observándome en el momento, tomando elecciones diferentes, fueron llegando los cambios y los pequeños logros. Y si… también hubo momentos profundamente difíciles, de altos y bajos…

Les quiero compartir una anécdota de esos momentos difíciles: me veía a mi misma en la terraza de un edificio muy alto y mi analista en el otro, salto al vacío con mucho miedo, sin saber si voy a llegar al otro lado….y sabiendo que es imposible regresar atrás….

Gracias a la confianza mutua y la contención que recibí de mi analista pude superar esos momentos, rescatando un aprendizaje muy valioso para mí.

Y en eso estoy!........comenzando a sentir y vislumbrar lo que será la vocación que me acompañará el resto de mi vida, de solo pensarlo sonrío. … nacen nuevos sueños, deseos, proyectos…. propios y compartidos… Seguimos trabajando juntas en análisis, paradas desde otro lugar….

En abril de este año, me uní al proyecto Hoy x Vos, donde todo lo que se hacer es útil, todo lo que me gusta hacer es útil, aprendo con ganas más cosas para hacerlo cada día mejor y me deja una sonrisa interior al final del día, por más pequeño que sea mi logro, sin importar lo agotada que esté, me voy a dormir con ganas de mañanas…para lograr otro igual o mejor...para ayudar…para crear y embellecer lo que me rodea, para compartir, para mejorar las cosas, las vidas….en este grupo los paraque que me hacen feliz son el objetivo principal. De esto se trataba la vocación, no?

Les cuento un poquito de Proyecto Hoy x Vos, es un grupo de amigos con muchos deseos de ayudar, creando proyectos auto sustentables en escuelitas rurales muy humildes de todo el país, aportando la capacitación, herramientas y los insumos necesarios. Colaborando con sus necesidades básicas, alimentos, útiles y  medicamentos durante el proceso de desarrollo de los proyectos. Viajando una vez al año para entregar las donaciones y evaluar el avance de los proyectos. Esto es posible gracias a una red de amigos y empresas que aportan conocimientos, trabajo, elementos, dinero, transporte y contactos. En este momento estamos trabajando en 3 escuelitas rurales de modalidad aborigen en el Partido de Ingeniero Juárez al oeste de Formosa. Nos pueden visitar en Facebook Hoy x Vos o en nuestra Web: www.proyectohoyxvos.com.ar

Ahí quiero estar y estoy. Me encuentro rodeada de personas con las que siento afinidad, personas que admiro y de las que quiero aprender, personas que aprecian y valoran mi aporte, con las que trabajamos en equipo. Con las que compartimos un objetivo en común ayudar a otros....los niños olvidados, desnutridos, pobres con pocas opciones, recursos y sus comunidades. Trabajando juntos cada uno desde su lugar, desde sus posibilidades, cuando puede, como puede. Mi existencia suma, un granito de arena a la vida de esos niños y los que vendrán. Mi existencia ahora tiene sentido para mi.

Como bien me dijo Tomás y lo cito: …”lo demás es cartón pintado”… Mi trabajo independiente realizando escenografías, que hago hace 20 años porque me da plata y porque me sale bien, ha sido gran fuente de infelicidad, sigue siendo el mismo…pero el paraque es diferente…la forma de hacerlo se empieza a transformar…en función de mi vocación.

Mi familia sigue siendo la misma, mis circunstancias, mi entorno, el mundo sigue igual, sin embargo desde que practico mi vocación me siento feliz, útil, mi interior está sanando, me estoy transformando por dentro para mejor y sin dejar de ser yo con “mi propia locura”.

Anastasia Baranoff
(Pueden conocer sus obras aquí)

Escriben los analizantes: Fabiana Castaño

Hola a todos los lectores de Cita en Las Diagonales. En principio, quiero agradecer la propuesta me parece muy interesante. Me gustaría titular este escrito de la siguiente manera: "Cómo aprender a vincular y vincularse con el amor. Camino hacia la vocación".

Cuando tenía 12 años jugaba con mis primos, armaba y dirigía obras de teatro con las canciones de María Elena Walsh en las reuniones familiares. Dirigía y organizaba todos los juegos. ¿Mis primeros pasos como directora? Con el tiempo, intenté seguir adelante con este deseo, el deseo de jugar pero con conciencia de que esto se convirtiera en mi trabajo; pero algo pasaba porque me era imposible de sostener; cada oportunidad que tenía de crecer en esa dirección, por distintas excusas, no crecía y además no podía entender lo que me sucedía.

Sentía que vivía acompañada con una sombra o un fantasma. Claro que no había nadie que escuchara o que pudiera tener una lectura de este otro mundo. Por suerte me preguntaba, nunca deje de preguntar, aun durante los años que no tuve analista ¿Porqué algo que deseaba tanto encontraba tantos obstáculos para realizarse? ¿En qué tiempo y espacio creía que más adelante iba a ser posible si esta sensación se repetía ante cada nueva oportunidad? ¿Por qué bordeaba lo que me gustaba pero no lograba atravesarlo? Obstáculos, repetición, frustración, demoras ¿por qué si desde pequeña sabía lo que me gustaba hacer?¿porque era tan difícil transitarlo?

Al principio sospechaba de falta de deseo, de falta de creatividad, de falta de dinero, de falta de capacidad, de falta y falta y falta... Fueron estas mis primeras preguntas en el análisis. Cuando llegué al análisis, todas mis coordenadas de vinculación estaban desarticuladas. Me costó mucho darme cuenta de este estado, para ello mi analista tuvo que hacer malabares, la vi trabajar durísimo a través de actos creativos, arriesgados y novedosos, pero que me llevaron a darme cuenta (y fue durísimo) que lo que faltaba era el amor saber dar y saber recibir amor. Lo más importante era aprender a ver donde yo expresaba el desamor. A partir de aquí también pude ver al análisis como algo que estaba haciendo porque estaba bien y no por sentimiento de enfermedad.

El análisis es mil veces mejor cuando uno se siente bien y no al revés. Dicho así parece un melodrama: pero en la práctica, en el día a día ¿qué es el amor? Fue entonces que me pregunte por primera vez y que me enfrente a intentar entender que era y que es el amor y sobre todo relacionarlo a la vocación y a la relación con los otros. Como analizante me sigo preguntando, ¿cómo hace un analista para hacer presente esta falta y empezar un trabajo de reparación para algo tan fundamental para la vida, para la vocación, como es el amor? Por suerte mi analista me lo hizo entender con actos. Infinidad de actos amorosos fueron haciendo mella en mí, como por ejemplo el día que se me acercó, me abrazó y me besó y me dijo que me quería mucho! Yo no entendía nada. En mi caso lo que tengo para decir es que mi análisis es un espacio de construcción y esto quiere decir que se va haciendo con lo que hay y con lo que no hay. Con creación constante y soportar esto es muy difícil sino es con amor.

Mi análisis es un gran acto de reparación y de reconstrucción acerca del amor que se ve reflejado en el desarrollo que hoy en día estoy haciendo de mi vocación. No se pude abrazar la vocación sin amor.

Fabiana Castaño
Desarrolladora de Proyectos Audiovisuales.
fabianacast@yahoo.com.ar